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miércoles, 4 de agosto de 2010

¿Qué Es Lo Primero Que Ves Al Despertarte?

Después de una noche de buen sueño y un buen desayuno, es más fácil salir a la rutina diaria. Dicen que somos lo que comemos, así que si comemos bien, estamos bien.

Así como sucede con la comida, también hay que alimentar a alguien más quisquilloso y que no entendemos bien: tu mente.

Una costumbre que todos tienen (yo ya no) es levantarse y encender la televisión para ver el noticiero. Y bueno, ¿Qué te puedo decir de lo que hay todos los días? Parecería que hacemos un esfuerzo coordinado para mandar nuestro mundo al caño.

¿Cómo mantienes una actitud positiva cuando te bombardean con todo lo negativo que hay? No digo que no haya que estar informado pero, ¿es necesario ver sangre, gente llorando y reporteros haciendo preguntas tontas con un fondo musical lúgubre o lacrimoso?

Conforme pasa el tiempo, nos hemos hecho adictos al morbo y la desgracia. Mientras más llanto, muerte, sangre, groserías y desolación, más televidentes.

Después se preguntan porqué tienen un mal día. No esperarás que tu mente se abra a la creatividad y a la energía positiva cuando la llenas de chatarra. Así como responderá tu estómago si te atiborras de papitas y refrescos, tu mente también reacciona y te regresa lo que le metiste.

Prueba a despertar un día sin noticias. Escucha música, ve un programa entretenido, un documental, una serie o un audio de motivación. Ya tendrás el radio en el camino al trabajo para enterarte de todo lo que ha pasado y a tus compañeros que te dirán lo que valga la pena saber.

Así como puedes tomarte un antiácido para cuando comes mucho, esta “carga” a tu mente por la mañana la tendrá predispuesta a ver las cosas de mejor modo. Puede ser que seamos lo que comemos, pero también somos lo que pensamos.

miércoles, 12 de mayo de 2010

No Solo Hay Desgracias...

De acuerdo a los médicos, utilizas más músculos en fruncir la cara que en sonreír, y aún así parece que todo mundo se frunce más cada día.

Irónicamente, según nuestros médicos, estar enojado es más cansado y ocupa más energía que estar feliz. ¿No es gracioso? Tal vez esa frase de “estoy cansado de la vida” que usa tanta gente se deba a que realmente está agotada de tanto fruncir el ceño.

El punto aquí es que la energía que utilizas en el día puede usarse para mil cosas y solo tú decides en que la vas a enfocar.

Te toma la misma energía escribir un correo quejándote de tu vida que escribir uno agradeciendo algo o describiendo lo bueno en las cosas.

Es triste ver el gran número de blogs y páginas personales donde se describen en gran detalle todas las cosas malas que le ocurren a esas personas. De hecho, parecería que no les ha pasado nada bueno en toda su vida.

No está mal desahogarse escribiendo lo malo que te pasa… yo lo hago a menudo. Sin embargo, no hay que olvidar que, así como parece que queremos perpetuar nuestras desgracias, también debemos hablar de lo bueno que nos pasa.

Así como escribir lo malo te puede desahogar, escribir lo bueno te puede hacer sentir mejor. Pruébalo un par de veces. Seguramente verás que es una sensación diferente.