Hace muchos años, cuando era un chicuelo, el Yoga prácticamente no existía. Sí, había algunos que lo practicaban y se hablaba algo de él, especialmente cuando salía alguno de sus exponentes en televisión y se metía en una cajita durante 4 horas, sumergido en una alberca.
Nada más de verlo me daban ñañaras, pero eso era el Yoga: un entretenimiento para la televisión. De hecho, en la escuela a los que lo practicaban les decían que estaban medio lurias y que solo les faltaba el turbante.
Así que nunca lo hice, no por falta de ganas u oportunidad, sino porque no quería que dijeran cosas de mí. A esto le puedo agregar tantas cosas que llenaría éste blog por varios años.
Cuando pasaba el tiempo y veía que esto de trabajar para una empresa nada más no me llenaba, empecé a buscar otras opciones, principalmente inversiones y negocios tradicionales. El asunto de ganar dinero en Internet se me hacía un fraude y ni siquiera le puse atención.
Viéndolo en retrospectiva, no sé si lo hacía porque en realidad pensaba que era un fraude o solo porque los demás decían que lo era. De hecho, muchos todavía lo dicen, aunque yo ya viva totalmente de Internet y no tenga otros ingresos.
La vida parece tener un especial gusto por la ironía. Los chavos que nos poníamos a fumar a escondidas porque era cool, con el tiempo nos convertimos en los adultos que queremos dejarlo y no nos importa que los demás lo sepan.
Parte de crecer es aprender a dejar que la opinión de los demás no influya en ti. Todavía recuerdo las estupideces (por utilizar un término amable) que cometí presionado por el grupo, los amigos y las mujeres y me da un escalofrío.
Por muchas de ellas debí terminar herido, muerto o en la cárcel, pero nunca pensé en las consecuencias, solo en que los demás me aceptaran.
Hoy en día ya aprendí a superar eso. No voy a decir que no me afecta lo que me digan los demás porque siempre me va a importar, pero su opinión ya no dirige mi vida.
Desde hace años hago lo que hago porque creo que es lo correcto o porque estoy convencido de que me dará lo que estoy buscado. Si los demás piensan que estoy loco, bueno, ya lo piensan de todos modos.
No importa cuántas cosas dejaste de hacer por “el qué dirán”. Las que importan son las que vas a hacer sin que los demás te detengan. ¿O no?
Para ganar dinero es necesario tener más que herencias, loterías o suerte. Con la actitud correcta, puedes lograr grandes cosas, materiales y de otro tipo.
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lunes, 30 de abril de 2012
miércoles, 24 de marzo de 2010
No Puedes Contra Los Resultados
Ayer estuvimos discutiendo de música. Después de hablar de la situación económica, la inseguridad y muchas otras cosas, terminamos hablando de música.
Lo gracioso es que la música es cuestión de gustos y, por raros que sean, no podemos estar equivocados en gustos. Aún así, algunos estuvieron en contra de los gustos de otros, como si el disfrutar de una melodía fuera un error.
Cuando inicié en los negocios por Internet, me pregunté varias veces si ganaría dinero o seria d los muchos que nunca logran nada. Aún cuando tenía la seguridad de que a mí me iría mejor, no dejaba de pensar que pasaría si no resultaba.
Aún cuando ahora gano más dinero de lo que otros ganan en sus trabajos, todavía hay muchos que, como con la música, insisten en que estoy mal. Me dicen, una y otra vez, porqué los negocios por Internet solo sirven para perder dinero.
“Pero yo estoy ganando”, contesto.
“Sí, pero solo es casualidad…”
Cuando estás frente a personas que no creen en lo que haces, recuerda una cosa: no se puede discutir contra los resultados.
A mí me pueden decir que nunca voy a ganar dinero, pero solo necesito ver mi cuenta bancaria para ver que se equivocan y que se han equivocado ya por más de un año.
Cuando inicias algo nuevo o “raro”, no faltarán quienes no crean en lo que haces. Cuando te traten de desanimar, siempre fíjate en tus resultados. Yo aprendí como ganar dinero por Internet, apliqué lo aprendido y ahora tengo un negocio en crecimiento.
Si estás teniendo resultados, creo que eso cuenta más que cualquier opinión. O, al menos, eso me dice mi cuenta de banco.
Lo gracioso es que la música es cuestión de gustos y, por raros que sean, no podemos estar equivocados en gustos. Aún así, algunos estuvieron en contra de los gustos de otros, como si el disfrutar de una melodía fuera un error.
Cuando inicié en los negocios por Internet, me pregunté varias veces si ganaría dinero o seria d los muchos que nunca logran nada. Aún cuando tenía la seguridad de que a mí me iría mejor, no dejaba de pensar que pasaría si no resultaba.
Aún cuando ahora gano más dinero de lo que otros ganan en sus trabajos, todavía hay muchos que, como con la música, insisten en que estoy mal. Me dicen, una y otra vez, porqué los negocios por Internet solo sirven para perder dinero.
“Pero yo estoy ganando”, contesto.
“Sí, pero solo es casualidad…”
Cuando estás frente a personas que no creen en lo que haces, recuerda una cosa: no se puede discutir contra los resultados.
A mí me pueden decir que nunca voy a ganar dinero, pero solo necesito ver mi cuenta bancaria para ver que se equivocan y que se han equivocado ya por más de un año.
Cuando inicias algo nuevo o “raro”, no faltarán quienes no crean en lo que haces. Cuando te traten de desanimar, siempre fíjate en tus resultados. Yo aprendí como ganar dinero por Internet, apliqué lo aprendido y ahora tengo un negocio en crecimiento.
Si estás teniendo resultados, creo que eso cuenta más que cualquier opinión. O, al menos, eso me dice mi cuenta de banco.
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