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jueves, 28 de junio de 2012

Los Ahorros A Lo Tonto

En una ocasión, mientras trabajaba para una empresa, uno de los administradores tuvo la genial idea de reducir costos quitando el incentivo económico que le daba a los trabajadores de línea (típicamente personas temporales ganando el sueldo mínimo) cuando se quedaban a trabajar más horas.

El resultado fue que la gran mayoría no se quedaba a trabajar más horas y, en caso de que los amenazaran con despedirlos, se iban sin decir adiós. A fin de cuentas, trabajos de sueldo mínimo abundan. Eso siguió hasta que el director de producción puso una queja exigiendo que regresaran los incentivos para poder cumplir con sus cuotas.

Eso generó un gran pleito con la administración, ya que no querían perder el “ahorro” que habían logrado con sus cálculos. Ese pleito se fue a la dirección general, donde el de producción mostró cómo el ahorro que habían logrado los administradores era más costoso para la planta que lo que decían. Que podían ahorrarse mucho más si quitaran la máquina de café que tenían instalada en las oficinas de recursos humanos.

Eso terminó rápido con la discusión. Unos tipos de administración que afectaron trabajadores de sueldo mínimo para ahorrar dinero, cuando la máquina de café que compraron para ellos costaba más que el famoso ahorro.

Algo común en las corporaciones… algo que enfada a mucha gente… pero es algo que hacemos todos los días.

Podrás decir que tú no eres una corporación y que jamás harías algo parecido, pero es lo que haces, muchas veces en tu propio perjuicio.

Abundan las personas que no contratan un contador para hacer su declaración de impuestos porque “es mucho dinero”. La gran mayoría terminan pagando más impuestos de los que deberían y eso es mucho más que la tarifa del contador. Eso sin contar con que “darte un gustito” al comprar unos nuevos zapatos puede salir más caro que las dos cosas juntas.

También le peleamos el precio a un tipo que nos cobra por lavar el carro o cortar el pasto en el jardín, pero nos gastamos mucho más en comprarnos una cerveza o darle una “cooperación” a quien organiza una borrachera el fin de semana.

Así como las corporaciones hacen ahorros a lo tonto y gastos a lo estúpido (por no utilizar una peor palabra), nosotros también caemos en lo mismo, causándonos el mismo daño a nosotros y a quienes nos rodean.

O sea que, sin darnos cuenta, nos convertimos en lo que más despreciamos. Que cosas… ¿no?

Así que la próxima vez que quieras “ahorrar” en algo, piensa si no estás cayendo en lo mismo de lo que tanto te quejas. Te sorprenderá la cantidad de veces que solo cedes a un impulso y lo justificas con una interesante lógica falseada.

A los corporativos se los puedes pasar, ¿pero a ti?

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martes, 22 de mayo de 2012

Salud por dinero, dinero por salud


Como muchas otras cosas, la medicina sigue la misma tendencia que todo lo demás: para arriba. Cada día son más caras las consultas, los estudios, los medicamentos y hasta la gasolina que te gastas en ir con el doctor.

Podrás decir que ahí están los seguros, pero estos también siguen subiendo y no se ve para cuando termine esta escalada. Además, si los sueldos van para abajo, en muchos casos la única opción es morirse.

Como de costumbre, las tendencias en la sociedad nos muestran una gran capacidad de ironía o, al menos, de humor negro.

Con la tecnología ha surgido otra tendencia: el trabajo 24 por 7. Antes te ibas de la oficina y llegabas a tu casa a descansar. Ahora con tantos gadgets e Internet inalámbrico hasta debajo del agua, no importa a donde vayas, siempre puedes seguir trabajando.

Antes las reuniones se trataban de platicar, comer y echarte unas cervezas. Ahora siguen siendo lo mismo, pero con interrupciones para contestar correos, verificar estatus y hasta participar en reuniones.

Claro que esto solo aplica a las personas que “trabajan mucho” y, por lo tanto, ganan más dinero. Y es aquí donde el humor negro aparece.

Se ha comprobado en muchos estudios que dormir bien, alimentarse adecuadamente, ejercitarse y bajarle al estrés te darán una mejor salud. Sin embargo, por ganar más dinero nos desvelamos, dejamos de comer, no tenemos tiempo para el ejercicio y nos administramos grandes dosis de estrés.

¿Qué no has visto en todos lados que los trabajos mejor pagados son los que más riesgos tienen y los que generan mayor cantidad de estrés?

Así que pasamos la mayor parte de nuestra vida trabajando y buscando cada vez más dinero, aún a costa de nuestra salud.

Lo irónico es que, conforme pasa el tiempo, nuestro cuerpo termina dándose por vencido y sucumbe a todas las enfermedades que la juventud mantuvo a raya.

Al final, gran cantidad del dinero acumulado a costa de la salud, se va en tratar de recuperarla. ¡Vaya que es humor negro!

Todos queremos siempre más, pero los excesos siempre acabarán por pasarnos la factura, y traerá intereses acumulados. Sin embargo, ¿sabrás detenerte a tiempo?

Hay personas que dicen no tener opción, pero todos la tenemos. Solo es cuestión de controlar nuestros impulsos destructivos y aprender que la vida es más importante.

Claro que siempre te queda el gastarte todo tu dinero para curarte ataques al corazón, diabetes o embolias, pero bueno, cada quién decide…


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jueves, 8 de marzo de 2012

Pensar en grande o quedarse chico


Un amigo está en el negocio de la construcción. Es algo que siempre le ha dejado buen dinero y se entretiene bastante construyendo.

Como todos los que llevan un buen tiempo haciendo algo, tiene varias anécdotas acerca del negocio, de las operaciones y demás.

Entre sus muchas frases, hay una que utiliza mucho y que, dice, le enseñaron desde hace mucho: “mientras más alto es el edificio, más fuertes deben ser los cimientos”.

Esto no solo debería ser una máxima en la construcción: también debería serlo para los negocios.

El problema de los pequeños negocios es que son, bueno, pequeños. Nacieron para ser pequeños y muchos no piensan más allá de ser pequeños.

El problema es que los negocios pequeños tienen un máximo de ganancias. No importa que tan bien hagas tu trabajo o que tan bien lleves tu negocio, eventualmente llegarás a un límite.

Así que muchos pequeños negocios siguen luchando mientras siguen pequeños. Es el problema de no pensar en grande.

Como bien te podría decir mi cuate, el del negocio de construcción, cambiar los cimientos cuando ya está construido el edificio es mucho muy caro. En muchos de los casos es necesario tirar la construcción anterior y empezar desde cero.

¿Quieres ganar dinero, ser independiente, cumplir tus sueños y tener una isla en la playa? Piensa en tu negocio como algo lo suficientemente grande para darte todo eso.

Claro que empezarás con algo pequeño pero tendrás los cimientos para crecer más allá de tus sueños. Piensa en grande, cambia en grande, crece en grande.

¿No es lo que queremos siempre?


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lunes, 23 de enero de 2012

Buscando excusas para el éxito de alguien más


Hace algún tiempo comenté acerca de una conversación en la que un amigo estaba haciendo un negocio y no quería distraerse buscando trabajo (Hoy no me pongo corbata).

Eso fue hace poco más de un año, lo cual puede parecer mucho o poco, según quién lo está viendo.

De ese tiempo al presente las cosas nos van bien a los dos. Él ya tiene buenos clientes y su señora ya no se enoja cuando no se pone la corbata.

Yo ya no estoy haciendo mi trabajo de oficina y me dedico a ganar dinero por Internet. ¿Quién diría que las cosas saldrían tan bien al cabo de relativamente poco tiempo?

Las estadísticas no. De acuerdo a estas, 9 de cada 10 negocios truenan antes de los 5 años, la gran mayoría de estos antes del primero y no dejan ganancias.

Afortunadamente para nosotros, parece que somos ese negocio que sí prospera.

Y es aquí en donde todo mundo dice saca muchas de las excusas y racionalizaciones que utilizamos para explicar porqué el éxito de otra persona no puede ser posible para nosotros.

En mi caso, porque yo soy programador y porque yo sé cómo escribir.

Aquí hay algo de cierto… soy programador y, al igual que todos los que han pasado de tercero de primaria, también sé escribir.

Sin embargo, ser programador casi no me ha servido de nada para esto (no es necesario programar Blogger o Wordpress) y, aunque les agradezco el piropo, no me puedo llamar un gran escritor.

No he escrito ningún libro, novela o ensayo que haya sido publicado. Nunca he ganado ningún concurso que tenga que ver con escribir. Gané uno de modelado en plastilina y uno de deletreo, pero creo que no aplican.

Mi trabajo como escritor nunca fue reconocido en la escuela y tampoco mientras estuve trabajando. Aún ahora, que prácticamente vivo de escribir, no salgo en la tele ni me invitan como experto en los programas de chismes.

Así que eso de que “saber programar” y “escribes bien” no es precisamente la razón del éxito: es el trabajo.

Porque así como alguna vez trabajamos para nuestros patrones, así trabajamos para nuestros negocios. No sé él, a mí me costo trabajo ya que al principio no sabía cómo darme una patada en el trasero para ponerme en acción (cosa que mis patrones siempre supieron hacer...), pero con el tiempo aprendes.

Así que si tú estás pensando en que los demás tienen éxito, tú también puedes tenerlo. Solo es cuestión de que te animes.


miércoles, 24 de agosto de 2011

Un Fracaso Cocinado en Éxito



Dice Napoleón Hill que todo fracaso tiene la semilla de un éxito.

Aunque algunos dicen que esto solo es un consuelo para los que fracasan, hay muchas historias que pueden probar lo contrario, aunque de maneras algo graciosas y totalmente inesperadas.

Tal es el caso de una película que tardé mucho en ver. “Planet 9 of outer space” fue menos que un fracaso hasta que fue catalogada como “la peor película de la historia” y su director, Edward D. Wood Jr., como “el peor director.

Al igual que otros, en cuanto me enteré de que era la peor película, no podía perdérmela. La busqué por algún tiempo hasta que un amigo me dijo que la tenía.

Así que un día me prestó el DVD, me senté con la familia y vi lo que para mí es la peor película.

Pensé que las del Santo eran malas, pero esta les ganó. Al menos esas estaban más divertidas.

Pero lo importante es que la película es ahora más buscada que cuando salió y ahora, en vez de una película mala, es una película de culto.

¿Culto a las malas películas? No importa… el chiste es que así son las cosas. No importa si sabes por qué el cielo es azul... simplemente lo es.

Una película malísima se vuelve popular décadas después.

No cabe duda que cualquier acción tiene una serie de reacciones inesperadas que se burlan de los que no las vieron.

Así que si hiciste algo que no pegó, las cosas no salieron como esperabas o parece que fracasaste en tu intento, todavía te falta ver las consecuencias inesperadas.

Algunas buenas, algunas malas, pero quién sabe... Todo puede pasar.

Quién sabe, tal vez pasen menos de 50 años.



viernes, 8 de julio de 2011

Una natural lección de persistencia

Una pregunta que a veces hacen en las escuelas (a mí me tocó varias veces) es ¿qué animal quisieras ser?

Todo mundo eligió animales fuertes, bonitos, inteligentes o con alguna cualidad en especial. Todos querían ser águilas, tigres, leones, ballenas, etc.

Porque, si vas a ser un animal, ¿por qué no el más grande, fuerte y majestuoso de todos? ¿O el más ágil e inteligente?

En su momento yo también elegí un animal hermoso, pero hoy, con la experiencia que tengo de la vida, elegiría otro. Uno más pequeño, sin chiste y cero inteligencia.

Esto porque estoy en un rancho (una de las ventajas de vivir de Internet) y, después de la lluvia, tengo que matar los miles de mosquitos que se juntaron para banquetearse con nosotros.

Tal vez te preguntes que por qué ahora me dio por echarle porras a un mosquito pero la lección que nos da es simple: la persistencia.

No importa que tanto le manotees, le grites, soples o insultes, el mosquito siempre estará tratando de picarte.

No conoce otra cosa; su función en la vida es buscarte para sacarte la sangre, dejarte una roncha sumamente molesta y tener otros pequeños mosquitos que se encargarán de seguir la tradición de sus padres.

Eso es persistencia. Seguirá y seguirá hasta que muera de hambre o lo aplasten de un manotazo.

Si pudiera aprender de un animal, aprendería del mosquito. Su total obstinación hacia un único objetivo y su indomable determinación son algo que hay que admirar.

Claro que no tiene inteligencia y por eso hace lo que hace pero, ¿no viene a ser la inteligencia un estorbo en éste caso?

Así que más que un delfín, un águila o un tigre, también considera al mosquito.

Tal vez no se vea muy impresionante, pero te aseguro que alcanzará más metas que la mayoría.

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domingo, 26 de junio de 2011

Las distintas formas de felicidad (I)

“El dinero no da la felicidad”, “Nunca nadie ha dicho, en su lecho de muerte, ‘hubiera pasado más tiempo en la oficina’”, y muchos otras frases han mostrado a veces le damos mucha importancia a cosas que no la tienen.

Porque si la felicidad no la da el dinero, ¿por qué te matas trabajando y dejas de lado a tu familia?

Pero, ¿cómo estar en la casa con la familia y crear hermosos recuerdos si no tienes dinero ni para darles de comer? ¿No serían ellos los que te animarían (aunque sea a cubetazos de agua) a que te fueras a buscar trabajo?

La realidad es que, como siempre, los seres humanos somos cosas extrañas… y variadas.

Un tipo comenzó un negocio porque quería tener más dinero para su familia. En su mente estaban grandes objetivos: una casa con todas las comodidades para su esposa, colegios privados y excelentes para sus hijos y vacaciones exóticas para toda la familia.

Conforme pasaron los años se hizo cada vez más exitoso, hasta que un día vendió el negocio por una gran cantidad de dinero.

Compraron una casa enorme. Los hijos tienen fondos estudiantiles que les alcanzan para cualquier escuela que elijan. Viajaron a todo el mundo. Hasta que un día se quedó en la cama sin ninguna razón para levantarse.

Comenzó a aumentar de peso, a hacerse gruñón y a ver telenovelas… hasta que la mujer lo corrió de la casa, lo obligó a rentar una oficina y le dijo que no regresara hasta que viera que hacer con su tiempo.

Ya en la oficina y con un teléfono a la mano, comenzó a revisar ideas con algunos de sus contactos y un par de meses después comenzó una sociedad de inversiones.

Hoy cuentan con varias oficinas en varios estados, más de 100 empleados y no solo tiene algo interesante que hacer con su tiempo: gana mucho dinero.

¿Moraleja? La famosa “felicidad” a veces no es lo que crees. Puede ser cierto que la felicidad está en el camino y no en la meta.

¿De qué te sirve el éxito si ya no tienes nada que te llene por dentro?

Pero hay algunas contradicciones, que verás en la siguiente entrada.


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viernes, 17 de junio de 2011

¿Tomas las oportunidades?

Si algo hace el ser humano es perder oportunidades. Algunas porque venían ocultas en problemas, otras porque se veían demasiado buenas para ser ciertas o parecían muy malas como para tomarlas.

Empleos, inversiones, compras o ventas se irán de tus manos una y otra vez por una infinidad de razones, algunas que están en tus manos y otras que no.

Porque, tristemente, los seres humanos tenemos una tendencia natural para ser tercos y empecinados en nuestros errores e indecisos y morosos para las verdaderas oportunidades.

Durante muchos años he visto a mucha gente “analizar” hasta el cansancio las cosas y, después de eso, no hacer nada. E incluyo también el espejo, porque me he visto a mi mismo cometer el mismo error.

La oportunidad no llama muy seguido y, cuando lo hace, hay que hacerle caso rápido.

Con esto no digo que agarres lo primero que veas sin pensarle un poco, pero no cometas el error de quedarte a analizar y esperar por siempre, ya que las oportunidades, igual que vienen, pasan.

Así como a veces simplemente decides que vas a ir a nadar, que vas a bajar de peso o que aprenderás chino, también decide tomar la oportunidad cuando se presenta.

Riesgos siempre habrá, pero la vida es corta para pasártela dejando ir oportunidades una tras otra.


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martes, 14 de junio de 2011

"Sintiendo" Los Infortunios

Una de las cosas que hacemos mucho los humanos es pensar continuamente en lo mal que saldrán las cosas.

Hay muchas personas que quieren, por ejemplo, poner un negocio de algo, pero nunca lo hacen.

¿La razón? Las muchas cosas que pueden salir mal. Pueden asaltarlos. Pueden perder ventas. Pueden quebrar.

¿Sabes qué es lo peor de todo? Que la gran mayoría de estas personas sufre este tipo de infortunios, y no en el negocio, porque nunca lo empezaron, sino en su mente.

Porque la mente es más poderosa de lo que imaginas y te hace vivir lo que estás pensando. Así que, aún cuando no han empezado, ya pasaron por el miedo y el coraje de un asalto, la angustia de perder ventas y la desesperación y humillación de una quiebra.

Y eso sin pasar por el increíble empuje para abrir el negocio, la alegría cuando abres por primera vez, la emoción de tu primera venta, la sensación de logro y satisfacción cuando empiezas a ganar un dinerito.

¿No sería mejor abrirlo y ver qué pasa? Así al menos viviste cosas buenas cuando los infortunios te lleguen.

Y así andan miles por la vida. Personas que sufren de la humillación de no poder hablar en público, aunque nunca se han parado frente a un auditorio, que sienten el rechazo de los franceses cuando no hablan bien su idioma, aunque nunca han ido a Francia.

Porque así como somos buenos para sentir esos infortunios, podemos ser buenos para vivir las alegrías que nos podría traer el tratar “eso” que siempre has pensado.

¿Por qué no lo intentas de esa manera, una que otra vez?


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domingo, 12 de junio de 2011

Cerámica para cambiar la vida

Martha, casada y con dos hijos, tenía varios problemas económicos, especialmente cuando se trataba de pagar estudios.

Pensando en darle mayores oportunidades a sus hijos (ella solo estudió hasta la secundaria), siempre los tuvo en buenas escuelas que alegremente le pasaban la factura por sus servicios.

Aunque el marido tenía un relativamente buen trabajo, los constantes aumentos en libros, colegiaturas y cursos extra estaban causando estragos en los ingresos de la familia.

Sabiendo algo de pintura en cerámica, decidió poner una escuelita de pintura. La idea era vender cursos, rentar el horno para los estudiantes y venderles material.

Como no tenía dinero para empezar, les dijo a sus familiares que se asociaran con ella. Todos dijeron que no, pero una de sus hermanas le dijo que podía prestarle algo de dinero.

El marido (chapado a la antigua), dijo que ella no tenía porque trabajar ya que el ponía el dinero y que no tenía para que empezaran “negocitos”.

Con lo que le había prestado su hermana y la venta de un par de joyas fue a una exposición de cerámica donde encontró buenos precios para iniciar su negocio.

Con unas pocas piezas de cerámica y algunos materiales, abrió su negocio de cerámica. Al principio sacaba suficiente para reponer el material y un excedente, aunque las largas horas que le tomaba y el poco tiempo que le quedaba para la familia hacía que las ganancias parecieran muy pocas.

Sin embargo, conforme se corrió la voz, la escuela de cerámica era punto de reunión para señoras que querían aprender, hacer algún regalo o simplemente juntarse por las tardes para “ponerse al corriente”.

Un año después los demás familiares empezaron a decirle que “siempre sí le entraban a la sociedad”. Ella les comentó que ya no era necesario, pero que los podía ayudar si querían iniciar un negocio similar.

El marido ahora trabaja para ella, ya que el negocio va viento en popa. Una idea y una pequeña operación se convirtieron en un negocio rentable y hasta la envidia de familiares y amigos.

Historias como ésta hay en todos lados. Y no es de alguien con grandes capitales, mucha suerte o cerebro privilegiado; simplemente alguien con una idea y un gran deseo de superarse.

¿Cuándo empiezas a escribir la tuya?

jueves, 9 de junio de 2011

Sabes más de lo que crees

Hace tiempo, cuando estaba en una empresa, me tocó suplir a una persona que tuvo un accidente. Ella se encargaba de la nómina y los préstamos. Yo nunca había hecho nada de eso, pero como jefe de informática digamos que “me tocaba”.

Así que, a pesar de nunca haberlo hecho, tuve que estar una semana completa. El primer día fue de mucho relajo pero la semana terminó sin problemas.

Cuando un carpintero tuvo un accidente, su hijo, que estaba estudiando leyes, tomó cargo del taller por dos semanas, mientras su padre se recuperaba. Aunque ya es abogado, también hace varias cosas de madera por hobby.

La vida está llena de historias de personas que, como nosotros, tuvieron que hacer algo que no sabían, en lo que no tenían experiencia o que nunca habían considerado.

A todos les fue bien y pudieron salir adelante con todo y que no sabían.

La moraleja es que tú sabes mucho más de lo que crees. Es probable que tengas habilidades que ni siquiera has considerado.

Así que si no has hecho algo que “te llama la atención”, tal vez es hora de que te des cuenta de tu potencial.

Aunque también hay cosas para las que nunca vas a servir, lo más seguro es que haya más en las que podrás hacerlo bien.

Como de costumbre, solo hay una forma de saberlo. Hasta que no lo intentes, el potencial solo será potencial.

Si las cosas no salen bien, ya sabes de algo de tus limitaciones. Si salen bien, ya tienes una cosa más que sabes que puedes hacer.

No importa cómo lo veas, de todos modos sales ganando.

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miércoles, 25 de mayo de 2011

¿Cuál es tu realidad?

Cuando andamos alucinando mucho, mucha gente nos dice que seamos “realistas”. Si alguien no quiere resignarse a algo se le dice que “acepte la realidad”.

Cuando votamos por algún político queremos realidades, no promesas.

En fin, la realidad es, aparentemente, en donde todos debemos estar. Y sin embargo, la realidad depende de cada persona.

Así es, lo que para ti es real, para otros no lo es y todo depende, como siempre, de lo que estás pensando.

Un niño teme que un monstruo salga del armario. No te explicas cómo, aunque ya le mostraste que el armario está vacío, todavía insiste en que, cuando apagues la luz, eso estará ahí.

Tal vez para ti resulte algo tonto, pero para el niño es real. ¿Mal ejemplo? Veamos uno más pegado a la realidad.

Todos hemos conocido un hombre o mujer que está con una pareja abusiva. Lo trata mal, lo engaña, le roba dinero y lo aleja de su familia y amigos. Sin embargo, cuando alguien trata de hablar con él, termina hasta echándote la culpa.

Y te preguntas si es tonto o no quiere “abrir los ojos”, pero en su mente la cosa es real. Ella es buena y cualquier cosa que le diga será suficiente para convencerlo, aunque en otras circunstancias fuera totalmente increíble.

¿Cuál es tu realidad?

Lo bueno es que puedes afectar tu realidad también para bien. Si puedes hacer que tu realidad sea que una chica no estaba haciendo nada cuando la ves saliendo de un motel con otro tipo tomada de la mano y besándolo, entonces puedes hacer que tu realidad sea lo que quieras.

¿Cuál es tu realidad? ¿No puedes lograr nada? ¿Todo es muy difícil? ¿A todos los demás les va muy bien menos a ti?

Tal vez necesitas un cambio de realidad. Claro que hay cosas que no puedes cambiar, pero sí puedes cambiar la manera en que las percibes, y para eso solo tienes que cambiar tu modo de pensar.

Afortunadamente, tú controlas eso. ¿No?

Busca oportunidades, aprende como ganar dinero en Internet y empieza una nueva realidad para ti y los tuyos.

jueves, 28 de abril de 2011

¿Dinero sin trabajar?

"Ningún hombre honesto se hace rico en un momento"
Refrán

Si algo me preguntan muy seguido es cómo ganar dinero rápido y sin trabajar. Y el énfasis es en “sin trabajar”.

Y esta pregunta llega de todo tipo de personas; pobres, no tan pobres, ignorantes, educados, tranzas y hasta algunos “honrados”.

Muchos piensan que algunos millonarios instantáneos, como por ejemplo los de Facebook, solo tuvieron suerte.

No voy a negar que el azar a veces se pone de parte de algunas personas, pero la gran mayoría de estos millonarios rápidos lograron su fortuna gracias al trabajo que hicieron antes de empezar a ganar todo el dinero que tienen.

Aún con los autores y artistas que parecen ganarse millonadas solo por escribir un libro o hacer una cancioncita, antes tuvieron que hacer algo.

Tal vez por eso las historias fantásticas de la lámpara maravillosa que te cumple 3 deseos solo por darle una raspadita o el hada que te concede lo que le pidas solo porque es tu madrina son tan hermosas y ponen a todo mundo a soñar.

Además de estas ondas fantásticas también están los que pagan por la manufactura de amuletos, pócimas y encantamientos para atraer dinero o suerte que les de dinero.

Y luego por qué los fraudes siempre tienen gente que cae… Realmente parece que se ponen a tiro para cualquiera que quiera robar dinero y hacer el trabajo de robarlo.

Si quieres dinero, solo te queda trabajar, poner un negocio e invertir de manera inteligente. Es lo que han hecho todos los millonarios que se han hecho a sí mismo.

Si no naciste de cuna rica y no ves que te vayas a casar con alguien de mucho dinero, empieza a ver qué negocio puedes poner, trabaja para conseguir dinero y aprende a invertir.

Me gustaría decir que hay un camino más fácil, pero si quieres prueba. Total, al menos le darás dinero a alguien que se tomó el trabajo de engañarte.

Busca oportunidades, aprende como ganar dinero en Internet. El trabajo es fácil, el dinero es bueno y puedes ser independiente.

jueves, 7 de abril de 2011

A ti, ¿qué te falta para triunfar?

Diariamente me llegan muchos correos que me envían amigos y amigas. Algunos son chistosos, políticos, religiosos y de otros tipos, pero muchos de ellos son de motivación.

Hay algunos muy cursis o chabacanos, pero hay otros que realmente te inspiran.

Probablemente has leído varios de ellos y tal vez te hayan puesto a pensar un poco, pero a mí me han puesto a pensar mucho, especialmente en los demás.

Afortunadamente (para mí), me ha tocado ver este tipo de historias. Personas con todo en contra, con tantos problemas que de veras parecían que los atraían, algunos con problemas físicos y, aún así, lograron el éxito y, algunos, un éxito arrollador.

Y sin embargo, cuando estaba trabajando en la oficina siempre veía a gente quejarse por problemas que parecían tan simples y hasta tontos, que me preguntaba, realmente, ¿qué les hace falta para triunfar?

Algunos decían que “si tuvieran una oportunidad de hacer un negocio” serían exitosos. Personas con un buen trabajo, con ingresos fijos pero no hacían nada más que quejarse. Y también vi personas que no tenían nada, que trabajaban doble turno y aún así hacían un negocio.

Otros diciendo que ya estaban muy “viejos” a los 40 años, mientras que un viejito de 70 lograba grandes cosas a sus años.

Dinero, tiempo, salud, conocimiento… siempre hay algo que, si lo tuvieran, todo sería perfecto y lograrían todo lo que quieren. Pero se quedan sentados, aparentemente disfrutando de unirse para quejarse en conjunto, en vez de levantarse a resolver sus problemas.

Tal vez lo único que falta es dejar de quejarse. Agarrar las oportunidades y echarle ganas en serio. En todo el mundo hay personas con problemas infinitamente mayores que los tuyos y aún así se avientan a lograr el éxito.

¿Qué te hace falta a ti para triunfar?

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domingo, 3 de abril de 2011

¿Qué Actitud Tienes Hacia El Dinero?

El dinero es una cosa que, aunque por sí sola no vale nada, nosotros lo hacemos increíblemente valioso y codiciado.

Si no supieras bien de que estás hablando, el dinero no es más que un papel o unas moneditas brillantes, nada distintas a las que vienen en los juguetes.

Y sin embargo, significa muchas cosas para mucha gente:

“Poderoso caballero es Don Dinero” dice un dicho. Y mucha gente está de acuerdo con él. Algunos prácticamente hacen reverencia ante su imagen.

Como si en serio el dinero tuviera inteligencia y se manejara solo. Decía mi abuelo: “Batalla el jodido y batalla el pendejo”; el primero porque no tiene dinero y el segundo porque no lo sabe usar.

El dinero es solo eso: dinero. El manejo que le das es lo que hace la diferencia. Un tonto con dinero no se hace “poderoso caballero”.

“El dinero es la causa de los males” dicen otros. Como si tener dinero fuera malo y los que lo tuvieran fueran engendros del diablo. Hay rateros pobres y ricos. Hay corruptos pobres y ricos. Conozco gente generosa y buena, algunos con inmensas fortunas y otros con apenas lo suficiente para comer.

“Dinero llama Dinero” es muy famosa. Ajá… Si así fuera, solo tengo que pedirle prestado al banco mucho dinero y automáticamente me llegará más. Con eso no solo pagaré el préstamo sino que también me quedara mucho a mí. Buena suerte con eso. Aquí aplica otro dicho: “Un tonto y su dinero pronto son separados”. El dinero no da inteligencia; es al revés.

“Quién no tiene y llega a tener, loco se quiere volver” aplica para mucha gente, pero aquí falta aclarar algo: le pasa a los que lo tienen todo de pronto sin hacer mucho trabajo. Por ejemplo, los deportistas que se hacen famosos de la noche a la mañana, artistas que pegan de repente y gente que se saca la lotería.

He visto mucha gente que empieza desde abajo. Algunos ganan bien, otros ganan mal y otros son millonarios. Lo que tienen en común es que ninguno se vuelve loco.

***
Puedo poner algunas más pero creo que tú te sabes muchas con respecto al dinero. Y he de decir que muchas creencias y actitudes hacia el dinero están totalmente equivocadas.

Quién tiene la actitud correcta hacia el dinero normalmente lo gana, lo conserva y lo multiplica. Y esto no es porque “sea poderoso caballero” o porque “lo atraiga”. Simplemente porque el dinero, al igual que cualquier cosa, puede ser usado para hacerte bien o mal, para desaparecer o crecer.

Si tu actitud hacia el dinero se parece a alguna de las anteriores, no me sorprendería que te quedaras sin nada en poco tiempo, si es que no estás en problemas ya.

El dinero no es magia, es solo dinero. De que aprendas a controlarlo en vez de que él te controle a ti dependerá tu éxito financiero.

Así como aprendiste a escribir, puedes aprender a tener la actitud correcta hacia el dinero. Con eso puedes controlar mejor tu destino que, nos guste o no, está ligado al dinero en esta sociedad.

Busca oportunidades, aprender cómo ganar dinero en Internet y contrólalo a tu gusto. ¿Qué mejor que sea así en vez de cómo estás ahora?

martes, 29 de marzo de 2011

¿Por qué siguen cayendo en fraudes?


“El hombre se extravía siempre que, no satisfecho de lo que tiene, busca su felicidad fuera de los límites de lo posible.”

“Fausto”, Goethe

Cuando se trata de dinero, todo mundo ha pensado y soñado, consciente o inconscientemente, con la riqueza rápida e ilimitada.

¿Quién no quisiera vivir las vidas de ensueño que solo podemos ver por televisión? Yates, autos de lujo, exquisita comida y dinero para aventar para arriba.

Y tal vez este sueño es el que hace que muchos, sin pensar en absoluto en las consecuencias o siquiera entender lo que hacen, se avientan a esquemas imposibles de riquezas ilimitadas, que siempre terminan en un engaño.

Hace años, cuando solo el correo y el telégrafo existían, era de esperarse que este tipo de timos prosperaran sin problemas. De aquí a que los demás se enteraran de que había unos estafadores haciendo de las suyas podían pasar meses o años, ya que todo era local.

¿Y ahora? Tenemos las noticias pocos minutos después de que suceden y, en algunos casos, hasta reportes en tiempo real.

Este realmente se ha vuelto en un mundo sin fronteras para la comunicación, donde puedes saber oportunamente casi todo lo que quieras.

Y sin embargo, a pesar de las publicaciones donde se habla de fraudes en pirámides, Ponzis, e Internet, la gente sigue cayendo.

¿Qué tienen en común estos fraudes? Todos tienen ganancias imposibles. Una inversión que te da a ganar del 5% al 20% por día es, realmente, algo totalmente fuera de proporción.

Y sin embargo, hay gente inscrita y promoviéndola, algunos para juntar comisiones y otros porque, sinceramente, creen que están ayudando a los que se están quedando fuera.

¿Es realmente cierto que el hombre es el único animal que se tropieza con la misma piedra? ¿A pesar de nuestro cerebro, nuestro raciocinio y todo lo que hemos aprendido, ¿todavía caemos en las manos de vividores y estafadores?

No sé exactamente que pase por la mente de esas personas. A mí me basta leer un poco de esas triquiñuelas para saber, inmediatamente, que se trata de un fraude. Con tanto que se ha hablado de eso, a todos debería parecerles un fraude.

Y sin embargo, me atacan porque “no entiendo la gran oportunidad”. En fin, cada quién. Si estas en un engaño y no quieres ver, no te preocupes. La realidad te despertará eventualmente.

Lástima que su despertador es un cubetazo de agua fría.

sábado, 26 de marzo de 2011

Esa caprichosa suerte

Si algo siempre ha querido el ser humano es suerte. La capacidad de manipular eventos al azar y juntarlos para que te favorezcan es un sueño que todo el mundo ha tenido y sigue teniendo.

A lo largo de la historia han salido muchos medios de manipular la suerte, por medio de amuletos, rituales y hasta sacrificios.

Hoy en día, aún con toda la ciencia que hay, mucha gente gasta dinero en conseguir suerte. Así es, amuletos para tener suerte en el amor, en el trabajo, en el casino… parecería que, aún con todo el conocimiento humano que hay, seguimos pensando que la suerte es, realmente, una diosa o algo así.

Supongo que se debe al deseo ferviente de todo ser humano de obtener muchos beneficios sin hacer nada. Ni modo, es nuestra naturaleza ser comodinos. Queremos ganar mucho dinero, tener mucha fama y ser perfectos, pero nadie quiere pagar el precio por lograrlo.

Así que muchos van con “el brujo”, le pagan buen dinero para que les haga un amuleto, ¡para ganar dinero!

Hay que aceptar que ese amuleto sí funcionó para una persona: el brujo.

¿Cuántas personas conoces que sus problemas se solucionaron única y exclusivamente gracias a la suerte? No muchas. De hecho, a lo largo de mi vida puedo contar con los dedos de las manos las personas que he visto obtener dinero o facilidades gracias exclusivamente a un evento al azar.

La suerte la tenemos todos y es simplemente el estar frente a la oportunidad en el momento adecuado. Y lo triste del asunto es que muchos están frente a la oportunidad pero no se animan a tomarla.

Hay riesgos, no tienen tiempo, no tienen dinero… las excusas son muchas pero, al final, la oportunidad la toman otros y son quienes tienen el éxito.

¿Qué dicen los que la dejaron pasar? “Ese tipo tuvo suerte”.

Si la suerte se basa en oportunidades, tú puedes hacer las tuyas propias. Comienza por abrir tus ojos a la oportunidad y no dejarla ir cuando se te presente.

Tal vez entonces comiences a tener “suerte”.

jueves, 24 de marzo de 2011

Saliendo de la norma

Una de las cosas que ha impuesto mucho el mundo de hoy es la estandarización. En los estudios, en el trabajo, en los negocios, la norma es precisamente seguir normas.

Estandarizar no tiene nada de malo. Aunque por un lado significa ser igual que los demás, el propósito de la estandarización es que todos sean igual de exitosos.

Aunque la intención es buena, hay cosas que simplemente no funcionan con todas las personas. Cada uno de nosotros es distinto y de cómo utilice sus fortalezas y supla sus debilidades se pueden lograr grandes cosas.

Lo estándar es el trabajo duro. Sin embargo, hay personas que son flojas y precisamente su flojera les hace inventar cosas que les hagan la vida más fácil. No solo logran su objetivo – no trabajar tanto -, sino que además ganan mucho dinero con eso.

Lo estándar es estudiar una carrera y, si es posible, especializarte para ganar más dinero y ser más productivo y necesario. Sin embargo, hay personas que no terminaron de estudiar, pusieron un negocio y son más prósperos, productivos y necesarios que muchos de sus empleados más capaces.

Muchos negocios empiezan mejor con una franquicia. Aunque es más cara, las probabilidades de éxito son mayores, puesto que la franquicia ya pasó por todas las tribulaciones y tiene una serie de normas para evitar problemas.

La ironía del asunto es que las franquicias empezaron con alguien que se salió de la norma. Tal vez no el más inteligente o el más capaz, pero alguien que se detuvo a pensar: “debe haber una manera mejor de hacerlo”.

No está mal que sigas la norma, pero no olvides que el salirse de la norma es lo que te puede dar mejores (o peores) resultados que a los demás.

A fin de cuentas, dicen por ahí, las reglas están para romperse.

miércoles, 23 de marzo de 2011

¿Qué es lo que te detiene?

¿Has logrado todas tus metas? ¿Has avanzado tanto como querías? ¿Has hecho todo lo que tenías en mente?

Es probable que tengas un “no” para alguna de estas preguntas y, dependiendo de qué tanto signifique para ti, ese “no” lo dirás con humor, indiferencia o rencor.

La razón de no avanzar es simple: algo te detiene. Ya sea una puerta cerrada, la falta de conocimiento, un carro averiado… las causas pueden ser muchas.

Sin embargo, ¿te has preguntado realmente que es lo que te detiene?

¿Estudios? ¿Tiempo? ¿Dinero? Más bien, ¿no serán ganas?

Cuando te preguntas a ti, sin que haya nadie cerca, ¿Qué es lo que te detiene? ¿Qué te respondes?

Sería bueno que lo apuntaras. Así podrías ver que lo que te detiene no es otra cosa que tus justificaciones, tus miedos, tus excusas favoritas y la racionalización que haces de todo.

Por ejemplo: “No he aprendido inglés porque no tengo dinero para una buena escuela; si lo tuviera, ya estaría hablándolo”. Suena lógico. Sin embargo, es probable que gastes más en cerveza, amigos, salidas, pareja y demás. Además, hay opciones para aprender inglés por correspondencia, en línea y a todos los precios.

Tal vez no estarías como hablando al 100% pero te aseguro que estarías más cerca de la meta que como estás por una razón tan buena como la anterior.

Como humanos nos pueden detener muchas cosas, a veces justificadamente y a veces no, pero es decisión tuya el quedarte en un solo lugar.

Hay muchas personas con muchos más problemas e infinitamente menos capacidad que tú y que, sin embargo, han logrado más que muchos (incluyéndote).

Empieza por ver que es lo que realmente te detiene. Si lo analizas con cuidado, es probable que, más que circunstancias, enfermedades u otra cosa, el mayor obstáculo para lograr tus sueños seas tú.

domingo, 20 de marzo de 2011

Solo un paso más

En la vida siempre hay cosas que no nos gustan. Ir a trabajar todos los días, levantarse temprano, comer verduras o sacar la basura no son cosas que hacen bailar a la gente de gusto, al menos no a todas.

Conforme vamos creciendo llegamos a un punto en que podemos acomodar las cosas que no nos gustan con las que podemos sí, con un montón de actividades intermedias que no nos afectan.

Dentro de este cúmulo de cosas hay que alcanzar el éxito en lo que sea que queremos lograr.

Al pasar el tiempo puedes ver que hay personas que logran grandes cosas y a veces te preguntas cómo es que para ellos todo funciona.

La respuesta es relativamente simple: dan un paso más.

Si hay que llegar hasta una línea de meta, ellos avanzan más allá. Si hay que subir al piso diez, ellos llegan hasta el once.

Terminan solo un reporte más, solo un producto más, solo una llamada más.

¿Cuántas veces te has quedado a nada de la meta? ¿Cuántas veces has visto que, de haber avanzado solo un poquito más hubieras logrado la diferencia?

Si eres de las personas que solo llegan hasta donde tienen que llegar, éste es el momento de dar ese paso adicional.

No te mates trabajando, no te quedes sin dormir, no dejes todo lo que haces. Solo da un paso más. Uno solo, porque si no te cansas.

Ese paso, por pequeño que sea, siempre te pondrá delante de todos los que no lo den. Y, con el tiempo, te acostumbrarás no solo a dar un paso sino dos y hasta tres.

Con esa dinámica, serás muy difícil de alcanzar, incluso por aquellos que estén dando un paso más.

Llegar al éxito requiere de muchos pasos y, por cada paso adicional que des, llegarás más rápido. Esto no es solo un simple deseo: es matemática simple.