En un mundo como el nuestro, las palabras positivas parecen estar totalmente fuera de lugar. De hecho, cuando alguien tiene actitudes o palabras positivas, normalmente se les considera medio locos o “de esos”.
Que quieres… a como está el mundo, es difícil creer que alguien pueda ir por el mundo con una sonrisa en la cara y pensando que solo decir unas palabras es suficiente para cambiar las cosas.
Sin embargo, se ha comprobado muchas veces en cientos de estudios que las palabras pueden cambiar tu actitud y tu actitud puede cambiar los resultados de las cosas que quieras hacer.
Lo triste es que hay una prueba contundente a esto, aún cuando no creas en los estudios publicados.
Yo la veo casi todos los días, en muchas circunstancias. En el tráfico, en la cola del supermercado, en la fila para un trámite… parecen no tener fin.
Me refiero por supuesto, a las groserías, insultos y faltas de respeto que recibimos todos los días, a propósito de muchas cosas, merecidas o no.
¿Qué sientes cuando alguien te dice algo de tu madre, de tu peso o alguna otra cosa? ¿Qué quisieras hacerle a esa persona cuando te humilla? Peor todavía: ¿Qué efecto pueden tener en ti tus propias palabras y emociones negativas?
Las noticias están llenas de crímenes y malas cosas que suceden porque alguien “no se iba a dejar” que le dijeran algo.
Entonces, si un montón de palabras negativas puede desencadenar ese tipo de consecuencias en nosotros, ¿por qué es tan descabellado pensar que frases positivas puedan cambiar tu actitud hacia las cosas?
Cosas como el efecto Placebo (el tomar una pastilla de azúcar pensando que es medicina y sentir mejoría) se han observado durante años, aún cuando no sean el centro del estudio.
Si crees que utilizar frases positivas no sirve de nada, tal vez es hora de que lo pongas a prueba, aún cuando tengas reservas.
Si solo conoces los efectos del sarcasmo y el cinismo, ¿no es parte de nuestra naturaleza el probar otras cosas?
He visto los efectos de la depresión en la gente. Aunque es, válgame el término, deprimente, también he visto los efectos que tiene la actitud positiva en muchas personas.
Haz la prueba. Hay miles de libros, audios, cursos y toda forma de publicación con afirmaciones y frases positivas. Lo puedes hacer frente al espejo y sin que nadie te vea, o cuando vayas manejando hacia el trabajo.
Es probable que los resultados tomen solo unos cuantos días y algunos pueden ser inmediatos. A fin de cuentas, ¿qué puedes perder?
Busca oportunidades, aprende cómo ganar dinero en Internet. Visita www.comoganardineroxinternet.com.
Para ganar dinero es necesario tener más que herencias, loterías o suerte. Con la actitud correcta, puedes lograr grandes cosas, materiales y de otro tipo.
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viernes, 12 de octubre de 2012
viernes, 20 de enero de 2012
Las ventajas de lo dificil
Dicen que “si las cosas que valen la pena se hicieran fácilmente, cualquiera las haría”. Este salió hace algunos años en un comercial de brandy, si mal no recuerdo. Nada mal para celebrar lo bien hecho, ¿no?
Pero éste pequeño trozo de sabiduría muestra algo que muchos ven como un impedimento para los grandes logros, pero que en realidad es una bendición con disfraz: las cosas que valen la pena son difíciles.
Cualquiera puede iniciar un negocio, pero pocos alcanzarán el éxito y solo unos cuantos lograrán grandes fortunas y crearán imperios.
Aunque eso puede descorazonar a muchos, sobre todo a aquellos que no tienen “el talento” o “la facilidad” o cualquiera de los designios divinos a quienes achacamos los grandes logros, son buenas noticias para ti.
Se han hecho numerosos estudios, publicado innumerables libros y escrito miles de artículos que apuntan a una sola conclusión: las grandes cosas se logran con trabajo duro.
Claro que si alguien tiene la facilidad o los recursos para hacerse la vida más simple tiene más probabilidades de lograr el éxito, pero todos los grandes logros siempre han sido precedidos por trabajo duro.
Ese trabajo duro puede ser algo complicado que requiera mucho tiempo de aprendizaje o algo muy simple pero difícil de hacer.
Y la belleza de todo está en que es difícil.
Eso quiere decir que la gran mayoría se quedarán en el camino y no porque sea cosa del otro mundo, sino porque no quieren hacer el trabajo.
¿Quieres un ejemplo? Toma algún tema que te llame la atención, pero que no sepas nada de él. Pueden ser finanzas, impuestos, política o lo que quieras.
Ya que lo elijas, ve a Google e investiga. No solo leas lo que dice la Wikipedia o los primeros resultados. Visita 20 sitios web relacionados al tema y lee lo que dicen. Buscan al menos 5 videos que hablen del tema (no tendrás problema para encontrarlos en YouTube). Lee al menos 10 artículos relacionados.
Eso te tomará, dependiendo del tema, algunas horas. ¿Qué flojera? ¡Exactamente! Porque después de tomarte esas horas de trabajo sabrás más que la gran mayoría de la gente.
Esta investigación que te toma solo unas horas te pondrá al nivel de los conocedores. No llegarás a los expertos o a los prodigios, pero estarás muy por encima de todos.
Eso te dará mejores resultados que los demás y, si con eso te conformas, está bien. Seguirle te tomará más trabajo, pero siempre estarás por encima de la mayoría. Tal vez no llegues a los niveles de fama de otros pero estarás arriba de los demás.
Así que cuando veas que es difícil no te espantes: al contrario, velo como una ventaja para ti.
miércoles, 16 de marzo de 2011
¿Convencimiento o Inercia?
Una de las cosas que normalmente acompañan un emprendimiento es el entusiasmo. La idea de iniciar algo nuevo, un negocio, un empleo o una clase de baile, nos llena de expectativas y no podemos esperar para empezar.
Sin embargo, como ya he comentado en otras ocasiones, el entusiasmo se puede enfriar rápidamente si no obtienes resultados rápidos.
Aunque mucha gente pierde el entusiasmo y deja todo, otras personas continúan haciendo lo que tienen que hacer, perseverando en su intento de lograr la meta.
Cualquier persona que se mantenga firme y decida seguir sus objetivos es digna del éxito, pero hay una diferencia que puede significar mucho: trabajar por inercia o por convencimiento.
Quién trabaja por inercia lo hace solo por seguir. Tal vez no quiere que se le catalogue como alguien que se da por vencido o porque ya invirtió mucho o para que “no digan…”.
No es precisamente la mejor de las opciones pero bueno, tú puedes lograr el éxito si la inercia es lo suficientemente duradera como para llevarte hasta tu meta.
Por desgracia, raramente lo es. Quién trabaja por inercia lo hace sin muchas ganas y sin esperar mucho a cambio.
Así como alguien que barre la acera de su casa sabiendo que mañana estará llena de hojas otra vez pero, ¿qué se le va a hacer?
Por otro lado, quien está convencido de que lo que hace logrará su objetivo ve el mundo de forma distinta.
Todas las actividades tienen un logro y espera realmente que las cosas salgan bien. Conforme pasa el tiempo sabe que se acerca a su meta.
Un maratonista puede correr durante horas y no dudo que algún momento le den ganas de sentarse en una banca y mandar todo al diablo. Sin embargo, sabe que si con cada paso se acerca a la meta. No hay duda; de hecho es físicamente imposible ir hacia atrás cuando das un paso hacia adelante.
Las cosas pueden tardar pero si te convences de algo todo es mucho más fácil.
Así que la pregunta es: ¿trabajas por inercia o convencimiento?
Sin embargo, como ya he comentado en otras ocasiones, el entusiasmo se puede enfriar rápidamente si no obtienes resultados rápidos.
Aunque mucha gente pierde el entusiasmo y deja todo, otras personas continúan haciendo lo que tienen que hacer, perseverando en su intento de lograr la meta.
Cualquier persona que se mantenga firme y decida seguir sus objetivos es digna del éxito, pero hay una diferencia que puede significar mucho: trabajar por inercia o por convencimiento.
Quién trabaja por inercia lo hace solo por seguir. Tal vez no quiere que se le catalogue como alguien que se da por vencido o porque ya invirtió mucho o para que “no digan…”.
No es precisamente la mejor de las opciones pero bueno, tú puedes lograr el éxito si la inercia es lo suficientemente duradera como para llevarte hasta tu meta.
Por desgracia, raramente lo es. Quién trabaja por inercia lo hace sin muchas ganas y sin esperar mucho a cambio.
Así como alguien que barre la acera de su casa sabiendo que mañana estará llena de hojas otra vez pero, ¿qué se le va a hacer?
Por otro lado, quien está convencido de que lo que hace logrará su objetivo ve el mundo de forma distinta.
Todas las actividades tienen un logro y espera realmente que las cosas salgan bien. Conforme pasa el tiempo sabe que se acerca a su meta.
Un maratonista puede correr durante horas y no dudo que algún momento le den ganas de sentarse en una banca y mandar todo al diablo. Sin embargo, sabe que si con cada paso se acerca a la meta. No hay duda; de hecho es físicamente imposible ir hacia atrás cuando das un paso hacia adelante.
Las cosas pueden tardar pero si te convences de algo todo es mucho más fácil.
Así que la pregunta es: ¿trabajas por inercia o convencimiento?
miércoles, 24 de marzo de 2010
No Puedes Contra Los Resultados
Ayer estuvimos discutiendo de música. Después de hablar de la situación económica, la inseguridad y muchas otras cosas, terminamos hablando de música.
Lo gracioso es que la música es cuestión de gustos y, por raros que sean, no podemos estar equivocados en gustos. Aún así, algunos estuvieron en contra de los gustos de otros, como si el disfrutar de una melodía fuera un error.
Cuando inicié en los negocios por Internet, me pregunté varias veces si ganaría dinero o seria d los muchos que nunca logran nada. Aún cuando tenía la seguridad de que a mí me iría mejor, no dejaba de pensar que pasaría si no resultaba.
Aún cuando ahora gano más dinero de lo que otros ganan en sus trabajos, todavía hay muchos que, como con la música, insisten en que estoy mal. Me dicen, una y otra vez, porqué los negocios por Internet solo sirven para perder dinero.
“Pero yo estoy ganando”, contesto.
“Sí, pero solo es casualidad…”
Cuando estás frente a personas que no creen en lo que haces, recuerda una cosa: no se puede discutir contra los resultados.
A mí me pueden decir que nunca voy a ganar dinero, pero solo necesito ver mi cuenta bancaria para ver que se equivocan y que se han equivocado ya por más de un año.
Cuando inicias algo nuevo o “raro”, no faltarán quienes no crean en lo que haces. Cuando te traten de desanimar, siempre fíjate en tus resultados. Yo aprendí como ganar dinero por Internet, apliqué lo aprendido y ahora tengo un negocio en crecimiento.
Si estás teniendo resultados, creo que eso cuenta más que cualquier opinión. O, al menos, eso me dice mi cuenta de banco.
Lo gracioso es que la música es cuestión de gustos y, por raros que sean, no podemos estar equivocados en gustos. Aún así, algunos estuvieron en contra de los gustos de otros, como si el disfrutar de una melodía fuera un error.
Cuando inicié en los negocios por Internet, me pregunté varias veces si ganaría dinero o seria d los muchos que nunca logran nada. Aún cuando tenía la seguridad de que a mí me iría mejor, no dejaba de pensar que pasaría si no resultaba.
Aún cuando ahora gano más dinero de lo que otros ganan en sus trabajos, todavía hay muchos que, como con la música, insisten en que estoy mal. Me dicen, una y otra vez, porqué los negocios por Internet solo sirven para perder dinero.
“Pero yo estoy ganando”, contesto.
“Sí, pero solo es casualidad…”
Cuando estás frente a personas que no creen en lo que haces, recuerda una cosa: no se puede discutir contra los resultados.
A mí me pueden decir que nunca voy a ganar dinero, pero solo necesito ver mi cuenta bancaria para ver que se equivocan y que se han equivocado ya por más de un año.
Cuando inicias algo nuevo o “raro”, no faltarán quienes no crean en lo que haces. Cuando te traten de desanimar, siempre fíjate en tus resultados. Yo aprendí como ganar dinero por Internet, apliqué lo aprendido y ahora tengo un negocio en crecimiento.
Si estás teniendo resultados, creo que eso cuenta más que cualquier opinión. O, al menos, eso me dice mi cuenta de banco.
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