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jueves, 1 de abril de 2010

El dinero no puede hacer que seamos felices, pero es lo único que nos compensa de no serlo.
Jacinto Benavente

Ayer tuve una conversación con un amigo al que no veía desde hace tiempo y, como algunas otras personas, llegó a un punto en que dijo que el dinero era algo así como “malo”. Si no hubiera dinero, no habría problemas, guerras y demás.

No es la primera vez que alguien me dice esto y no es la primera vez que contesto que el dinero no tiene nada de malo. Anteriormente no había dinero (o lo que conocemos por dinero) y de todos modos había guerras y cosas malas.

El dinero podrá tener sus cosas malas pero es solo un medio para un fin. Ya sea comprar cosas, tener paz mental o presumirle a los demás, el dinero es solo un número que puede hacerte la vida más fácil.

Trabajar más por dinero, poner un negocio o simplemente dejar otras cosas por dinero no es necesariamente malo, aunque algunas personas lo vean así.

Si trabajas mucho o le pones mucho interés al dinero, no faltará quienes digan que hay cosas más importantes. Aunque estoy de acuerdo en que hay cosas mejores que el dinero, tampoco quiero estar totalmente sin dinero.

Ganar más dinero para después disfrutarlo no tiene nada de malo, aunque dejes algunas cosas que te gustan. Eventualmente, la libertad financiera te dará la capacidad de hacer lo que quieras.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

La Percepción del Costo

“Quiero eso” dice el niño.
“Está muy caro” contesta el papá.

Y sin embargo, va el niño con su papá al supermercado y el tipo gasta 10 veces más de lo que cuesta la cosa. ¿No es frustrante cuando, de niño, ves que tus padres tienen lo que parece ser una fortuna y no te compran nada?

El costo de las cosas siempre depende de la situación.

  • Un tipo en una discoteca no duda en pagar 10 veces lo que cuesta una cerveza con tal de quedar bien con una chica que acaba de conocer.
  • Un viajero que acaba de salir de un desierto pagaría un dólar por cada gota de agua en un vaso.
  • Un enfermo no dudaría en pagar todo lo que tiene con tal de curarse.

Todo tiene varios puntos de vista, dependiendo de quién lo vea y porqué. Dicho esto, pasemos al punto de esta entrada: tu libertad financiera.

Si estás leyendo este blog, estás buscando alguna forma de ganar dinero, ya sea en línea o por algún medio “terrestre”. Todos quieren ganar dinero de cualquier forma, pero son pocas las personas dispuestas a pagar el precio.

Todos los negocios requieren de algún tipo de inversión y, aún cuando no la requieran de inmediato, normalmente puedes acelerar mucho las cosas con un poco de dinero. Y sin embargo, rara es la persona dispuesta a pagar algo porque “está muy caro”.

Cuando estés en esta situación, te recomiendo ver que es lo realmente estás “ahorrando”. ¿Cuánto cuesta tu tranquilidad? ¿Cuánto cuesta tener un negocio propio? ¿Cuánto cuesta tu libertad?

Quienes entienden esto no dudan en invertir, cuando las cosas suenan bien. Es por eso que las empresas invierten muchos recursos con tal de recibir más ingresos, consolidarse, crecer o entrar en otros mercados. A algunos no les importa esperar años para recuperar su inversión.

Así que la próxima vez que estés pensando “está muy caro”, piensa que costo tiene la oportunidad que dejas ir. Te aseguro que te llevarás una sorpresa. Claro que siempre puedes quedarte donde estás... eso no te cuesta nada; solo lo que estás perdiendo.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Tus decisiones marcan tu camino

"Cada elección que hacemos crea una nueva realidad..."
Dr. Walter Bishop, “Fringe”

"Son nuestras decisiones y no nuestras habilidades
las que dicen que y quienes somos en realidad"
Albus Dumbledore, “Harry Potter and the chamber of secrets”

Tendemos a pensar que la vida es una línea de tiempo; empieza cuando nacemos y acaba cuando nos morimos. Sin embargo, esa línea recta tiene muchas variaciones y los “que hubiera pasado si...” no dejan de hacernos pensar cuando decidimos algo.

De chico yo quería ser doctor. Siempre me ha gustado la naturaleza, la biología, no me asusta la sangre y he ayudado a varias personas heridas a lo largo de mi vida sin sentirme agobiado por eso. Sin embargo, caí en la tecnología y estudié eso. Veo programas de doctores, documentales y me han tocado algunos accidentes en donde he prestado ayuda y siempre me ha salido la pregunta “¿Y si hubiera sido doctor?”.

Somos lo que vamos decidiendo. He conocido gente muy buena que de pronto ha decidido hacer cosas malas y viceversa. Lo que vamos a hacer, y a lograr, no es surge de una sola y única decisión que tomamos ayer o hace 20 años; se va formando de las pequeñas decisiones que tomamos todos los días.

Hoy tal vez decidiste ir a trabajar en vez de decir que te sientes mal. Tal vez decidiste regresarle el cambio que te dio de más la cajera del super o regalarle un pan a un menesteroso. Cada cosa que decides, tanto grande como chica, implica que vas acercándote o alejándote de tu meta.

Por fortuna no todas las decisiones afectan todo. Dudo que vayas a ganar más dinero o a trabajar mejor si decidiste ponerte un calzón rojo con florecitas en vez de uno blanco, pero creo que me entiendes. En tu camino a la libertad financiera, si es eso lo que buscas, hay cosas que no van a influir en nada, pero hay otras que harán la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Tu vida pudo haber tenido muchos cambios y tal vez ahora serías de la realeza o estarías viviendo en la caja de un refrigerador. Cada día te presentará una nueva opción y tú y solo tú podrá decidir en que te vas convirtiendo.

Lo bueno es que es algo que puedes tomar totalmente en tus manos, ya sea que decidas por ti o dejes que los demás lo hagas. Lo malo es que, al final, la responsabilidad será totalmente tuya. Toma control de tus decisiones y haz que te lleven a ese destino que tienes en mente. Parecerá difícil pero la realidad es que no es tanto; solo es cuestión de acostumbrarte.

martes, 28 de julio de 2009

¿Buscas la Libertad o solo el Dinero?

"El conquistador por cuidar su conquista
Se convierte en esclavo de lo que conquistó.
Es decir que jodiendo, se jodió."
Alberto Cortéz y Facundo Cabral, “Lo Cortéz no quita lo Cabral”

Ser libre es una de las grandes aspiraciones del ser humano. Desde que somos niños queremos libertad para hacer cosas, especialmente para las que no nos dan permiso. Conforme vamos creciendo seguimos con este deseo interno de libertad y, eventualmente, nos damos cuenta de que el dinero es parte importante de esa libertad.

Sí, ya se... el dinero no tiene nada que ver con la felicidad, pero la realidad es que sí. Si tuviera el suficiente dinero para no tener que venir a trabajar, podría hacer lo que más me gusta. Si no tuviera que pagar deudas, podría comprarme lo que quiero. Si no necesitara dinero para vivir, no tendría que aguantar mi trabajo. Todas estas son quejas habituales de mucha gente y, aunque no lo parezca, tener dinero realmente puede ayudar bastante.

Sin embargo, en esta entrada quiero ver el lado contrario; el estado de práctica esclavitud al que llega el hombre en pos del dinero e, irónicamente, de la libertad. No deja de ser triste ver como acaban muchas personas, realmente podridas en dinero pero sin nada que esperar de la vida.

Recuerdo una ocasión en la que fuimos a terminar un proyecto de una semana en un puerto. El director de la empresa, una persona bastante amargosita, estuvo con nosotros toda la semana, ya que era una entrega muy importante y debía supervisar que todo estuviera bien, además de negociar varias cosas. Como teníamos todo listo, terminamos un día antes. En vez de regresarnos, el jefe decidió que nos quedáramos un día en la playa, como recompensa. El también se quedó, ya que había planeado todo para estar la semana completa.

Fue la única vez que vi al director sin el ceño fruncido. Nos prestaron una guitarra y estuvimos tocando; yo no sabía que el tocaba y pasamos una tarde realmente agradable. Era realmente extraño ver su emoción al tocar. Quedamos que teníamos que repetir eso cuanto antes.

Hace años que no trabajo ahí. Estuve durante casi 4 años y nunca se hizo la famosa “tocada”; el jefe nunca tuvo tiempo. Tiene dinero, tiene una empresa, pero realmente, más que el director, es el súbdito de lo que ha creado, trabajando 14 o 16 horas diarias, incluidos fines de semana. ¿Caso extremo? Tal vez.

El punto es que, en tu búsqueda del dinero y la “libertad”, nunca olvides la última. Ganar dinero puede ser agradable por el estatus y las cosas que puedes comprar, pero he estado trabajando en lugares que realmente he odiado y no he podido dejar por el dinero. Afortunadamente, eso va cambiando. Con los ingresos extra que hago por Internet, me he permitido un poco más de relajación y podré pronto tener más libertad de la que he tenido nunca.

¿Que caso tiene “matarte” trabajando por dinero? Probablemente es lo que haces ahora. Y no por mucho dinero, que es lo peor. Pero si trabajas de manera inteligente y cambias lo que tienes que cambiar, puedes lograr grandes avances sin dejar de lado tu libertad. Puedes esclavizarte un rato con tal de salir del hoyo, pero nunca olvides que, quien podrá realmente dejarte en prisión por siempre, eres tú.