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miércoles, 14 de marzo de 2012

Sin poder cambiar el tiempo

Algo que suena genial cuando lo piensas es la habilidad de controlar el tiempo. ¿Cuántas veces te has dicho que “ojala pudiera regresar el tiempo”?

Y no nada más regresarlo; también poder adelantarlo para que pasen las consecuencias de alguna tarugada que hiciste o detenerlo, para poder prepararte a hacer algo.

A pesar de los grandes avances tecnológicos que hemos tenido y que siguen apareciendo todos los días, no hay nada que siquiera parezca que va a darnos la oportunidad de modificar el tiempo.

Así que estamos en la misma situación que cuando empezó la raza humana: hay que enfrentar y vivir las consecuencias de nuestros actos.

Tal vez sea mejor así. Si hubiera la oportunidad de darle clic a “Deshacer”, quién sabe en donde estaríamos.

En fin, parte de nuestro crecimiento como personas es afrontar las consecuencias, “face the music”, como dicen los gringos.

La manera en cómo lo hacemos es lo que hace la diferencia en los resultados que obtenemos.

Claro que mientras pasan los efectos de las malas decisiones que tomamos, realmente queremos que el tiempo de mueva más rápido o que se regrese para salvarnos.

Es lo que sabemos que nunca va a pasar pero no dejamos de desearlo. Lo bueno es que, al parecer, no falta mucho para que tengamos la capacidad de transportarnos o que “nos trague la tierra”.

Por desgracia solo queda pensarle mejor a lo que vamos a hacer. Seguimos en control de nuestras decisiones y tenemos que disfrutar de la música que nos creamos.

Bonita situación la del ser humano…

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viernes, 6 de enero de 2012

Camino al fin del mundo...

Dicen algunos “enterados” que éste es el último año que nos queda. Ya sea por las predicciones de los mayas, el calentamiento global o el aparente gusto que tenemos por darnos de tiros, no pasamos de diciembre.

Aunque eso puede ser un alivio para quienes tengan muchas deudas o estén aburridos de la vida, para los demás no es una perspectiva muy agradable.

Pero, en caso de que sea así, hay que empezar por aceptar que lo que pase este año no será porque viene el desastre, sino que será por lo de siempre: las malas decisiones que tomaste el año pasado.

Hoy está de moda echarle la culpa de todo a alguien más. Los psicólogos han sacado una enfermedad para casa cosa, que empieza siempre con “síndrome”.

Así, dentro de poco habrá “síndrome de tirar basura”, “síndrome de snob” y cosas parecidas.

Nos gusta hacer esto porque así podemos culpar de nuestras faltas a alguien más, ya sea una enfermedad nueva que descubrieron gracias a nosotros (que conveniente…) o a los dioses por no decir bien qué es lo bueno y qué es lo malo.

Todo eso es más fácil que aceptar, simplemente, que lo que estás viviendo ahora lo elegiste hace mucho, aún cuando no tenías idea en ese tiempo.

Así que éste año hay que empezar por tomar mejores decisiones. Tal vez sea hora de revisar tus propósitos. No siempre eliges los mejores la víspera de año nuevo; está la familia viendo y aparte hay muchas copas de sidra.

Pero ahora que han pasado unos días y puedes ver las cosas más fríamente, puedes elegir cómo mejorar tu vida de ahora en adelante.

Como de costumbre, lo que decidas en estos días será lo que vivirás el resto del año y, tal vez, lo que te quede de vida.

Así que elige lo mejor que puedas. Si se acaba el mundo, al menos te llevarás la idea de que estabas mejorando. Si no, estarás en camino para ser una mejor persona, tener un mejor trabajo, más dinero, etc.

Si no puedes ver el futuro, ¿qué caso tiene preocuparse? Mejor pensar lo mejor y pensar que estaremos por aquí un poco más. Eso siempre será mejor que sentarse a esperar la muerte.

El 2012 puede ser un año de destrucción total o un año como todos, con todas las posibilidades y el potencial de ser el mejor que has vivido. Como siempre, es cuestión de actitud.

miércoles, 8 de junio de 2011

¿Cuanto tiempo se te va?

Hay tantas cosas que hacer todos los días que hasta parece que no te alcanza el tiempo “ni para comer”.

Y sin embargo, si haces cuentas, tienes muchas horas libres todos los días, los fines de semana, días festivos, noches, horas de comer y más.

Si eso fuera real, solamente comeríamos y dormiríamos, pero tenemos tiempo para ver la tele, ponernos al corriente en las novelas, ver las noticias y hasta una película de vez en cuando.

Pero todavía faltan fiestas, reuniones, despedidas de soltero, “baby showers” y un montón de cosas más.

Cada uno de estas cosas toman tiempo y algunas bastante.

Y sin embargo escucho a pocas personas decir “tengo mucho tiempo libre para hacer …”

Como de costumbre, tu actitud hacia la vida es la que te dará la perspectiva correcta. Puedes ver todo desde el balcón de la esperanza o del sótano de la amargura.

Puedes hacer muchas cosas más de las que haces ahora, si realmente tienes ganas.

Tiempo tenemos todos y el mismo. Hay muchas cosas que la riqueza, poder, inteligencia y otras cosas pueden mejorar o darle a quién lo tiene, pero el tiempo no cambia para nadie.

Tal vez es la única cosa que no da preferencia a nadie.

Si alguien más puede hacerlo, en la medida de lo razonable, tú también lo puedes hacer. Solo es cuestión de que tomes la decisión y aproveches todo ese tiempo que tienes “medio perdido” y que pareces no querer ver.

  • Escucha algo educativo mientras vas a tu trabajo o a la escuela.
  • Ve programas que te enseñen algo en vez de ver novelas.
  • Lee un poco, aunque sea en el baño.
  • Limita el tiempo que pasas navegando “a ver qué encuentras” y ponte alguna meta.

Tenemos al alcance la misma información que los demás. ¿Cómo piensas aprovecharla?


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martes, 7 de junio de 2011

Vive tu vida en tus términos

Desde que naciste has tenido que seguir reglas. En tu infancia no podías subirte a los muebles, brincar en la cama, tomar vino y mil cosas más. En ese tiempo no tenías mucha opción… Lo único que te queda es hacer caso.

Conforme fuiste creciendo tuviste que seguir los términos de muchas otras personas.

Las reglas y términos de la escuela.

Las reglas y políticas del trabajo.

Las reglas del gimnasio.

Puedes seguirle sumando todas las cosas que quieras. Vivimos en un mundo de reglas que tenemos que seguir y respetar para poder seguir siendo parte de la sociedad.

Sin embargo, solo una persona puede poner reglas en cómo vive su vida y esa eres tú. Y, teniendo todo ese poder en tus manos, muchas veces lo haces a un lado para seguir las reglas de los demás.

Lo que dicen tus amigos.

Lo que te dicta tu religión.

Lo que te dicen o decían tus familiares.

Total que todo lo que haces sigue los términos de alguien, algunas veces porque no queda de otra (como pagar impuestos) y otras porque no has querido utilizar el poder que tienes.

A lo mejor quieres aprender a bailar ballet pero, ¿qué van a decir tus amigos cuando se enteren? Tal vez te gusta ver telenovelas por la tarde pero si tus compañeros de trabajo se enteran vas a quedar mal.

Tal vez ya cambiaste tu religión pero no quieres que tus papás se enteren para que pongan “el grito en el cielo”.

Aunque es bueno el tratar de convivir y darle por su lado a algunas personas, ¿hasta qué punto vas a sacrificar tu persona?

Porque a veces, “por no buscar problemas”, te acostumbras a vivir una vida que podría ser mucho mejor, al menos para ti.

Si estás en ésta situación, tal vez te convenga ver los efectos que tiene en ti. Porque dentro de unos años no habrá vuelta atrás y solo te quedará pensar en “lo que pudo ser”.

No dejes que te pase. Tu vida debe ser vivida en tus términos. Los demás tienen los suyos y tú debes saber poner tus límites. ¿No es lo mismo que hace todo mundo?


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jueves, 26 de mayo de 2011

Cuidado con el ego

En esta vida verás muchos malos consejeros, pero del que te tienes que cuidar más es del enemigo interior: tu ego.

Durante tu vida has visto o verás a mucha gente cometer errores y hacer cosas sin sentido solo por ego.

He visto gente pelearse por ego, perder dinero por ego y hasta casarse por ego. Aceptar que estás en un error y que los demás sepan que te equivocaste puede ser una de las cosas más difíciles de hacer, pero es la que debes aprender primero, si es que quieres caminar hacia el éxito.

Cuando el ego es lo que te domina, tu cerebro deja de pensar, salta a conclusiones y a veces inventa un montón de cosas que parecen lógicas, pero que para cualquier persona en sus cinco sentidos son totalmente sin sentido.

En parte es fruto de nuestra sociedad. Estamos en un lugar en donde el error es considerado “malo” y que cualquiera que los comete debe entrar en el círculo de los tontos. Es por eso que cuando cometes un error, a veces prefieres sufrir mil veces las consecuencias que aceptarlo.

Si caes seguido en esta trampa, es probable que termines no solo gastando más de lo que tienes, sino sufriendo una crítica incluso mayor.

Cualquiera te puede reírse de tus pocas luces cuando cometes un error pero, ¿Qué crees que dirá todo mundo cuando sepa que te metiste en líos solo por no aceptar tus errores?

Errar es humano. De hecho, es parte de lo que nos lleva al progreso. No querer cometer errores puede mantenerte en el mismo lugar por siempre.

Deja que el ego pase a ser secundario. No dejes que por “quedar bien” te metas en problemas que no deberías tener en primer lugar.

Siempre evalúa tú las opciones de tomar una decisión. Deja el ego solo para cuando te aplaudan.

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miércoles, 18 de mayo de 2011

Ser independiente es decisión de cada quién

Ayer me comentaron en el chat que éste blog habla mucho de lograr la independencia. Aunque no puedo decir que es mi objetivo primordial, tal vez se haya filtrado porque es lo que yo busco.

Dado que es mi blog, pues es normal que se cuelen mis ideas. A fin de cuentas, para eso lo escribo.

Sin embargo, quiero decir que eso no significa que piense que quienes trabajan y quieren quedarse trabajando están mal.

Para empezar aquí no hay bien ni mal, es cuestión de opiniones. Yo puedo tener muchas cosas en mente pero eso es lo que me gusta a mí, no necesariamente a los demás.

Hasta hace poco yo estaba empleado, tenía éxito y estaba a gusto. De hecho, estaba muy a gusto trabajando, hasta que las cosas empezaron a salir mal y decidí que ya era hora de tomar mis propias decisiones y no depender de nadie más.

Así que me puse a ganar dinero en Internet y logré mi independencia, aunque me costó trabajo y meses difíciles.

Hay gente que no quiere estar así. Hay quienes no viven tranquilos si no tienen el estrés del trabajo diario, el reto de las responsabilidades y el aplauso de sus colegas cuando las cosas salen bien.

Algunos disfrutan hasta la grilla, las presiones, los problemas y las desveladas para sacar adelante proyectos y cuotas.

No son felices si no van a las reuniones y fiestas anuales y si no tienen jefe y directores.

¿Están mal? De ninguna manera. Es su decisión. Lo que a mí me guste no aplica para todos y es creo que ser felices es más importante que cualquier otra cosa.

A mí me cansó esa vida pero no puedo negar que la disfrute durante un tiempo y a veces hasta la extraño… Hay días que me gustaría pedir algún proyecto, aunque sea temporal, para revivir mis experiencias.

Pero bueno, cada quién. Soy más feliz trabajando en Internet que con otras cosas. Y si los demás son felices trabajando, que bien. Alguien tiene que hacerlo, ¿no?

martes, 26 de abril de 2011

Excusas o acciones

Cuando se trata de hacer algo hay dos tipos de personas en este mundo: los que ponen excusas y los que no.

Hay quienes tienen una habilidad impresionante para poner cualquier excusa que los saque de la responsabilidad que tienen.

Tienen la tendencia de echarle la culpa al estado del tiempo, al gobierno, sus papás, sus maestros, la TV o la falta de súper héroes.

Los otros nunca ponen excusas. Esa gente rara vez dice algo. Simplemente entran en acción. Si las cosas no se han hecho, las hacen. Si salieron mal, las arreglan.

Esta gente siempre está en acción y es la que, generalmente, consigue el éxito en todo lo que emprende y si no, no le echa la culpa a los demás.

Todas las personas nacen con una habilidad parecida para poder hacer cosas. Aunque hay algunos que tienen grandes talentos y otros con muchas limitaciones, en general todos podemos hacer lo mismo.

Lo interesante es que nadie nace con el talento para inventar excusas: ese se adquiere con la experiencia.

A veces el no poder terminar con algo o cuando las cosas salen mal hace que pienses que alguien más tiene la culpa.

Mientras ves como todo se va al caño empiezas a murmurar en contra de la competencia, de la mala educación y de los extraterrestres que hicieron que todo saliera mal.

Eso es natural. Todos lo hacemos de vez en cuando. El problema es cuando esos pensamientos se convierten en razones que hasta tú crees y de pronto todo tiene sentido: no es culpa tuya.

Todos tenemos la misma opción todos los días: entrar en acción o inventar una nueva excusa. Todos podemos hacer lo mismo que los demás, solo que algunos inventarán algo para dejarlo para después.

La bueno es que está decisión no es definitiva, la tomas todos los días. ¿Qué decidirás hoy?

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lunes, 28 de marzo de 2011

¿Qué tan libre eres?

Todo hombre se llama a sí mismo "hombre libre". Aún los que son esclavos, como algunos que se casaron mal o que tienen muchas deudas, siguen llamándose hombres libres.

La idea del esclavo encadenado y recibiendo latigazos es muy vieja y es lo que todavía trae a la cabeza cuando alguien menciona esclavitud.

Sin embargo, es increíble la cantidad de gente que elige vivir en servidumbre, a la que por supuesto no llama esclavitud.

Lo peor del asunto es que todo empieza con la decisión de entrar en un sistema en donde tú te esclavizas. Y conste que no me refiero a las teorías de conspiración donde los corporativos quieren dominar el mundo y esclavizar a todos.

Me refiero a las cosas con las que tú conviertes tu vida en una de servidumbre. Televisión de paga, celular (o varios), inscripciones a gimnasios, SPA’s y un montón de cosas que, si lo ves objetivamente, rara vez usas o nunca aprovechas su potencial.

Así que vas trabajando por la vida para pagar todas estas cosas y no puedes quitarlas porque son necesarias y “ya no puedes vivir sin ellas”.

Eso lo vi en una cacería. Salimos a un lugar donde no había señal y por 3 días nadie pudo hablar por teléfono. ¿Qué crees? El mundo no se acabó. La gran mayoría de la gente prácticamente ni se dio cuenta de que nos perdimos 3 días.

Lo mismo ha pasado cuando he dejado de recibir servicios con los que pensé que no podría vivir. Una huracán nos dejó si televisión de paga una semana. Una serie de lluvias nos quitaron el Internet por 2 días.

El mundo siguió girando y nosotros también. Hasta que no ves hasta que punto puedes ser libre de la sociedad en que vives, no puedes tener idea de lo que puedes lograr.

Si puedes vivir sin celular televisión por cable, imagínate hasta donde puedes llegar…

jueves, 10 de marzo de 2011

Las malas decisiones

Si de algo tenemos mucho que contar son las malas decisiones que hemos tomado a través del tiempo. De hecho, si juntas las decisiones que tomas durante el día, verás que muchas de ellas son malas.

Tal vez con algunas no pase nada, fuera de que te pierdas un programa de televisión o alguien te reclame por haber llegado tarde, pero algunas veces pueden cambiar tu vida.

Y sin embargo, al otro día hay que volver a tomar muchas decisiones, buenas y malas, para poder seguir con la vida. Otra es ser esclavo y que te digan que hacer, pero es ya es un poco raro como para considerarlo.

El chiste es que caminas y siempre tienes decisiones que tomar. Algunas simples y otras difíciles. Todo el día, todos los días.

Es por eso que hay que acostumbrarse a las malas decisiones. Te guste o no, las vas a tener y muchas veces. Nuestra condición de humanos nos hace vulnerables a decidir por flojera, desidia, ego, miedo y otras muchas cosas más que no tienen nada que ver con raciocinio.

Por eso hay que vivir con malas decisiones diarias pero, ya sean de consecuencias insignificantes o que cambien tu vida por completo, es importante aprender de ellas.

Lo primero es aprender a dejar que la cabeza decida en vez de las emociones. Esto es lo que puede costar más trabajo pero al final es lo que más te deja. El hecho de poder analizar fríamente las cosas y tomar el mejor camino, te guste o no, te llevará por menos problemas.

La otra es, aunque pareciera obvio, aprender de la historia. Es increíble como la gente decide y vuelve a decidir lo mismo en las mismas circunstancias, aunque previamente ya lo haya hecho y halla resultado un desastre.

Así hay personas que vuelven a hacer inversiones “infalibles” para ganar mucho dinero o se casen con una pareja muy joven que “no le interesa su dinero” aunque le pidan todos los días.

Dicen que el humano es el único ser que se tropezará con la misma piedra y en realidad parece que es así. Sin embargo, también somos el ser que puede controlar nuestros pensamientos y cambiar con ellos.

Aprende de tus malas decisiones. Son parte de la vida y, aunque parezca increíble, a veces te alegrarás de que te haya pasado por la experiencia y nuevos caminos que se abrirán ante ti.

Eso claro, si aprendes de ellas…

lunes, 31 de enero de 2011

Gracias A La Vida...


“Gracias a la vida, que me ha dado tanto.

Me ha dado la risa, me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
Los dos materiales que forman mi canto…”
“Gracias a la vida”, Violeta Parra

Tendemos a echarle la culpa “a la vida” de las cosas malas que nos pasan. Es bueno tener a quien achacarle las consecuencias de nuestras acciones.

Sí, hay algunas cosas que pasan por accidente o por circunstancias fuera de nuestro control pero hay que aceptar que la mayoría de lo que nos pasa lo causamos nosotros mismos.

Que días cuando solo vivíamos de comer y dormir, ¿no? Hoy hay que estudiar, socializar, trabajar, ahorrar y un largo etcétera.

La vida se ha convertido en algo que mucha gente ya no quiere experimentar, al punto que deciden terminar con ella.

Sin embargo, si ves todo desde una perspectiva global, la vida sigue siendo exactamente la misma… los que hemos cambiado somos nosotros.

Hay (y siempre habrá) cosas buenas y malas y parte de la experiencia en este mundo es aprender a lidiar con ambas.

Nada sale totalmente bien pero tampoco sale totalmente mal; vivimos en un mundo de grises.

Lo que sí podemos hacer es trabajar para que el negro sea un poco más blanco hasta llegar al gris que nos gusta.

Aunque no lo creas, una vez que tomas acción para mejorar te llenas de más cosas buenas que malas. Nunca te podrás quitar los problemas pero es más fácil vivirlos cuando tienes más cosas a tu favor.

Así que toma acción el día de hoy. Puede ser para ahorrar y no sufrir problemas de dinero o ejercitarte para no tener problemas de salud.

La vida puede portarse medio mal a veces pero no por eso vamos a dejar de darle las gracias por el viaje… de otra manera, esto sería muy aburrido…

martes, 9 de noviembre de 2010

Tu Propia Cárcel

En muchas otras entradas he comentado que el pensamiento es creativo. Lo que pensamos es lo que define nuestra realidad prácticamente para todo.

Lo malo es que el pensamiento puede crear lo que sea y, como de costumbre, es más fácil crear cosas malas que buenas.

¿Te has puesto a pensar que es lo que crea tu cabeza? Eso que piensas durante la mayoría del tiempo es lo que más influye en ti y en todo lo que te pasa.

Un ejemplo muy pintoresco pero representativo son los fanáticos de cualquier equipo deportivo. No importa que tan mal vayan, ellos siempre los apoyan y llegan a los golpes con tal de que nadie se meta con su equipo.

De la misma manera y con la misma pasión puedes crear una cárcel para ti y los que te rodean.

Esa cárcel que te mantiene en el mismo lugar porque te muestra barrotes impasables: no tienes dinero, no tienes talento, no tienes belleza, etc.

Es irónico que la gran liberadora del ser humano, su mente, también pueda ser su máxima carcelera. Y lo peor de todo es que tú tienes la llave.

Puede haber mil cosas que no puedes controlar pero hay una que sí: la forma en la que piensas. Puede llover, temblar o pasar lo que sea, pero tu mente siempre está en tus manos.

Dependiendo de cómo veas las cosas, es posible que tu mente te mantenga para siempre en el mismo lugar o que te de alas para ir a donde quieras.

La decisión es tuya. Contrario a lo que dicen muchas personas, cualquier persona razonablemente sana puede cambiar su forma de pensar.

La forma en que piensas va a decidir tu destino y tú tienes el control sobre tu pensamiento, nadie más. ¿Ya decidiste que va a pasar?

jueves, 4 de noviembre de 2010

Solo Trabajando Más...

Uno de los sueños de todo mundo es ganar mucho dinero sin trabajar. Todo mundo envidia al jefe que se la pasa en reuniones, en el golf y en restaurantes mientras ellos se matan trabajando para que la empresa suba.

Aunque no tiene caso negar que también quisiera ganar mucho dinero sin trabajar, ya sé que eso no pasa; al menos no a la mayoría de la gente.

Sí, hay algunos que tuvieron la suerte de tener los padres correctos o nacer bonitos y todo se les facilita, pero la gran mayoría de la gente no tiene estas ventajas y, aún así, logran el éxito.

Si ves revistas de ricos y famosos verás que algunos no son precisamente muy agraciados físicamente, no hablan bonito y tal vez ni siquiera se ven muy listos.

La diferencia entre ellos y los demás es que están dispuestos a trabajar más. El jefe podrá parecer lo más descansado del mundo, pero es común verlo a altas horas de la noche solucionando problemas.

Para llegar a donde están tuvieron que pasar por meses o años de trabajo continuo, sin descansos ni vacaciones, y sacrificar lo que muchos de nosotros tenernos cuando llega la hora de salida.

El premio por todo ese trabajo extra es ganar mucho más dinero que la mayoría de las personas.

Claro que solo el hecho de trabajar no basta; hay quienes trabajan mucho más que todos y no parecen levantar vuelo, pero, aún cuando existe el trabajo inteligente, la realidad es que hay que trabajar más que los demás para llegar arriba.

Mientras no tomes la decisión de dejar lo que te gusta por lo que tienes que hacer, dudo que tengas alguna oportunidad. ¿Quieres saber que tienen en común los que no son jefes? Todos se van a la misma hora.

Si quieres cambiar eso, primero vas a tener que empezar a pagar el precio del éxito con trabajo. Ni modo, al menos en este mundo, las cosas son así. Claro que siempre está la lotería…

Empieza hoy a hacer algo al respecto. Esa actitud es la que te llevará arriba y, después de un tiempo, podrás disfrutar del estilo de vida que ahora solo envidias.

jueves, 21 de octubre de 2010

La Vida Son Decisiones

¿Porqué algunos tienen mucho dinero y otros no? ¿Porqué algunos tienen un negocio y la gran mayoría no? ¿Porqué algunos bajan de peso, estudian mucho o tienen algo mientras tú no?

Cuando le pasa a alguien más todo mundo dice que es suerte. Si alguien tiene éxito en los negocios, en el trabajo, con las muchachas o con el dinero lo más común es que digan “que suerte tiene este”.

Sin embargo, pocas cosas están más fuera de la realidad. Quién logra las cosas simplemente llega a un punto en el que DECIDE hace lo que quiere.

La gente que no baja de peso no es porque no pueda, no le salga, tenga metabolismo lento o cualquier otra cosa; simplemente no ha decidido dejar lo que hace para poder cambiar.

La vida está hecha de decisiones. Las tomas todos los días a todas horas y todas ellas tienen un efecto en lo que te pasa.

Cuando no tomas le decisión correcta o, peor aún, dejas que alguien más la tome por ti, estás dejando que tus metas se vayan cada vez más lejos de ti.

Nuestra naturaleza nos hace tomar las decisiones más fáciles y menos arriesgadas para evitarnos problemas, trabajo o ambos. Lo malo de esto es que este tipo de decisiones son las que menos ganancias tienen.

Cuando decides aventarte a algo más que lo fácil y divertido, normalmente tu vida cambia. Esta decisión por sí misma te pone en el camino de la oportunidad y del logro.

¿Estudio para mi examen o no? ¿Me pongo a trabajar o me emborracho? ¿Acabo hoy lo que tengo que hacer o lo dejo y le echo la culpa a alguien más?

Todas estas pequeñas decisiones son las que te harán triunfar o fracasar. Si ves las cosas que te rodean, objetivamente, sin excusas, verás que todas están ahí por algo que decidiste, tal vez hace mucho años.

Así que, ¿Qué decides para hoy?

lunes, 4 de octubre de 2010

¿Cara o Cruz?

¿Alguna vez has estado tratando de tomar una decisión sin poder inclinar la balanza hacia uno u otro lado? Creo que todos nos hemos visto en este tipo de situaciones en las que, por más que estudiamos el caso, nada más no podemos resolver por una u otra cosa.

Hace tiempo me dijeron que utilizara la regla de la moneda; esto es, lanzar una moneda al aire y cada camino decidirlo dependiendo del resultado. Esto puede parecer bastante tonto, ¿dejarle a la suerte una importante decisión?

Sin embargo, cuando me explicaron la lógica, empezó a hacer un poco de sentido. Verás, muchas veces nuestro subconsciente ya ponderó las ventajas y desventajas de lo que vamos a decidir y, si por él fuera, ya estarías haciendo algo.

Nuestro “consciente” es quién exige fechas, horas, números, ventajas, desventajas, seguridades, riesgos y mil cosas más. Es probable que tu decisión ya esté tomada desde mucho antes de que empieces a evaluar las cosas, pero primero tienes que convencer al cerebro.

Por eso, tira una moneda. Verás que, si cae cara, pensarás en “dos de tres” o “voy a lanzarla de nuevo”. Eso quiere decir que tu subconsciente ha estado siempre pensando en la otra opción.

Si, por otro lado, aceptas el resultado sin dudar. Eso quiere decir que tu decisión ya estaba lista para esa opción.

Con esto no quiero decir que solo tomes una moneda y sigas tu corazonada sin dudar, pero no está de más que sepas hacia donde está la tendencia en tu cerebro, incluso antes de que empieces.

Siempre hay que pensar bien las cosas, especialmente cuando implican el riesgo de perder dinero, negocios u oportunidades, pero también puedes entrarle un poco al pensamiento poco ortodoxo y seguir a tu sexto sentido.

Nadie dice que va a estar correcto, pero te sirve saber qué piensas desde antes de empezar a hacer las cosas.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Postergar o Motivar

Todos los días puedes tomar una decisión: postergar las cosas o motivarte a hacerlas. Cuando se trata de querer subir de posición (en el trabajo, ganar más dinero, en el mercado, etc.), siempre se va a requerir un esfuerzo.

Al principio la motivación que tienes hace que cualquier esfuerzo sea poco. Los gimnasios están llenos de principiantes motivados a bajar de peso, aumentar sus músculos o conquistar chicas y realmente se matan a pesar del dolor y la incomodidad.

Pero, ¿Qué pasa dos semanas después? Los mismos que antes estaban motivados ya empezaron a postergar la ida al gimnasio. Sí, quieren estar más fuertes pero es mucho el esfuerzo y los músculos duelen si les cargas mucho la mano.

Así que pasa el tiempo y siempre se dicen “mañana voy…” mientras se vence la suscripción. Poco después, se convencen de que lo mejor es dejarlo para después, ya que hay cosas más importantes que hacer.

Eso lo puedes aplicar a lo que quieras, desde aprender inglés hasta estudiar medicina. Se ve mucho más cuando se trata de ganar dinero en Internet. Muchos entran a este negocio pensando que es mucho más fácil y rápido que los tradicionales y es cierto, pero terminan desanimándose porque no se hicieron ricos el primer mes.

Son pocos los que perseveran y eso es una ventaja: significa que hay mucho lugar para ti si es que decides seguir trabajando para conseguir tus metas.

Si quieres llegar más lejos que los demás, todas las mañanas tienes la decisión: postergar o motivarte a seguir adelante. La primera es fácil; te puedo asegurar que encontrarás miles de buenas excusas para dejarlo para después.

La segunda es más difícil, pero es la que te dará muchas más recompensas en el corto, mediano y largo plazo.

A fin de cuentas, postergar nunca ha llevado a nadie a ningún lado.

domingo, 19 de septiembre de 2010

El Cambio A Medio Camino

Una de las cualidades del éxito es la perseverancia. Quién trabaja en dominar un tema y no deja de intentar, eventualmente logra el triunfo.

Sin embargo, la capacidad de cambiar de carrera, trabajo o profesión no siempre es una desventaja. Es común pensar que quién va saltando de un lugar a otro nunca llega a nada, pero no tiene nada de malo cuando se hace por una buena razón.

Tal vez no sea bueno para ti ni para tu familia que permanezcas en la misma compañía o carrera. Sí, quedarte ahí es perseverar y puedes llegar lejos, pero de nada sirve llegar muy lejos si estás en un lugar que no te satisface.

¿Has pensado que, tal vez, tu falta de éxito se debe a que simplemente no te gusta el lugar en donde estás?

Las decisiones que tomas en la vida rara vez son definitivas. Siempre tienes la oportunidad de cambiar hacia algo mejor o más satisfactorio.

Solo tienes una vida y pasa realmente rápido. Tal vez terminar esa carrera o seguir en ese trabajo signifique que estás perseverando, pero no que es bueno para ti.

Cambiar a medio camino puede sonar a una persona irresponsable, inconstante y que no tiene bien definido lo que quiere en la vida.

Sin embargo, también puede resultar que esa persona descubrió algo nuevo, algo que le llamó la atención y en donde podía irle mejor que en donde está ahora. Algo así como lo que me pasó a mí cuando descubrí cómo ganar por Internet.

Algunos dicen que no perseveré en mi carrera y probablemente me pongan de mal ejemplo, pero creo firmemente en que fue una de las mejores decisiones que he tomado. Sin embargo ese es mi caso.

Tal vez tú estés mejor donde estas. Tal vez necesites un cambio, aunque signifique dejar algunas cosas a medio terminar. Solo tú podrás decidir.

martes, 3 de agosto de 2010

¿Que Se Necesita Para Un Cambio?

Hace unos días me enteré de que una empresa donde trabajé tiene muchos problemas de dinero y que está empezando a despedir trabajadores y, los pocos que quedan, aceptan trabajar por proyecto y sin paga hasta que la empresa pueda cobrar a sus clientes.

Aunque esta situación es mala, no es rara, al menos en este país; la he visto varias veces en varias crisis y situaciones malas. La cosa es que, en algunas, la causa de los problemas no está en manos de la empresa: son cosas del mercado.

En este caso no. Renuncié a esa empresa 3 meses atrás porque la situación era ya intolerable. “El Patrón” tomaba decisiones a lo loco, no hacía caso de los expertos que tenía contratados e insistía en controlar procesos que no entendía.

Antes de que las cosas se pusieran feas, le dije que, de seguir por el mismo camino, el proyecto terminaría mal en unos cuantos meses. Me dijo que él sabía lo que hacía y que yo no “me dejaba enseñar”. ¿Porqué habría de dejarme enseñar algo que no funciona? Como no estaba de acuerdo con él me hizo la vida difícil hasta que decidí irme.

En fin, las cosas cayeron por su propio peso. Sin embargo, no es este el punto de esta entrada: son los varios ex compañeros que se quedaron con él. He aquí un grupo de personas que conocen bien su trabajo, que tiene experiencia y que, a como están las cosas por acá, podrían encontrar trabajo en otro lado, mejor pagado, con al menos alguna prestación y un mejor horario.

Sin embargo, ahí están. Desvelándose todos los días para tratar de sacar adelante un proyecto que Il Padrone hundió hace meses con malas decisiones. La empresa está en el hoyo y ellos también. Y sin embargo, ahí siguen.

Cuando les estaban pagando lo entendía; si de todos modos están ganando dinero, pues adelante. Sin embargo ahora están trabajando el doble, en un proyecto sin futuro y sin paga.

¿Qué se necesita para que las personas decidan cambiar de lugar? Después de ver esto, sinceramente no sé. En estas condiciones ya solo falta que les pongan una pistola en la cabeza para que firmen su renuncia.

Dice un dicho que “más vale malo por conocido que bueno por conocer”. Nunca lo he entendido. Aunque ha de aplicar en algunas situaciones, no estoy de acuerdo con él. Si ya sabes que es malo, ¿Porqué sigues ahí? ¿No es más lógico buscar acomodo en otro lugar?

Considerando las condiciones en las que están trabajando, ¿Qué podría ser peor?

Podemos culpar al gobierno, a los capitalistas y hasta a Dios por las cosas que nos pasan, pero cuando nos pasan una y otra vez, quiere decir que seguimos en donde estamos porque no nos atrevemos a cambiar.

Si es este el caso, encontrarás al culpable en el espejo más cercano.

viernes, 22 de enero de 2010

Piensa Antes De Decidir

Todos los días te enfrentas a opciones. Desde que calcetines ponerte hasta que carrera estudiar para asegurar tu futuro. Algunas más importantes, algunas triviales, la vida está llena de decisiones que debes tomar para seguir avanzando o, si así lo eliges, quedarte en donde estás.

Aunque tienes toda la libertad de quejarte de lo que te pasa, la realidad es que tu situación es una suma de las decisiones que has tomado en tu vida, para bien o para mal. Es por eso que lo que pase después también es decisión tuya.

El pensar un poco en el largo plazo no solo te ayuda a tener más cuidado: te lleva a tomar mejores decisiones con el tiempo. Es simple cuestión de práctica. El problema es que la práctica toma tiempo y mucha gente no quiere tomarse el tiempo.

Con esto no digo que toda tu vida se tiene que convertir en un juego de ajedrez; que flojera. Sin embargo, sí puedes ayudarte un poco quitando la parte emocional de las decisiones que tomas. Claro que no lo vas a aplicar a la hora de comer rico o escoger con quien te casas, pero la gran mayoría de las cosas sí tienes pros y contras que puedes considerar.

Muchas de las decisiones que tomas son por impulso. La emoción te lleva a decir que sí y luego la lógica se encarga de darle un razonamiento satisfactorio para que te sientas bien con tu conciencia. Puedes hacer el pequeño ejercicio de analizar algunas de tus decisiones y ver las circunstancias en que las tomaste.

Te puedo asegurar que más de una saldrán como decisiones emocionales que no te dieron el resultado esperado. Sin embargo, no hay problema; hay más tiempo que vida. Para todo lo que sigue y que tendrás que decidir, tómate un poco de tiempo y dale una pensada.

Te guste o no, siempre vas a tener que decidir. Decide sabiamente.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Tus decisiones marcan tu camino

"Cada elección que hacemos crea una nueva realidad..."
Dr. Walter Bishop, “Fringe”

"Son nuestras decisiones y no nuestras habilidades
las que dicen que y quienes somos en realidad"
Albus Dumbledore, “Harry Potter and the chamber of secrets”

Tendemos a pensar que la vida es una línea de tiempo; empieza cuando nacemos y acaba cuando nos morimos. Sin embargo, esa línea recta tiene muchas variaciones y los “que hubiera pasado si...” no dejan de hacernos pensar cuando decidimos algo.

De chico yo quería ser doctor. Siempre me ha gustado la naturaleza, la biología, no me asusta la sangre y he ayudado a varias personas heridas a lo largo de mi vida sin sentirme agobiado por eso. Sin embargo, caí en la tecnología y estudié eso. Veo programas de doctores, documentales y me han tocado algunos accidentes en donde he prestado ayuda y siempre me ha salido la pregunta “¿Y si hubiera sido doctor?”.

Somos lo que vamos decidiendo. He conocido gente muy buena que de pronto ha decidido hacer cosas malas y viceversa. Lo que vamos a hacer, y a lograr, no es surge de una sola y única decisión que tomamos ayer o hace 20 años; se va formando de las pequeñas decisiones que tomamos todos los días.

Hoy tal vez decidiste ir a trabajar en vez de decir que te sientes mal. Tal vez decidiste regresarle el cambio que te dio de más la cajera del super o regalarle un pan a un menesteroso. Cada cosa que decides, tanto grande como chica, implica que vas acercándote o alejándote de tu meta.

Por fortuna no todas las decisiones afectan todo. Dudo que vayas a ganar más dinero o a trabajar mejor si decidiste ponerte un calzón rojo con florecitas en vez de uno blanco, pero creo que me entiendes. En tu camino a la libertad financiera, si es eso lo que buscas, hay cosas que no van a influir en nada, pero hay otras que harán la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Tu vida pudo haber tenido muchos cambios y tal vez ahora serías de la realeza o estarías viviendo en la caja de un refrigerador. Cada día te presentará una nueva opción y tú y solo tú podrá decidir en que te vas convirtiendo.

Lo bueno es que es algo que puedes tomar totalmente en tus manos, ya sea que decidas por ti o dejes que los demás lo hagas. Lo malo es que, al final, la responsabilidad será totalmente tuya. Toma control de tus decisiones y haz que te lleven a ese destino que tienes en mente. Parecerá difícil pero la realidad es que no es tanto; solo es cuestión de acostumbrarte.