Mostrando entradas con la etiqueta consecuencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta consecuencias. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de marzo de 2012

Sin poder cambiar el tiempo

Algo que suena genial cuando lo piensas es la habilidad de controlar el tiempo. ¿Cuántas veces te has dicho que “ojala pudiera regresar el tiempo”?

Y no nada más regresarlo; también poder adelantarlo para que pasen las consecuencias de alguna tarugada que hiciste o detenerlo, para poder prepararte a hacer algo.

A pesar de los grandes avances tecnológicos que hemos tenido y que siguen apareciendo todos los días, no hay nada que siquiera parezca que va a darnos la oportunidad de modificar el tiempo.

Así que estamos en la misma situación que cuando empezó la raza humana: hay que enfrentar y vivir las consecuencias de nuestros actos.

Tal vez sea mejor así. Si hubiera la oportunidad de darle clic a “Deshacer”, quién sabe en donde estaríamos.

En fin, parte de nuestro crecimiento como personas es afrontar las consecuencias, “face the music”, como dicen los gringos.

La manera en cómo lo hacemos es lo que hace la diferencia en los resultados que obtenemos.

Claro que mientras pasan los efectos de las malas decisiones que tomamos, realmente queremos que el tiempo de mueva más rápido o que se regrese para salvarnos.

Es lo que sabemos que nunca va a pasar pero no dejamos de desearlo. Lo bueno es que, al parecer, no falta mucho para que tengamos la capacidad de transportarnos o que “nos trague la tierra”.

Por desgracia solo queda pensarle mejor a lo que vamos a hacer. Seguimos en control de nuestras decisiones y tenemos que disfrutar de la música que nos creamos.

Bonita situación la del ser humano…

Busca oportunidades, aprende como ganar dinero en Internet

jueves, 21 de octubre de 2010

La Vida Son Decisiones

¿Porqué algunos tienen mucho dinero y otros no? ¿Porqué algunos tienen un negocio y la gran mayoría no? ¿Porqué algunos bajan de peso, estudian mucho o tienen algo mientras tú no?

Cuando le pasa a alguien más todo mundo dice que es suerte. Si alguien tiene éxito en los negocios, en el trabajo, con las muchachas o con el dinero lo más común es que digan “que suerte tiene este”.

Sin embargo, pocas cosas están más fuera de la realidad. Quién logra las cosas simplemente llega a un punto en el que DECIDE hace lo que quiere.

La gente que no baja de peso no es porque no pueda, no le salga, tenga metabolismo lento o cualquier otra cosa; simplemente no ha decidido dejar lo que hace para poder cambiar.

La vida está hecha de decisiones. Las tomas todos los días a todas horas y todas ellas tienen un efecto en lo que te pasa.

Cuando no tomas le decisión correcta o, peor aún, dejas que alguien más la tome por ti, estás dejando que tus metas se vayan cada vez más lejos de ti.

Nuestra naturaleza nos hace tomar las decisiones más fáciles y menos arriesgadas para evitarnos problemas, trabajo o ambos. Lo malo de esto es que este tipo de decisiones son las que menos ganancias tienen.

Cuando decides aventarte a algo más que lo fácil y divertido, normalmente tu vida cambia. Esta decisión por sí misma te pone en el camino de la oportunidad y del logro.

¿Estudio para mi examen o no? ¿Me pongo a trabajar o me emborracho? ¿Acabo hoy lo que tengo que hacer o lo dejo y le echo la culpa a alguien más?

Todas estas pequeñas decisiones son las que te harán triunfar o fracasar. Si ves las cosas que te rodean, objetivamente, sin excusas, verás que todas están ahí por algo que decidiste, tal vez hace mucho años.

Así que, ¿Qué decides para hoy?

lunes, 19 de abril de 2010

Cuando Seas Grande...

¿Bombero? ¿Doctor? ¿Policía? ¿Podrías recordar que querías ser cuando crecieras? Una de las cosas que tienen los niños es que no tiene imposibles.

Cuando a un niño le preguntan que quiere hacer cuando crezca, contesta inmediatamente pensando en lo que más desea.

Si te hacen la pregunta 20 años después, no contestarás igual. La respuesta estará basada en las muchas cosas que has vivido.

Pensarás en tu trabajo, en tus deudas, el tiempo que tienes libre, en que “no sirves” para esto o aquello y en las posibilidades que hay de lograr lo que quieres.

¿Porqué no volver al tiempo de la niñez, donde podías olvidarte de todo y contestar rápidamente y sin miedo?

Es inevitable que, conforme vayamos creciendo, nuestra actitud hacia la vida vaya cambiando. No podemos dejar de pensar en todo lo que nos ha pasado y que nos hace más “cuidadosos” (por no decir miedosos) hacia lo que podemos hacer o no.

Aunque no es muy sabio dejar que los impulsos controlen nuestra vida, no estaría mal sentir nuevamente ese entusiasmo infantil hacia algo.

Ya sabes… sin pensar tanto en las consecuencias y con la confianza de que todo saldrá bien.

SI alguna vez pudiste hacerlo, no estaría mal revivirlo un poco. A fin de cuentas, oportunidades habrá muchas y es mejor aprovecharlas con el entusiasmo el 100%.