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miércoles, 20 de junio de 2012

¿Cómo Quieres Vivir Tu Vida?


Esta parece una pregunta bastante simple y, según dicen los fans de la autoayuda, la que te debes hacer todos los días.

Sin embargo, hacerte esta pregunta todos los días te haría una persona bastante ocupada o, al menos, con poco tiempo para otras cosas.

Porque lo primero que te viene a la mente con esta pregunta es lo que más deseas acerca de algo. Cada quién saldrá con alguna cosa distinta dependiendo de su personalidad, aunque la gran mayoría coincidirá con un criterio: lo que más les hace falta.

Así, quien es pobre querrá vivir su vida como rico. Quien no tiene amigos querrá vivir su vida como mister amigo y quien no tiene pegue con las mujeres querrá vivir como un Don Juan. Cabe mencionar que en esta economía muchos dirán que quieren dinero, pero supongo que eso es universal.

¿Y qué mejor medida de felicidad que tener lo que siempre has deseado?

El problema con esta mentalidad es que, al igual que un hambriento, una vez que pasa el hambre la comida se vuelve aburrida. Después de una semana de comerlo todos los días, un plato de caviar tiene toda la novedad de unos frijoles con totopos.

Entonces, ¿cómo quieres vivir tu vida? Tal vez pienses también en lo que siempre quisiste ser pero por angas o mangas nunca hiciste. Tal vez ser doctor, comediante, estrella de rock o súper héroe (esta última tiene la complicación de conseguir los poderes, pero la tecnología está tan avanzada que igual y lo puedes lograr, con suficiente dinero).

Esto puede convertirse en una buena meta y darte la vida que quieres vivir durante un tiempo, pero después de ser doctor, ¿qué sigue? Aunque te especialices, sigues siendo doctor, así que vuelve la pregunta: ¿Cómo quieres vivir tu vida?

Dicha de esa manera, la pregunta puede ser simplemente incontestable. ¿Cómo saberlo? Claro que hay algunos principios universales que puedes sacar de cualquier libro de filosofía, autoayuda o religión (no meterte con tu vecina es un excelente consejo para cualquier vida que quieras), pero son tan generales que no sirven como una descripción de cómo realmente vivir tu vida.

Antes de pasarte todo el tiempo pensando en la mejor respuesta, te facilitaré un poco las cosas y solo con una palabra.

Una pregunta más fácil que puedes hacerte todos los días es ¿cómo quieres vivir tu vida ahora? Porque los principios generales podrán ser muy buenos pero nosotros cambiamos todos los días.

Hoy podemos querer vivir nuestra vida enamorados de la pareja más maravillosa del mundo y mañana querremos vivir olvidando a ese desgraciado que prefirió largarse con una corista. Hoy puedes querer vivir tu vida queriendo ser la máxima representación de tu carrera o profesión y mañana quieres vivir tu vida dedicándote a tu hijo recién nacido.

¿Quieres complicarte la vida? Piensa muy bien y decide cómo quieres vivir tu vida. ¿Quieres llevarte las cosas más fáciles y acercarte a lo que llamamos felicidad? Pregúntate cómo quieres vivir tu vida ahora.

La respuesta a esta pregunta es más fácil y la puedes ver cuando despiertas todas las mañanas. Una decisión que puede cambiar mañana, pero que siempre tendrá la capacidad de hacer que vivir tu vida se convierta en algo más que unos cuantos principios generales.

Así que, ¿cómo quieres vivir tu vida ahora?


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martes, 12 de julio de 2011

Nada es lo mismo para nadie

María era una niña bonita en EU. No solo era agraciada físicamente, sino que irradiaba simpatía. Después de un accidente en un columpio, quedo con una cicatriz en la frente.

Después de probar cremas y otros tratamientos, se sometió a una cirugía estética para desvaneces esa cicatriz y volver a tener su bello rostro.

Aunque no la desapareció por completo, sí le dejó una pequeña marca que podía cubrirse con maquillaje.

Yumma, joven africana, también era agraciada y la envidia de muchas de sus compañeras, creció esperando el gran día en que se convertiría en “una mujer”.

Después de la ceremonia, que no describiré, terminó mostrando con orgullo varias cicatrices en el cuerpo y tatuajes en su antes perfecta cara.

A diferencia de María, Yumma las muestra con orgullo y mira desafiante a quien las vea feo.

¿A qué viene todo esto?

Durante nuestra vida se nos presentan muchas cosas. Algunas personas las ven como maldiciones. Otras como oportunidades.

Esto puede ser debido a la cultura, al país o simplemente a la actitud. Por desgracia, la gran mayoría de la gente deja que ésta última toma decisiones que pueden afectar su vida.

A mucha gente le pasan muchas cosas y varias pueden cambiar su vida, para bien y para mal. Algunas de ellas son malas desde cualquier punto de vista, como una accidente o una muerte, pero las demás dependerán de cómo veas la vida.

Te guste o no, es la única que vas a vivir y vale más buscarle lo mejor que quejarse por lo peor. De todas maneras, no tienes elección…

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martes, 14 de junio de 2011

"Sintiendo" Los Infortunios

Una de las cosas que hacemos mucho los humanos es pensar continuamente en lo mal que saldrán las cosas.

Hay muchas personas que quieren, por ejemplo, poner un negocio de algo, pero nunca lo hacen.

¿La razón? Las muchas cosas que pueden salir mal. Pueden asaltarlos. Pueden perder ventas. Pueden quebrar.

¿Sabes qué es lo peor de todo? Que la gran mayoría de estas personas sufre este tipo de infortunios, y no en el negocio, porque nunca lo empezaron, sino en su mente.

Porque la mente es más poderosa de lo que imaginas y te hace vivir lo que estás pensando. Así que, aún cuando no han empezado, ya pasaron por el miedo y el coraje de un asalto, la angustia de perder ventas y la desesperación y humillación de una quiebra.

Y eso sin pasar por el increíble empuje para abrir el negocio, la alegría cuando abres por primera vez, la emoción de tu primera venta, la sensación de logro y satisfacción cuando empiezas a ganar un dinerito.

¿No sería mejor abrirlo y ver qué pasa? Así al menos viviste cosas buenas cuando los infortunios te lleguen.

Y así andan miles por la vida. Personas que sufren de la humillación de no poder hablar en público, aunque nunca se han parado frente a un auditorio, que sienten el rechazo de los franceses cuando no hablan bien su idioma, aunque nunca han ido a Francia.

Porque así como somos buenos para sentir esos infortunios, podemos ser buenos para vivir las alegrías que nos podría traer el tratar “eso” que siempre has pensado.

¿Por qué no lo intentas de esa manera, una que otra vez?


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martes, 7 de junio de 2011

Vive tu vida en tus términos

Desde que naciste has tenido que seguir reglas. En tu infancia no podías subirte a los muebles, brincar en la cama, tomar vino y mil cosas más. En ese tiempo no tenías mucha opción… Lo único que te queda es hacer caso.

Conforme fuiste creciendo tuviste que seguir los términos de muchas otras personas.

Las reglas y términos de la escuela.

Las reglas y políticas del trabajo.

Las reglas del gimnasio.

Puedes seguirle sumando todas las cosas que quieras. Vivimos en un mundo de reglas que tenemos que seguir y respetar para poder seguir siendo parte de la sociedad.

Sin embargo, solo una persona puede poner reglas en cómo vive su vida y esa eres tú. Y, teniendo todo ese poder en tus manos, muchas veces lo haces a un lado para seguir las reglas de los demás.

Lo que dicen tus amigos.

Lo que te dicta tu religión.

Lo que te dicen o decían tus familiares.

Total que todo lo que haces sigue los términos de alguien, algunas veces porque no queda de otra (como pagar impuestos) y otras porque no has querido utilizar el poder que tienes.

A lo mejor quieres aprender a bailar ballet pero, ¿qué van a decir tus amigos cuando se enteren? Tal vez te gusta ver telenovelas por la tarde pero si tus compañeros de trabajo se enteran vas a quedar mal.

Tal vez ya cambiaste tu religión pero no quieres que tus papás se enteren para que pongan “el grito en el cielo”.

Aunque es bueno el tratar de convivir y darle por su lado a algunas personas, ¿hasta qué punto vas a sacrificar tu persona?

Porque a veces, “por no buscar problemas”, te acostumbras a vivir una vida que podría ser mucho mejor, al menos para ti.

Si estás en ésta situación, tal vez te convenga ver los efectos que tiene en ti. Porque dentro de unos años no habrá vuelta atrás y solo te quedará pensar en “lo que pudo ser”.

No dejes que te pase. Tu vida debe ser vivida en tus términos. Los demás tienen los suyos y tú debes saber poner tus límites. ¿No es lo mismo que hace todo mundo?


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lunes, 1 de noviembre de 2010

En La Otra Vida

Una de las cosas que se manejan en varias religiones es que todo el sufrimiento que tienes en este mundo se te compensará “en la otra vida”.

Vaya expectativas… ¿Significa eso que solo puedo esperar lo peor en este mundo para poder tener algo que valga la pena en el siguiente, sea como sea?

Esta ha sido la base para que muchos líderes se aprovechen de las ganas de “comprar” sacrificio para poder tener algo mejor en el más allá.

Esto es, en el mejor de los casos, una total contradicción. Si una persona es buena, generosa y ayuda a los demás, ¿no sale sobrando si es rica o no?

¿Se supone que alguien, para tener algo mejor, debe ser pobre y pasar por muchos sufrimientos? De acuerdo a muchas escuelas de pensamiento y religiones, lo que vale son las acciones y, en algunos casos, el arrepentimiento y la reparación de daños.

Tristemente, cuando se habla de esto, todo mundo dice que para ir al cielo hay que ser “humilde”. Sin embargo, ser humilde no significa (ni por asomo) ser pobre o sufrido.

Así que prefiero hacer las cosas para tener recompensas en esta vida. Soy básicamente una buena persona. No robo ni mato, respeto las reglas, cuido a mi familia, ayudo a mi prójimo y pago mis impuestos.

El hecho de que no esté muriéndome de hambre no debe tener ningún efecto en lo que vaya a tener cuando haga mi check out.

No importa que ganes todo el dinero que honestamente puedas sacar ni que lo ahorres y hagas buen uso de él. No importa si vives en castillo y duermes con sábanas de seda.

De hecho, pienso que todo mundo debería estar siempre buscando la manera de vivir mejor. ¿No se supone que por eso evolucionamos?

Así que yo me olvidaría de los que dicen que mientras más sufres ahora, más feliz serás en tu nube. Si ya tenemos una nube aquí, ¿para qué esperar a la huesuda para llegar a un lugar mejor?

jueves, 14 de enero de 2010

La Magia De La Experiencia

"Algunas lecciones tienen que vivirse para entenderse"
Master Stick, “Elektra”

Algunas personas ganamos más dinero que otras, especialmente cuando somos más experimentadas. Al igual que muchos recién graduados, cuando inicié en el mundo del trabajo me caía gordo el ver que otros más viejos que yo ganaban mucho dinero y trabajaban, desde mi punto de vista, menos que yo.

A fin de cuentas, si soy tan listo, ¿porqué tengo que tener canas para saber lo que ellos? 20 años después tengo la respuesta: experiencia. Durante toda mi carrera profesional se me han presentado situaciones raras, chistosas, críticas, sobrenaturales (jaja) y muchos adjetivos más.

Hay algo que puedo decir de estos 20 años: hay cosas para las que la escuela no te prepara. Así como es necesario entrenar para correr un maratón, hay cosas que solo la experiencia te puede hacer aprender. Leer acerca de eso o que alguien pretenda ensenártelo no se compara con vivirlo.

¿Puedes describir a que sabe la nieve de chocolate sin usar la palabra “chocolate”? La vida es para vivirla y aprender de ella. Aunque te guste pensar que puedes prepararte para todo, hay cosas que solo la vida te va a enseñar.

Mucha gente vive esperando que todo se le enseñe y tiene la ilusión del control. Algunos otros aprendemos lo suficiente y nos aventamos a vivir la experiencia. No sé si la primera opción sea mejor, pero te puedo decir algo: avanzas más rápido viviendo que solo leyendo. Además, es más divertido.

Los caminos se andan caminando… no viéndolos en la tele.