Martha, casada y con dos hijos, tenía varios problemas económicos, especialmente cuando se trataba de pagar estudios.
Pensando en darle mayores oportunidades a sus hijos (ella solo estudió hasta la secundaria), siempre los tuvo en buenas escuelas que alegremente le pasaban la factura por sus servicios.
Aunque el marido tenía un relativamente buen trabajo, los constantes aumentos en libros, colegiaturas y cursos extra estaban causando estragos en los ingresos de la familia.
Sabiendo algo de pintura en cerámica, decidió poner una escuelita de pintura. La idea era vender cursos, rentar el horno para los estudiantes y venderles material.
Como no tenía dinero para empezar, les dijo a sus familiares que se asociaran con ella. Todos dijeron que no, pero una de sus hermanas le dijo que podía prestarle algo de dinero.
El marido (chapado a la antigua), dijo que ella no tenía porque trabajar ya que el ponía el dinero y que no tenía para que empezaran “negocitos”.
Con lo que le había prestado su hermana y la venta de un par de joyas fue a una exposición de cerámica donde encontró buenos precios para iniciar su negocio.
Con unas pocas piezas de cerámica y algunos materiales, abrió su negocio de cerámica. Al principio sacaba suficiente para reponer el material y un excedente, aunque las largas horas que le tomaba y el poco tiempo que le quedaba para la familia hacía que las ganancias parecieran muy pocas.
Sin embargo, conforme se corrió la voz, la escuela de cerámica era punto de reunión para señoras que querían aprender, hacer algún regalo o simplemente juntarse por las tardes para “ponerse al corriente”.
Un año después los demás familiares empezaron a decirle que “siempre sí le entraban a la sociedad”. Ella les comentó que ya no era necesario, pero que los podía ayudar si querían iniciar un negocio similar.
El marido ahora trabaja para ella, ya que el negocio va viento en popa. Una idea y una pequeña operación se convirtieron en un negocio rentable y hasta la envidia de familiares y amigos.
Historias como ésta hay en todos lados. Y no es de alguien con grandes capitales, mucha suerte o cerebro privilegiado; simplemente alguien con una idea y un gran deseo de superarse.
¿Cuándo empiezas a escribir la tuya?
Para ganar dinero es necesario tener más que herencias, loterías o suerte. Con la actitud correcta, puedes lograr grandes cosas, materiales y de otro tipo.
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domingo, 12 de junio de 2011
domingo, 13 de marzo de 2011
La magia de la creatividad
En cuanto llegué de un viaje mi hija me dijo que la ayudara a hacer una silla para masajes. Aunque me explicó más o menos cómo le iba a hacer para hacer el mecanismo que te daría masajes automáticamente, no lo entendí en principio.
Después de terminar el armazón de una silla común, comenzó el problema de poner en acción lo que tenía en la mente. Obviamente no había manera de hacerlo exactamente como lo había pensado, pero cada cosa que aparecía tenía una solución en su cabeza.
Mientras la veía sacar conclusiones rápidas y hacer inventos mentalmente, recordé a todos los que he visto en mi vida que simplemente dejan las cosas al primer obstáculo, yo incluido.
De niño parece que nada es imposible y que no importa que tan difícil parezca, tú podrás hacerlo. Cuando crecemos este espíritu realmente se empieza a perder.
¿Cuántas veces has dejado algo porque se veía muy fácil pero realmente no lo es? Hay que volver a ser como los niños y sacar soluciones, aún descabelladas, sin dejar de pensar que es posible acabar lo que queremos, solo necesitamos un poco más.
Al final terminamos una silla que, si bien no funcionaba como ella quería, al menos te daba cosquillas cada que la encendías. Este primer intento no la detuvo; ya está pensando en que más ponerle.
Tal vez termine por ser una silla más en la casa o pueda realmente dar masajes. Muchos dirán que no funciona y que es perder el tiempo. Ella no. Sigue pensando en qué le falta a su silla para que haga lo que ella quiere.
¿Yo? Le apuesto a ella. Puede que termine, puede que no. Puede que esto solo parezca una pérdida de tiempo pero yo sé que esto no solo despierta su mente sino que la hace creer en que realmente se puede hacer lo que sea.
Por eso envidio a los niños. La palabra imposible no tiene cabida en su mente. Lástima que llena la nuestra.
Después de terminar el armazón de una silla común, comenzó el problema de poner en acción lo que tenía en la mente. Obviamente no había manera de hacerlo exactamente como lo había pensado, pero cada cosa que aparecía tenía una solución en su cabeza.
Mientras la veía sacar conclusiones rápidas y hacer inventos mentalmente, recordé a todos los que he visto en mi vida que simplemente dejan las cosas al primer obstáculo, yo incluido.
De niño parece que nada es imposible y que no importa que tan difícil parezca, tú podrás hacerlo. Cuando crecemos este espíritu realmente se empieza a perder.
¿Cuántas veces has dejado algo porque se veía muy fácil pero realmente no lo es? Hay que volver a ser como los niños y sacar soluciones, aún descabelladas, sin dejar de pensar que es posible acabar lo que queremos, solo necesitamos un poco más.
Al final terminamos una silla que, si bien no funcionaba como ella quería, al menos te daba cosquillas cada que la encendías. Este primer intento no la detuvo; ya está pensando en que más ponerle.
Tal vez termine por ser una silla más en la casa o pueda realmente dar masajes. Muchos dirán que no funciona y que es perder el tiempo. Ella no. Sigue pensando en qué le falta a su silla para que haga lo que ella quiere.
¿Yo? Le apuesto a ella. Puede que termine, puede que no. Puede que esto solo parezca una pérdida de tiempo pero yo sé que esto no solo despierta su mente sino que la hace creer en que realmente se puede hacer lo que sea.
Por eso envidio a los niños. La palabra imposible no tiene cabida en su mente. Lástima que llena la nuestra.
lunes, 7 de junio de 2010
Todo Puede Empezar Con Una Idea
Dicen que un viaje de mil kilómetros empieza con un pequeño paso pero, ¿Qué pasa cuando se trata de un negocio? Aquí el viaje parece mucho más que solo ir de un lugar a otro.¿Cómo es que se puede iniciar un negocio en un mundo donde todo parece ya estar hecho? Y sin embargo todos los días hay alguien creando un producto o servicio que generará mucho dinero.
Muchas de estas personas no tienen dinero, no cuentan con contactos, no son genios ni parecen ser muy inteligentes. Aún así, muchos de ellos tienen más dinero del que tu podrás tener en tu vida, trabajando como lo haces ahora.
Todo empieza siempre con una idea. Claro que tener una idea no sirve de nada si no entras en acción, pero todos los recursos y contactos del mundo no sirven de mucho si no tienes algo en que invertirlos.
Las grandes ideas están por todos lados. En cualquier lugar hay gente esperando que alguien les resuelva sus problemas o les de algo que quieren.
No se necesita gran cosa para tener una idea… solo pensar un poco y hablar con la gente. Si te pones a pensar un poco verás grandes oportunidades por todos lados.
Solo es un cambio de actitud. Tu cerebro puede hacer cosas increíbles, pero no hará nada hasta que no le pongas un reto enfrente. Solo es cuestión de decidirse.
miércoles, 17 de junio de 2009
Aprovecha Tus Pensamientos
"Los pensamientos que llegan sin ser buscados son los
más valiosos, y por tanto es menester asegurarlos bien,
pues rara vez retornan."
Locke
más valiosos, y por tanto es menester asegurarlos bien,
pues rara vez retornan."
Locke
Una de las formas que te pueden dar a ganar dinero son las ideas. Cuando surge algo nuevo que resuelve algún problema o situación, a veces no puedes dejar de decir: “eso se me pudo ocurrir a mí”. La realidad es que a veces resulta extraño que una idea tan simple pueda lograr grandes cosas para su inventor y para la gente que lo utiliza.
Y lo peor de todo es que puede que hayas tenido grandes ideas y ahora todas están perdidas en el olvido. Todos tenemos grandes ideas, pero a veces estas pasan sin que siquiera nos demos cuenta.
Todos los días llevo a mis hijos a la escuela. Durante casi dos horas los llevo y regreso a trabajar. Hubo una ocasión en que, mientras regresaba después de dejarlos, me vino a la mente una idea para un artículo. Durante los 40 minutos que dura el camino de regreso, le di forma, lo pulí, lo edité y lo tuve listo. Quería llegar lo más pronto posible para quitarme eso de encima. El problema es que me detuve a comprar algo y… se desvaneció.
Aún ahora no puedo recordar de qué se trataba. Igual y ya lo escribí en alguna entrada pero sinceramente no lo recuerdo. Lo que sí recuerdo es que estaba emocionado por escribirlo, así que debía ser algo bueno. ¿Lo recordaré algún día? Muy probablemente no. Y es una lástima… las buenas ideas no llegan todos los días.
Las ideas pueden llegarte a media noche, cuando estás en el baño o cuando vas camino a algún lado. Si eso sucede, busca algo en que anotar y guárdala. Desde hace tiempo, especialmente después de ese incidente, traigo una libreta conmigo a todos lados. No importa que utilices, mientras no dejes que se te vayan las cosas.
No necesitas escribir un resumen ni dejar todo listo; con una línea que te diga el tema será suficiente. ¿Te has “trabado” con algo y de repente, solo por escuchar una cosa todo tiene sentido? Eso puedes tenerlo en una hoja de papel, aunque sería mejor una libreta, aunque sea barata.
No dejes ir tus ideas. Consérvalas. No sabes cuando te sacarán de problemas o te darán a ganar lo que tu trabajo no podrá darte nunca.
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