He conocido mucha gente en mi vida y cada quién tiene sus cosas buenas y malas, pero hay algunos que tienen una memoria para guardar rencores que hasta podría estar en un concurso.
El más largo ha sido uno que todavía se enoja cuando recuerda cómo su hermano se aprovechaba de él cuando tenía 6 años. Estamos hablando de más de 30 años de rencor.
¿Cómo puede alguien vivir así? Claro que hay cosas que valen la pena recordarse, buenas y malas. Sin embargo, he visto que la mayoría de la gente parece disfrutar haciendo listas de rencores por puras mensadas.
Una vez que no le pagaron la entrada al cine, cuando al novio se le olvidó un cumpleaños, los amigos que no se dieron cuenta de que tenía una nueva camiseta… Y ponen más empeño en recordar esas cosas que en estudiar para un examen.
No cabe duda que los humanos somos seres realmente excepcionales para las cosas inútiles. Aunque guardar rencores no es bueno, a veces realmente causa problemas.
Hay ocasiones en que tener rencor contra algo o alguien realmente te detiene para hacer algo, como quién no pide un préstamo al banco porque el gerente le dio una patada en el trasero cuando tenían 7 años o quien no renta un local muy ventajoso solo porque el dueño estacionó mal su coche en una ocasión.
Aunque no diga que perdones y dejes ir todo lo que te hagan, sí conviene que te preguntes si realmente vale la pena estar con ese rencor. Tal vez te des cuenta de que, en realidad, no es nada.
Todos podemos controlar lo que pensamos y tal vez sea hora de comenzar a controlar lo que tu cabeza guarda. Deja las listas de rencores. Aprende a dejar ir.
A veces las cosas salen mal y a veces te topas con gente mendiga. Esto pasará siempre. Sin embargo, no hay que dejar que te afecte más de lo que realmente vale la pena.
Para ganar dinero es necesario tener más que herencias, loterías o suerte. Con la actitud correcta, puedes lograr grandes cosas, materiales y de otro tipo.
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martes, 15 de marzo de 2011
sábado, 12 de marzo de 2011
Mirando la gente pasar
Hoy me tocó esperar a que llegara una persona para ver unas cosas. Como de costumbre llegué temprano pero mi cita me comentó que se le haría un poco tarde por el tráfico.
Bueno, es común en esta ciudad aunque me dije que, si ya lo sabe, ¿Por qué no se viene más temprano?
En fin, mientras estaba sentado en una banca vi pasar muchísima gente, de todos los géneros, edades, colores y sabores.
Hacía tiempo que no ponía atención, con eso de que ahora todos tenemos celular y dispositivos portátiles.
Ver a tanta gente me recordó como nos afecta la actitud. Vi pasar mujeres realmente hermosas con cara de pocos amigos y revisándose en todos los espejos a ver ti todo estaba todavía en su lugar.
También vi pasar gente con ropa costosa y buenos tenis y con una cara tan larga como un caballo, hablando por teléfono o con sus acompañantes acerca de lo malo que le pasa a diario y lo que le falta todavía.
Al mismo tiempo, venían personas detrás con ropas raídas, arrastrando un carrito usado y recogiendo basura, pero con una sonrisa en la boca y saludando a todos los empleados del estacionamiento.
Podría seguir dando ejemplos pero sería redundar. Muchas personas piensan que con un nuevo automóvil, ropa más cara o el gadget de moda su vida mejorará y por fin volverán a tener la sonrisa que han perdido.
Sentado aquí en la banca, no lo creo. Lo que piensas de ti y de lo que haces es lo que realmente refleja cómo te sientes y también como te ves.
Así que veo pasar gente que internamente tal vez piensa que todos los envidian por lo felices que son sus vidas, pero creo que somos más los que vemos sus muchos problemas reflejados en su cara.
He visto mujeres sin maquillaje salir a recoger el periódico y se ven radiantes. Tipos que van a correr al sol y a pesar del cansancio siguen con la sonrisa en la cara.
Cuando te estén dando ganas de mandar todo al diablo, recuerdo que así es como te sientes y, lo peor de todo, así es como te ves.
Todos los cambios de actitud empiezan contigo. Empieza hoy a cambiar lo que piensas y con eso tu propia imagen.
Bueno, es común en esta ciudad aunque me dije que, si ya lo sabe, ¿Por qué no se viene más temprano?
En fin, mientras estaba sentado en una banca vi pasar muchísima gente, de todos los géneros, edades, colores y sabores.
Hacía tiempo que no ponía atención, con eso de que ahora todos tenemos celular y dispositivos portátiles.
Ver a tanta gente me recordó como nos afecta la actitud. Vi pasar mujeres realmente hermosas con cara de pocos amigos y revisándose en todos los espejos a ver ti todo estaba todavía en su lugar.
También vi pasar gente con ropa costosa y buenos tenis y con una cara tan larga como un caballo, hablando por teléfono o con sus acompañantes acerca de lo malo que le pasa a diario y lo que le falta todavía.
Al mismo tiempo, venían personas detrás con ropas raídas, arrastrando un carrito usado y recogiendo basura, pero con una sonrisa en la boca y saludando a todos los empleados del estacionamiento.
Podría seguir dando ejemplos pero sería redundar. Muchas personas piensan que con un nuevo automóvil, ropa más cara o el gadget de moda su vida mejorará y por fin volverán a tener la sonrisa que han perdido.
Sentado aquí en la banca, no lo creo. Lo que piensas de ti y de lo que haces es lo que realmente refleja cómo te sientes y también como te ves.
Así que veo pasar gente que internamente tal vez piensa que todos los envidian por lo felices que son sus vidas, pero creo que somos más los que vemos sus muchos problemas reflejados en su cara.
He visto mujeres sin maquillaje salir a recoger el periódico y se ven radiantes. Tipos que van a correr al sol y a pesar del cansancio siguen con la sonrisa en la cara.
Cuando te estén dando ganas de mandar todo al diablo, recuerdo que así es como te sientes y, lo peor de todo, así es como te ves.
Todos los cambios de actitud empiezan contigo. Empieza hoy a cambiar lo que piensas y con eso tu propia imagen.
lunes, 7 de marzo de 2011
De la manera en que piensas...
“La diferencia entre el éxito y la mediocridad está en la manera en que piensas”
Dean Francis
Dean Francis
Como he comentado mil veces en este blog, la manera en que piensas es prácticamente todo. De ahí deriva tu actitud y hasta tu salud. En cómo ves el mundo está el famoso “secreto” del éxito.
Hay mucha gente que ha tenido éxito arrollador en esta vida, algunos de la noche a la mañana y otros tras años y años de duro esfuerzo. Pueden ser de muchos orígenes y circunstancias distintas, pero todos llevan la semilla del éxito por la manera en que piensan.
Si piensas que te da flojera, que solo hay que salir del paso y que “si ellos hacen como que me pagan, yo hago como que trabajo”, es difícil que vayas a poder salir de esa rutina.
Los logros no comienzan con un trabajo que después termina en grandes cosas: empiezan en la cabeza. Nadie pone tiempo, dinero y esfuerzo “para ver qué pasa”.
Todo sale de un deseo, de un sueño o de una necesidad pero siempre hay un objetivo y éste siempre es el éxito. A menos claro, que conozcas gente que trabaje con la firme intención de fracasar.
La manera en que piensas en este momento dirá que tan buen trabajo harás, no solo para tu patrón, si es que tienes o para tu negocio.
El pensar en grande y ver la manera de conseguir grandes cosas es lo que nos puede hacer muy diferentes a todos y eso es algo que tú puedes controlar, ya que está en tu cabeza.
Así que comienza por pensar distinto. Tal vez al principio se sienta raro y hasta tonto, pero con la práctica puedes lograr controlar tu cerebrito cada vez más.
Los humanos estamos en desventaja frente a casi todos los animales en fuerza, olfato, resistencia y demás. Lo único que nos salva es la mente. Empieza a controlar al tuya.
martes, 9 de noviembre de 2010
Tu Propia Cárcel
En muchas otras entradas he comentado que el pensamiento es creativo. Lo que pensamos es lo que define nuestra realidad prácticamente para todo.
Lo malo es que el pensamiento puede crear lo que sea y, como de costumbre, es más fácil crear cosas malas que buenas.
¿Te has puesto a pensar que es lo que crea tu cabeza? Eso que piensas durante la mayoría del tiempo es lo que más influye en ti y en todo lo que te pasa.
Un ejemplo muy pintoresco pero representativo son los fanáticos de cualquier equipo deportivo. No importa que tan mal vayan, ellos siempre los apoyan y llegan a los golpes con tal de que nadie se meta con su equipo.
De la misma manera y con la misma pasión puedes crear una cárcel para ti y los que te rodean.
Esa cárcel que te mantiene en el mismo lugar porque te muestra barrotes impasables: no tienes dinero, no tienes talento, no tienes belleza, etc.
Es irónico que la gran liberadora del ser humano, su mente, también pueda ser su máxima carcelera. Y lo peor de todo es que tú tienes la llave.
Puede haber mil cosas que no puedes controlar pero hay una que sí: la forma en la que piensas. Puede llover, temblar o pasar lo que sea, pero tu mente siempre está en tus manos.
Dependiendo de cómo veas las cosas, es posible que tu mente te mantenga para siempre en el mismo lugar o que te de alas para ir a donde quieras.
La decisión es tuya. Contrario a lo que dicen muchas personas, cualquier persona razonablemente sana puede cambiar su forma de pensar.
La forma en que piensas va a decidir tu destino y tú tienes el control sobre tu pensamiento, nadie más. ¿Ya decidiste que va a pasar?
Lo malo es que el pensamiento puede crear lo que sea y, como de costumbre, es más fácil crear cosas malas que buenas.
¿Te has puesto a pensar que es lo que crea tu cabeza? Eso que piensas durante la mayoría del tiempo es lo que más influye en ti y en todo lo que te pasa.
Un ejemplo muy pintoresco pero representativo son los fanáticos de cualquier equipo deportivo. No importa que tan mal vayan, ellos siempre los apoyan y llegan a los golpes con tal de que nadie se meta con su equipo.
De la misma manera y con la misma pasión puedes crear una cárcel para ti y los que te rodean.
Esa cárcel que te mantiene en el mismo lugar porque te muestra barrotes impasables: no tienes dinero, no tienes talento, no tienes belleza, etc.
Es irónico que la gran liberadora del ser humano, su mente, también pueda ser su máxima carcelera. Y lo peor de todo es que tú tienes la llave.
Puede haber mil cosas que no puedes controlar pero hay una que sí: la forma en la que piensas. Puede llover, temblar o pasar lo que sea, pero tu mente siempre está en tus manos.
Dependiendo de cómo veas las cosas, es posible que tu mente te mantenga para siempre en el mismo lugar o que te de alas para ir a donde quieras.
La decisión es tuya. Contrario a lo que dicen muchas personas, cualquier persona razonablemente sana puede cambiar su forma de pensar.
La forma en que piensas va a decidir tu destino y tú tienes el control sobre tu pensamiento, nadie más. ¿Ya decidiste que va a pasar?
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Aprende a "Dejarlo Pasar"
En una ocasión íbamos para un lugar en el carro de un amigo y alguien se le atravesó. Durante 40 minutos, que fue lo que tardamos en llegar, se vino quejando del tipo que se le había atravesado y como por su culpa podían pasar accidentes.
Aunque tenía toda la razón, pasaron días antes de que dejara de hablar del asunto. No digo que dejes pasar todo, pero hay cosas contra las que simplemente no puedes hacer nada. Si te mojaste porque llovió, alguien te mentó la madre cuando ibas caminando o perdió tu equipo de futbol, no hay nada que puedas hacer.
Por si fuera poco, esas cosas son totalmente irrelevantes, pero de todos modos toman un lugar de tus pensamientos y, por eso, tienes un espacio menos para un pensamiento más agradable o productivo.
¿Realmente es eso lo que quieres? Considera que, aunque tu cabeza puede manejar muchas cosas, tiene un límite. Sí, el poder de la mente es ilimitado, pero la gran mayoría de nosotros solo puede pensar en unas cuantas cosas al mismo tiempo. Una vez que ocupas la cabeza, hay que dejar algo para poder meter otra cosa.
¿Te ladró un perro cuando pasaste cerca de su casa? ¿Te despertaron a las 5 am unos que andaban bien persas en un carro y llevaban la música a todo volumen? ¿En el cielo no apareció ninguna nube con tu nombre? ¡Déjalo pasar!
Hay cosas mucho más productivas en que ocupar el cerebro y es posible que no las tengas presentes porque todavía estás quejándote porque no tuvo final feliz la telenovela o que no te sacaste la lotería.
Mejor piensa en algo que te motive a ser más de lo que eres, a hacer algo que te gusta o, aunque sea, algo que te entretenga. Utiliza lo que puedes controlar, tus pensamientos, a tu favor, no en tu contra.
Aunque tenía toda la razón, pasaron días antes de que dejara de hablar del asunto. No digo que dejes pasar todo, pero hay cosas contra las que simplemente no puedes hacer nada. Si te mojaste porque llovió, alguien te mentó la madre cuando ibas caminando o perdió tu equipo de futbol, no hay nada que puedas hacer.
Por si fuera poco, esas cosas son totalmente irrelevantes, pero de todos modos toman un lugar de tus pensamientos y, por eso, tienes un espacio menos para un pensamiento más agradable o productivo.
¿Realmente es eso lo que quieres? Considera que, aunque tu cabeza puede manejar muchas cosas, tiene un límite. Sí, el poder de la mente es ilimitado, pero la gran mayoría de nosotros solo puede pensar en unas cuantas cosas al mismo tiempo. Una vez que ocupas la cabeza, hay que dejar algo para poder meter otra cosa.
¿Te ladró un perro cuando pasaste cerca de su casa? ¿Te despertaron a las 5 am unos que andaban bien persas en un carro y llevaban la música a todo volumen? ¿En el cielo no apareció ninguna nube con tu nombre? ¡Déjalo pasar!
Hay cosas mucho más productivas en que ocupar el cerebro y es posible que no las tengas presentes porque todavía estás quejándote porque no tuvo final feliz la telenovela o que no te sacaste la lotería.
Mejor piensa en algo que te motive a ser más de lo que eres, a hacer algo que te gusta o, aunque sea, algo que te entretenga. Utiliza lo que puedes controlar, tus pensamientos, a tu favor, no en tu contra.
sábado, 14 de noviembre de 2009
¿Sabes Cuanto Piensas Al Día?
Ayer leí que un humano “promedio” tiene más de 60,000 pensamientos diarios. Aunque suena casi imposible, no lo es tanto… Equivale casi a un pensamiento por segundo y es de esperarse; solo los muertos no piensan.
Aún cuando duermes estás pensando en algo y algunos de esos pensamientos los recuerdas como sueños. No sé qué tan acertada sea ésta estadística, pero, aún cuando sea un fracción de eso, muestra porqué tus pensamientos son lo que gobierna tu vida.
¿Alguna vez has estado cerca de una alarma activada? El constante ruido es molesto y puede llegar a irritarte de una manera impresionante, que es el objetivo. Lo mismo sucede con el “ruido” que a veces generan tus pensamientos.
Es rara la persona que no ha tenido problemas para “concentrarse”. Esto ocurre seguido cuando tienes una preocupación o un problema. La causa es que estás pensando en eso continuamente (casi cada segundo) y queda poco tiempo para hacer las cosas bien.
Así como puedes tener problemas para concentrarte cuando estás pensado en algo, también puedes tener una efectividad mucho mayor cuando esos pensamientos están enfocados en algo.
Contrario a muchas otras cosas, controlar tus pensamientos es algo que sí puedes hacer, al menos hasta cierto punto. Sería imposible controlar todos, además de que acabarías con locura total, pero, con la debida práctica, bien puedes controlar lo suficiente para ser mejor.
Hay mucha gente que tiene un control casi total y salen en la TV o en documentales. Con el suficiente tiempo podrás hacerlo también, pero creo que concentrarte en tener un mejor día es un buen comienzo. Con el tiempo, bien puedes tener varios cambios e ir moviéndote hacia una mejor calidad de vida.
Cuida tus pensamientos y éstos te cuidarán a ti.
Aún cuando duermes estás pensando en algo y algunos de esos pensamientos los recuerdas como sueños. No sé qué tan acertada sea ésta estadística, pero, aún cuando sea un fracción de eso, muestra porqué tus pensamientos son lo que gobierna tu vida.
¿Alguna vez has estado cerca de una alarma activada? El constante ruido es molesto y puede llegar a irritarte de una manera impresionante, que es el objetivo. Lo mismo sucede con el “ruido” que a veces generan tus pensamientos.
Es rara la persona que no ha tenido problemas para “concentrarse”. Esto ocurre seguido cuando tienes una preocupación o un problema. La causa es que estás pensando en eso continuamente (casi cada segundo) y queda poco tiempo para hacer las cosas bien.
Así como puedes tener problemas para concentrarte cuando estás pensado en algo, también puedes tener una efectividad mucho mayor cuando esos pensamientos están enfocados en algo.
Contrario a muchas otras cosas, controlar tus pensamientos es algo que sí puedes hacer, al menos hasta cierto punto. Sería imposible controlar todos, además de que acabarías con locura total, pero, con la debida práctica, bien puedes controlar lo suficiente para ser mejor.
Hay mucha gente que tiene un control casi total y salen en la TV o en documentales. Con el suficiente tiempo podrás hacerlo también, pero creo que concentrarte en tener un mejor día es un buen comienzo. Con el tiempo, bien puedes tener varios cambios e ir moviéndote hacia una mejor calidad de vida.
Cuida tus pensamientos y éstos te cuidarán a ti.
viernes, 30 de octubre de 2009
El Poder De La Negación
“Es que ustedes no lo conocen…” dice la esposa para justificar la tercera golpiza que recibe de su cónyuge.
“El jamás lo haría…” dice una persona cuando le muestran que un amigo suyo le está robando dinero.
“El es un buen muchacho…” dice la madre acerca de su hijo, aunque ya sea la tercera vez que lo saca de la cárcel.
Todas estas frases son, tristemente, muy comunes. Todos conocemos personas que se niegan a ver la verdad. Desde el que dice que los impuestos realmente se utilizan para arreglar las calles hasta el que no ve que le están poniendo el cuerno aunque sea muy evidente, la negación es una característica con la que todos contamos.
¿Qué tiene esto que ver con ganar dinero? Aunque no se cuales sean tus circunstancias, te puedo decir que, si no estás empezando un negocio, puede ser por las siguientes causas:
Aunque podría poner más, creo que no es necesario. El punto es que todas estas excusas tienen algo en común: tienen una negación dentro de ellas.
Así como hay gente que se niega a ver la verdad acerca de algo, también puedes cegarte a ver las oportunidades. Son tantas y tan variadas que hay gente que ha ganado mucho dinero con cosas inimaginables.
Sin embargo, la mayoría de las personas (posiblemente tú también) se aferran a negar que existan estas oportunidades. “Solo los ricos pueden hacer dinero”, “nada más los que son genios”, etc.
Si no estás ganando más dinero o creando un negocio para ser independiente, puede ser que simplemente te estés negando la oportunidad. Iniciar un negocio por Internet requiere, más que nada, de un cambio en tu mentalidad.
La negación puede detenerte de muchas formas, pero, como muchas otras perspectivas, es cosa de la mente. Y bueno, muchas cosas no podrás controlar, pero tu mente sí. ¿O no?
“El jamás lo haría…” dice una persona cuando le muestran que un amigo suyo le está robando dinero.
“El es un buen muchacho…” dice la madre acerca de su hijo, aunque ya sea la tercera vez que lo saca de la cárcel.
Todas estas frases son, tristemente, muy comunes. Todos conocemos personas que se niegan a ver la verdad. Desde el que dice que los impuestos realmente se utilizan para arreglar las calles hasta el que no ve que le están poniendo el cuerno aunque sea muy evidente, la negación es una característica con la que todos contamos.
¿Qué tiene esto que ver con ganar dinero? Aunque no se cuales sean tus circunstancias, te puedo decir que, si no estás empezando un negocio, puede ser por las siguientes causas:
- “Es que no tengo dinero para empezar…”
- “Es que no se nada de negocios…”
- “No hay nada seguro…”
- “Ya no hay lugar para otro más…”
Aunque podría poner más, creo que no es necesario. El punto es que todas estas excusas tienen algo en común: tienen una negación dentro de ellas.
Así como hay gente que se niega a ver la verdad acerca de algo, también puedes cegarte a ver las oportunidades. Son tantas y tan variadas que hay gente que ha ganado mucho dinero con cosas inimaginables.
Sin embargo, la mayoría de las personas (posiblemente tú también) se aferran a negar que existan estas oportunidades. “Solo los ricos pueden hacer dinero”, “nada más los que son genios”, etc.
Si no estás ganando más dinero o creando un negocio para ser independiente, puede ser que simplemente te estés negando la oportunidad. Iniciar un negocio por Internet requiere, más que nada, de un cambio en tu mentalidad.
La negación puede detenerte de muchas formas, pero, como muchas otras perspectivas, es cosa de la mente. Y bueno, muchas cosas no podrás controlar, pero tu mente sí. ¿O no?
lunes, 21 de septiembre de 2009
El Cambio Está en Tu Mente... ¿En Que Estás Pensando?
En un alegre lunes por la mañana, que marca el inicio de una semana de -escribe aquí tu actividad-, siempre hay sentimientos encontrados, especialmente depresivos. Es raro salir de un fin de semana de relajación o, al menos, inactividad, para enfrentar la realidad en la que vives.
Muchos quieren cambiar su lugar por otra cosa. Ya sea ganar más dinero, tener un negocio, ser profesor o pilotear helicópteros, los sueños del cambio siempre están presentes, en un momento u otro. El punto es que sigues con el mismo dinero, en el mismo lugar y con la misma gente.
Claro que hay muchas razones y responsables, algunos más que otros, pero si estás buscando un culpable, solo tienes que ir al espejo. Hay quienes tienen ventajas, tienen poder o tienen dinero, pero tú cuentas con la capacidad de decisión. Estás donde estás porque elegiste seguir ese camino.
“No me quedó de otra” podrás decir, pero a menos que te hayan puesto una pistola en la cabeza, fue últimamente tu decisión la que dijo como sería tu vida. Lo bueno es que esa decisión la puedes tomar todos los días.
Lo que estás pensando define lo que quieres y lo que harás para conseguirlo. Aunque no puedo generalizar, casi todo mundo piensa en dinero. Y sin embargo, muy pocos lo tienen. Como algunos autores dicen, el problema no es lo que piensan sino el como.
La gran mayoría de la gente ve dinero cayéndole en las manos por herencias, loterías y, algunos, levantándolo del suelo. Son pocos los que piensan en algo que les de dinero, como un negocio, estudiar algo más, una inversión y demás.
¿Que estás pensando? ¿Como ganar dinero fácil sin hacer nada? Aparte de dejarte exactamente donde estás, esta forma de pensar también te hace víctima de los muchos fraudes que existen. Estos fraudes son hechos por personas que, en vez de pensar en encontrar dinero, piensan en una manera, aunque moralmente cuestionable, de conseguirlo.
A pesar de que para algunos es fácil, cada año hay personas “comunes y corrientes” que hacen mucho dinero. En las noticias solo aparecen millonarios, pero también hay miles de personas que cambian por completo su vida. No ganan millones, pero sí miles y salen de deudas, compran casa o llevan un mejor nivel de vida.
Si realmente quieres un cambio, primero hay que cambiar lo que piensas, especialmente los lunes por la mañana. Si puedes conseguir un pensamiento que te lleve al cambio, por difícil que parezca, ya tienes algo con que empezar.
Antes de esperar que haya cambios alrededor de ti, primero tienes que cambiar lo que piensas. Todo lo que hay ahora es resultado del pensamiento de algunas personas. Forma parte de ellas simplemente pensado diferente. A fin de cuentas, los cambios son diferencias y todo, siempre, empieza en tu cabeza.
Si ya te decidiste a cambiar, busca más opciones; aprende como ganar dinero en Internet y empieza a cambiar tu vida.
Muchos quieren cambiar su lugar por otra cosa. Ya sea ganar más dinero, tener un negocio, ser profesor o pilotear helicópteros, los sueños del cambio siempre están presentes, en un momento u otro. El punto es que sigues con el mismo dinero, en el mismo lugar y con la misma gente.
Claro que hay muchas razones y responsables, algunos más que otros, pero si estás buscando un culpable, solo tienes que ir al espejo. Hay quienes tienen ventajas, tienen poder o tienen dinero, pero tú cuentas con la capacidad de decisión. Estás donde estás porque elegiste seguir ese camino.
“No me quedó de otra” podrás decir, pero a menos que te hayan puesto una pistola en la cabeza, fue últimamente tu decisión la que dijo como sería tu vida. Lo bueno es que esa decisión la puedes tomar todos los días.
Lo que estás pensando define lo que quieres y lo que harás para conseguirlo. Aunque no puedo generalizar, casi todo mundo piensa en dinero. Y sin embargo, muy pocos lo tienen. Como algunos autores dicen, el problema no es lo que piensan sino el como.
La gran mayoría de la gente ve dinero cayéndole en las manos por herencias, loterías y, algunos, levantándolo del suelo. Son pocos los que piensan en algo que les de dinero, como un negocio, estudiar algo más, una inversión y demás.
¿Que estás pensando? ¿Como ganar dinero fácil sin hacer nada? Aparte de dejarte exactamente donde estás, esta forma de pensar también te hace víctima de los muchos fraudes que existen. Estos fraudes son hechos por personas que, en vez de pensar en encontrar dinero, piensan en una manera, aunque moralmente cuestionable, de conseguirlo.
A pesar de que para algunos es fácil, cada año hay personas “comunes y corrientes” que hacen mucho dinero. En las noticias solo aparecen millonarios, pero también hay miles de personas que cambian por completo su vida. No ganan millones, pero sí miles y salen de deudas, compran casa o llevan un mejor nivel de vida.
Si realmente quieres un cambio, primero hay que cambiar lo que piensas, especialmente los lunes por la mañana. Si puedes conseguir un pensamiento que te lleve al cambio, por difícil que parezca, ya tienes algo con que empezar.
Antes de esperar que haya cambios alrededor de ti, primero tienes que cambiar lo que piensas. Todo lo que hay ahora es resultado del pensamiento de algunas personas. Forma parte de ellas simplemente pensado diferente. A fin de cuentas, los cambios son diferencias y todo, siempre, empieza en tu cabeza.
Si ya te decidiste a cambiar, busca más opciones; aprende como ganar dinero en Internet y empieza a cambiar tu vida.
jueves, 6 de agosto de 2009
¿Realmente Tiene Tanto Poder El Pensamiento?
Sostengo la idea de que, si quieres dejar de ser miserable, puedes hacerlo. No necesitas dinero, buen trabajo y demás cosas para empezar a ser un poco más feliz o para iniciar algo. Claro que los bienes materiales son a todo dar, pero la felicidad y el emprendimiento empiezan por nuestros pensamientos y tienes un total control sobre eso.
Sin embargo, un tipo que leyó la entrada de ayer, "El poder del pensamiento", me dijo que no era cierto; ¿Cómo podías ser feliz o iniciar un negocio con problemas económicos, hijos malcriados o una esposa que te vocifera todo el tiempo? (Vaya… el sí que tiene problemas…). Después de “intercambiar puntos de vista” durante un rato, me dijo que si tenía un ejemplo que darle. De inmediato me vinieron dos a la mente que creo que vale la pena compartir.
Los equipos de fútbol. Durante años he visto gente pelear por su equipo de fútbol. He visto amigos míos defender a su equipo de fútbol con una saña que hasta da risa, especialmente cuando el equipo va mal. Los he visto defender a los jugadores, al técnico, a la directiva y a la camiseta sin dar cuartel. Cuando son equipos que van bien, se entiende, pero, ¿Qué pasa con equipos que llevan años perdiendo y sin lograr nada? ¿Se desaniman? ¡NO! De hecho, contestan a todo el que les pregunta: “Es ahora cuando hay que apoyar más al equipo”.
Y van el domingo al estadio; no con la idea de que van a ver una derrota más, sino con la esperanza y el ánimo de que van a ganar. Se pintan la cara, se ponen la camiseta y van a echar porras. ¿Importa en algo que sea un equipo chafo que no ha podido levantar en toda la temporada? No. ¿Importa que el equipo contra el que van a jugar es el más “fuerte” de toda la división? Tampoco. Ve las entrevistas antes de los partidos: “Vamos a ganar”, “Esta vez sí les vamos a enseñar”. Y entran dando gritos, porras y apoyan al equipo hasta que se acaban los 90 minutos del juego. ¿Alguien puede con ellos? No. Hasta que termina el partido y pierden. Salen cabizbajos, decepcionados y llegan a su casa a comentar todo lo que hicieron mal.
Con esto se acaba el amor por el equipo, ¿no? ¡NO! Al otro día, si voy y me burlo de ellos porque perdió su equipo me encaran, me ven a los ojos fijamente y de dicen, con toda seriedad y seguridad, que el siguiente partido ganarán. Y dicen que no puedes ser firme y tener esperanzas cuando las cosas van mal...
Las religiones. No importa cuál sea tu credo ni lo que pienses de tal o cuál religión. Aunque no puedo hablar con conocimiento de causa de religiones que no conozco, al menos lo que he oído es que la mayoría promocionan un Dios misericordioso que nos quiere, se preocupa por nosotros y quiere que seamos felices.
Y viene la pregunta que muchos hacen: Si hay un Dios que nos quiere tanto, ¿Porqué hay guerras? ¿Porqué hay hambre? ¿Porqué hay gente mala? ¿Porqué los políticos son transas? ¿Porqué no le entiendo a LOST?
Y sin embargo, esa gente no pierde su fe. Sigue rezando y haciendo lo que su religión les pide que hagan y muchos de ellos son felices. Esto lo se de primera mano por familiares, parientes, amigos y extraños. Cada que pasa algo se refugian en su fe y, si les dices que tienes problemas o cosas malas siempre contestan: "Reza y verás que Dios te va a ayudar".
Bien, ¿Qué tiene esto que ver con la felicidad o los negocios? Nada. Con lo que tiene que ver, que es lo más importante, es con la actitud hacia la ellos. Si, como dijo este cuate, tú no pudieras cambiar tu actitud porque tienes problemas, entonces todos los fans del fútbol cambiarían de equipo cada campeonato. La religión no existiría desde que hubo la primera guerra o plaga o terremoto.
¿Porqué podemos tener esperanza y fe en el más allá o en equipo de fútbol balín y no podemos tener esa misma confianza y fe ciega en que podemos triunfar y ser felices? ¿No es tristemente absurdo?
Así que, así como sales al estadio a confiar en que gane tu equipo malo o crees que Dios te va a cuidar, confía de igual manera en que puedes ganar más dinero, poner tu propio negocio o alcanzar la libertad. A fin de cuentas, el equipo de fútbol lo escogiste tú, ¿no? Elige también tener fe en tus metas y en ti. Si hay algo que puedes controlar, son tus pensamientos.
Sin embargo, un tipo que leyó la entrada de ayer, "El poder del pensamiento", me dijo que no era cierto; ¿Cómo podías ser feliz o iniciar un negocio con problemas económicos, hijos malcriados o una esposa que te vocifera todo el tiempo? (Vaya… el sí que tiene problemas…). Después de “intercambiar puntos de vista” durante un rato, me dijo que si tenía un ejemplo que darle. De inmediato me vinieron dos a la mente que creo que vale la pena compartir.
Los equipos de fútbol. Durante años he visto gente pelear por su equipo de fútbol. He visto amigos míos defender a su equipo de fútbol con una saña que hasta da risa, especialmente cuando el equipo va mal. Los he visto defender a los jugadores, al técnico, a la directiva y a la camiseta sin dar cuartel. Cuando son equipos que van bien, se entiende, pero, ¿Qué pasa con equipos que llevan años perdiendo y sin lograr nada? ¿Se desaniman? ¡NO! De hecho, contestan a todo el que les pregunta: “Es ahora cuando hay que apoyar más al equipo”.
Y van el domingo al estadio; no con la idea de que van a ver una derrota más, sino con la esperanza y el ánimo de que van a ganar. Se pintan la cara, se ponen la camiseta y van a echar porras. ¿Importa en algo que sea un equipo chafo que no ha podido levantar en toda la temporada? No. ¿Importa que el equipo contra el que van a jugar es el más “fuerte” de toda la división? Tampoco. Ve las entrevistas antes de los partidos: “Vamos a ganar”, “Esta vez sí les vamos a enseñar”. Y entran dando gritos, porras y apoyan al equipo hasta que se acaban los 90 minutos del juego. ¿Alguien puede con ellos? No. Hasta que termina el partido y pierden. Salen cabizbajos, decepcionados y llegan a su casa a comentar todo lo que hicieron mal.
Con esto se acaba el amor por el equipo, ¿no? ¡NO! Al otro día, si voy y me burlo de ellos porque perdió su equipo me encaran, me ven a los ojos fijamente y de dicen, con toda seriedad y seguridad, que el siguiente partido ganarán. Y dicen que no puedes ser firme y tener esperanzas cuando las cosas van mal...
Las religiones. No importa cuál sea tu credo ni lo que pienses de tal o cuál religión. Aunque no puedo hablar con conocimiento de causa de religiones que no conozco, al menos lo que he oído es que la mayoría promocionan un Dios misericordioso que nos quiere, se preocupa por nosotros y quiere que seamos felices.
Y viene la pregunta que muchos hacen: Si hay un Dios que nos quiere tanto, ¿Porqué hay guerras? ¿Porqué hay hambre? ¿Porqué hay gente mala? ¿Porqué los políticos son transas? ¿Porqué no le entiendo a LOST?
Y sin embargo, esa gente no pierde su fe. Sigue rezando y haciendo lo que su religión les pide que hagan y muchos de ellos son felices. Esto lo se de primera mano por familiares, parientes, amigos y extraños. Cada que pasa algo se refugian en su fe y, si les dices que tienes problemas o cosas malas siempre contestan: "Reza y verás que Dios te va a ayudar".
Bien, ¿Qué tiene esto que ver con la felicidad o los negocios? Nada. Con lo que tiene que ver, que es lo más importante, es con la actitud hacia la ellos. Si, como dijo este cuate, tú no pudieras cambiar tu actitud porque tienes problemas, entonces todos los fans del fútbol cambiarían de equipo cada campeonato. La religión no existiría desde que hubo la primera guerra o plaga o terremoto.
¿Porqué podemos tener esperanza y fe en el más allá o en equipo de fútbol balín y no podemos tener esa misma confianza y fe ciega en que podemos triunfar y ser felices? ¿No es tristemente absurdo?
Así que, así como sales al estadio a confiar en que gane tu equipo malo o crees que Dios te va a cuidar, confía de igual manera en que puedes ganar más dinero, poner tu propio negocio o alcanzar la libertad. A fin de cuentas, el equipo de fútbol lo escogiste tú, ¿no? Elige también tener fe en tus metas y en ti. Si hay algo que puedes controlar, son tus pensamientos.
miércoles, 5 de agosto de 2009
El Poder Del Pensamiento
En una ocasión me topé con un Budista. Aunque ya no recuerdo exactamente todo el rollo acerca de la religión, sí recuerdo que, según el, la película de Matrix estaba basado en que no percibimos la realidad como es. Buda, como estaba iluminado, podía entender la realidad tal como era y, debido a tu entendimiento de ésta, podía cambiarla con solo pensarlo.
Aunque dudo que alguno de nosotros pueda cambiar la realidad con pensarlo, sí podemos cambiar NUESTRA realidad. Dicen que todo depende del cristal con que se miren las cosas, y esto es totalmente real. De acuerdo a lo que estás pensando en un momento dado, un día soleado puede ser algo hermoso o algo molesto. Y no solo eso; también puede afectar tu modo de hacer las cosas.
En una ocasión, me hija se fue a dar la vuelta en un centro comercial y quedé de verla en cierto lugar. Llevaba un chaqueta roja, así que era muy fácil verla, hasta de lejos. Cuando llegué al punto de reunión, mi pensamiento estaba en la “chaqueta roja” y no dejé de buscar eso en particular. Nunca la reconocí hasta que estuvo frente a mí, aunque me había estado haciendo señas desde el segundo piso del centro comercial. De hecho, dice que la miré fijamente un momento y ni así la reconocí.
¿Cómo pude olvidar a mi propia hija? No lo hice. Simplemente no traía su chaqueta roja. Había visto a su madre y se la había dado mientras yo estaba viendo otras cosas. El problema es que yo no estaba buscando a mi hija; estaba buscando una chaqueta roja.
¿Te has concentrado en ver que mal están las cosas? Entre crisis, malos trabajos y futuros sombríos, mucha gente parece concentrarse en lo mal que está todo y en que no hay manera de poner negocios, ganar más dinero o lograr la libertad financiera. Con esa forma de pensar, el cerebro busca “la chaqueta roja” de las cosas malas y se ciega a otra cosa que no sea lo que está “buscando”.
Los pensamientos que están todo el día en tu mente son los que van a definir como ves TU realidad. ¿Estás pensando todo el día como las cosas están mal? Te aseguro que podrás ver todo lo malo que hay alrededor tuyo. Tu cerebro funciona con tus pensamientos y básicamente lo programas para “ver” lo que quieres ver. Esto hace que todas las oportunidades estén escondidas y nunca las puedas ver.
Tu cerebro requiere de cierto “filtro” para quitar información que no necesita de inmediato: por ejemplo, no te fijas en las grietas de la banqueta, los rayones que tiene una banca o que imperfecciones tiene la pintura de un carro, a pesar de que tus ojos los están viendo. La razón es tu cerebro quita esas cosas “sin importancia” y solo procesa el asunto de ver que los autos no te atropellen, las chicas (o chicos) de buen ver que van por la calle y el camino al lugar a donde te diriges.
Si llenas tu cerebro de pensamientos que tengan que ver con lo que buscas (lo que sea), seguramente encontrarás una manera de conseguirlo, así que cuida lo que estás pensando; puede ser lo que te tiene fuera del alcance de tus metas.
Aunque dudo que alguno de nosotros pueda cambiar la realidad con pensarlo, sí podemos cambiar NUESTRA realidad. Dicen que todo depende del cristal con que se miren las cosas, y esto es totalmente real. De acuerdo a lo que estás pensando en un momento dado, un día soleado puede ser algo hermoso o algo molesto. Y no solo eso; también puede afectar tu modo de hacer las cosas.
En una ocasión, me hija se fue a dar la vuelta en un centro comercial y quedé de verla en cierto lugar. Llevaba un chaqueta roja, así que era muy fácil verla, hasta de lejos. Cuando llegué al punto de reunión, mi pensamiento estaba en la “chaqueta roja” y no dejé de buscar eso en particular. Nunca la reconocí hasta que estuvo frente a mí, aunque me había estado haciendo señas desde el segundo piso del centro comercial. De hecho, dice que la miré fijamente un momento y ni así la reconocí.
¿Cómo pude olvidar a mi propia hija? No lo hice. Simplemente no traía su chaqueta roja. Había visto a su madre y se la había dado mientras yo estaba viendo otras cosas. El problema es que yo no estaba buscando a mi hija; estaba buscando una chaqueta roja.
¿Te has concentrado en ver que mal están las cosas? Entre crisis, malos trabajos y futuros sombríos, mucha gente parece concentrarse en lo mal que está todo y en que no hay manera de poner negocios, ganar más dinero o lograr la libertad financiera. Con esa forma de pensar, el cerebro busca “la chaqueta roja” de las cosas malas y se ciega a otra cosa que no sea lo que está “buscando”.
Los pensamientos que están todo el día en tu mente son los que van a definir como ves TU realidad. ¿Estás pensando todo el día como las cosas están mal? Te aseguro que podrás ver todo lo malo que hay alrededor tuyo. Tu cerebro funciona con tus pensamientos y básicamente lo programas para “ver” lo que quieres ver. Esto hace que todas las oportunidades estén escondidas y nunca las puedas ver.
Tu cerebro requiere de cierto “filtro” para quitar información que no necesita de inmediato: por ejemplo, no te fijas en las grietas de la banqueta, los rayones que tiene una banca o que imperfecciones tiene la pintura de un carro, a pesar de que tus ojos los están viendo. La razón es tu cerebro quita esas cosas “sin importancia” y solo procesa el asunto de ver que los autos no te atropellen, las chicas (o chicos) de buen ver que van por la calle y el camino al lugar a donde te diriges.
Si llenas tu cerebro de pensamientos que tengan que ver con lo que buscas (lo que sea), seguramente encontrarás una manera de conseguirlo, así que cuida lo que estás pensando; puede ser lo que te tiene fuera del alcance de tus metas.
miércoles, 17 de junio de 2009
Aprovecha Tus Pensamientos
"Los pensamientos que llegan sin ser buscados son los
más valiosos, y por tanto es menester asegurarlos bien,
pues rara vez retornan."
Locke
más valiosos, y por tanto es menester asegurarlos bien,
pues rara vez retornan."
Locke
Una de las formas que te pueden dar a ganar dinero son las ideas. Cuando surge algo nuevo que resuelve algún problema o situación, a veces no puedes dejar de decir: “eso se me pudo ocurrir a mí”. La realidad es que a veces resulta extraño que una idea tan simple pueda lograr grandes cosas para su inventor y para la gente que lo utiliza.
Y lo peor de todo es que puede que hayas tenido grandes ideas y ahora todas están perdidas en el olvido. Todos tenemos grandes ideas, pero a veces estas pasan sin que siquiera nos demos cuenta.
Todos los días llevo a mis hijos a la escuela. Durante casi dos horas los llevo y regreso a trabajar. Hubo una ocasión en que, mientras regresaba después de dejarlos, me vino a la mente una idea para un artículo. Durante los 40 minutos que dura el camino de regreso, le di forma, lo pulí, lo edité y lo tuve listo. Quería llegar lo más pronto posible para quitarme eso de encima. El problema es que me detuve a comprar algo y… se desvaneció.
Aún ahora no puedo recordar de qué se trataba. Igual y ya lo escribí en alguna entrada pero sinceramente no lo recuerdo. Lo que sí recuerdo es que estaba emocionado por escribirlo, así que debía ser algo bueno. ¿Lo recordaré algún día? Muy probablemente no. Y es una lástima… las buenas ideas no llegan todos los días.
Las ideas pueden llegarte a media noche, cuando estás en el baño o cuando vas camino a algún lado. Si eso sucede, busca algo en que anotar y guárdala. Desde hace tiempo, especialmente después de ese incidente, traigo una libreta conmigo a todos lados. No importa que utilices, mientras no dejes que se te vayan las cosas.
No necesitas escribir un resumen ni dejar todo listo; con una línea que te diga el tema será suficiente. ¿Te has “trabado” con algo y de repente, solo por escuchar una cosa todo tiene sentido? Eso puedes tenerlo en una hoja de papel, aunque sería mejor una libreta, aunque sea barata.
No dejes ir tus ideas. Consérvalas. No sabes cuando te sacarán de problemas o te darán a ganar lo que tu trabajo no podrá darte nunca.
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