Para ganar dinero es necesario tener más que herencias, loterías o suerte. Con la actitud correcta, puedes lograr grandes cosas, materiales y de otro tipo.
viernes, 17 de junio de 2011
¿Tomas las oportunidades?
Empleos, inversiones, compras o ventas se irán de tus manos una y otra vez por una infinidad de razones, algunas que están en tus manos y otras que no.
Porque, tristemente, los seres humanos tenemos una tendencia natural para ser tercos y empecinados en nuestros errores e indecisos y morosos para las verdaderas oportunidades.
Durante muchos años he visto a mucha gente “analizar” hasta el cansancio las cosas y, después de eso, no hacer nada. E incluyo también el espejo, porque me he visto a mi mismo cometer el mismo error.
La oportunidad no llama muy seguido y, cuando lo hace, hay que hacerle caso rápido.
Con esto no digo que agarres lo primero que veas sin pensarle un poco, pero no cometas el error de quedarte a analizar y esperar por siempre, ya que las oportunidades, igual que vienen, pasan.
Así como a veces simplemente decides que vas a ir a nadar, que vas a bajar de peso o que aprenderás chino, también decide tomar la oportunidad cuando se presenta.
Riesgos siempre habrá, pero la vida es corta para pasártela dejando ir oportunidades una tras otra.
Busca oportunidades, aprende como ganar dinero en Internet
viernes, 14 de mayo de 2010
No Solo Cuando Hay Crisis...
Y es ahora, en estos tiempos de inseguridad, cuando más y más gente, buscando ganar más dinero, se pone a buscar la gran oportunidad de tener grandes ganancias o tener un negocio propio.
El problema es que la situación puede nublar la capacidad de cualquiera para tomar buenas decisiones. Cuando tienes un buen trabajo o los negocios van bien (o ambos), es más común que pienses bien las cosas.
A fin de cuentas, no es necesario meterse en otras cosas puesto que te va bien. Cuando empecé en el negocio de ganar dinero por Internet las cosas iban relativamente bien y no se veía una crisis tan pesada.
En cuanto la crisis realmente llegó a su auge, los contactos y preguntas de cómo ganar dinero por Internet se dispararon. De pronto todo mundo quería saber cómo. Puedo asegurar, por desgracia, que muchas de estas personas cayeron en los mil negocios deshonestos que existen en línea.
El punto es, no hay que ponerse muy cómodo. Ahora estamos más o menos bien, pero mañana las cosas pueden cambiar y créeme, no es tan fácil empezar un negocio cuando te está llegando la lumbre que cuando no te afecta mucho tener pérdidas.
Si en éste momento te va bien, aprovecha para ver qué otras cosas puedes tener a tu alcance, ya sea mejorar el trabajo que tienes o iniciar ese negocio que te puede dar a ganar más dinero.
La crisis puede servir para ponerte en acción pero, ¿Qué necesidad?
jueves, 8 de abril de 2010
También Con Berrinches Se Puede...
“La ira es más útil que la desesperanza”
Terminator, “Terminator III: Rise Of The Machines”
Aunque muchos nos dicen que hagamos las cosas por amor, superación, logro y mil cosas más, es común en los humanos el hacer cosas por enojo.
De las miles de historias que se tejen en una ciudad todos los días, muchas de ellas son inspiradas por el odio, la ira y otras formas de berrinche.
Sin embargo, también hay miles de historias que no se hacen por la desesperanza. Una de las primeras acciones de alguien sumido en la depresión es la inacción.
Quién está deprimido no tiene ganas de hacer nada, no tiene motivación y dan ganas de arrastrarlo(a) afuera para que vea que el mundo sigue dando vueltas o prenderle fuego en el trasero para ver si todavía sigue con vida.
Actuar solo por ira es realmente estúpido, pero no puedo negar que el enojo nos puede poner en acción.
A lo largo de mi vida he visto a mucha gente levantarse solo por llevarle la contraria a alguien o para “ponerlo en su lugar”. La venganza y el berrinche puede lograr grandes cosas, cuando están bien encausados.
Así que si te está ganando la depresión, busca algo de enojo. No será lo mejor, pero siempre le ganará a estar echado mirando el techo. Al menos, en lo que encuentras una mejor motivación.
martes, 29 de diciembre de 2009
Desde Que Se Inventaron Los Pretextos...
¿Me pude a dieta el lunes? Claro, e iba a seguir pero salió la comida de despedida de la Juanita y tuve que romper la dieta. ¿Iba a ahorrar el 10% de mi sueldo? Por supuesto, pero vino el grupo que me gusta y tal vez no regrese.
La experiencia me ha mostrado que siempre encontraremos algo con que salir del paso. A veces hasta me sorprendo a mi mismo cuando saco alguna excusa excelente para justificar el no haber hecho algo.
¿Porqué no ponemos ese ingenio a trabajar en otras cosas? A veces parece que es más trabajo inventar una excusa elaborada que hacer lo que se supone que teníamos que hacer.
Este año que termina siempre trae grandes propósitos para el siguiente. En cuanto dan las 12 y se termina el año, salen mil nuevas cosas que te harán una mejor persona, mejorarán tu actitud y te harán más feliz… Eso en lo que llega febrero y se olvidan todos.
Este 2010 solo hazte un propósito: dejar los pretextos para mañana. ¿Ya se te está ocurriendo un pretexto para no cumplir con algo? Déjalo para mañana y haz lo que tienes que hacer. El solo hacer esto te hará mucho mejor que los mil propósitos que dejarás en la mesa cuando se te pase la cruda.
Somos producto de nuestras decisiones y de todo lo que hacemos. Este 2010 conviértete en un producto de tus acciones y no de tus pretextos. No hacer nada es a todo dar, pero siempre te deja en el mismo lugar.
viernes, 11 de diciembre de 2009
Hay Que Pagar El Precio...
Leído por ahí…
“Go the distance”, Michael Bolton
Todos queremos cosas. El soñar es bonito porque te levanta el ánimo. Soñar que conquistas a tu media naranja, que ganas más dinero o que México gana el mundial te pueden llevar a un mundo de fantasía donde puedes olvidarte del mundo por un momento. Algo así como emborracharte sin alcohol u oler pintura sin que se te seque el cerebro.
Muchos de estos sueños pueden hacerse realidad. Algunos están totalmente fuera de tu alcance, como hacer que te crezcan alas o vivir 200 años, pero muchos otros solo requieren que pagues el precio. Y en los más importantes, es un precio muy alto.
Dicen que en una ocasión se acercó una señora al violinista Fritz Kreisler después de un concierto y le dijo “¡Yo daría mi vida por tocar como usted!”, a lo que él contestó: “Señora, eso es lo que yo he hecho”. El mundo está lleno de personas que nunca llegan a nada porque no están dispuestas a pagar el precio de sus sueños.
Hay muchos que no vas a poder cumplir y algunos que realmente no querías, pero en este año que termina piensa en tus sueños y piensa si pagarías el precio por cumplirlos. Todo está ahí, a tu alcance. El mundo te puede dar todo lo que hay en él, pero es un banquero sin corazón y solo acepta pagos por adelantado.
¿Te atreverás a seguir tus sueños? ¿O están muy caros?
jueves, 26 de noviembre de 2009
Por La Calle Del "Ya Voy"...
Leído por ahí
“Ya Voy” parece ser una contestación convenientemente ambigua para muchas preguntas:
- “¿Ya hiciste la tarea?”
- “¿Ya sacaste la basura?”
- “¿Ya terminaste tu trabajo?”
- “¿Ya ganaste dinero?”
Y así podemos seguir por mucho tiempo. “Ya voy” implica quitarte de encima a quién está dando lata informándole que ya te enteraste y que, en algún momento, terminarás lo que te están pidiendo.
Sin embargo, también significa que no hay compromiso y que tal vez se harán las cosas de una u otra manera. Aunque esto es malo cuando lo aplicas a otras personas, es peor cuando te lo aplicas a ti.
En vez de decir “Ya Voy”, bien puedes solo hacerlo. Entrar en acción es lo que da resultados, no sólo el darle largas. Una manera de dejar de decirte “Ya Voy” es dejar de decirlo a los demás. Hacer las cosas es un hábito que hay que cultivar todos los días, especialmente cuando no tienes la costumbre de entrar en acción.
Saca la basura antes de que te digan. Termina la tarea antes de que te la pidan. Cambia “Ya Voy” por “Termino en x minutos”. Verás que pronto estarás haciendo más cosas de las que haces ahora y te ahorrarás vociferaciones.
De otra manera, llegarás a la casa de nunca…
martes, 3 de noviembre de 2009
Acción, acción y acción
Hay Que Entrar En Acción
De: Rogelio Rodriguez"Todo tiro no hecho es tiro errado."
Wayne Gretzky
Muchos no estamos de acuerdo con lo que nos pasa. Es muy probable que no estés donde quieres estar, que no ganes suficiente dinero o que no te tomen en cuenta. Aunque hay mucha gente que ha logrado estar donde quiere, la gran mayoría sigue batallando para llevar mejor las cosas.
Aquí entra una de las preguntas que más me ha influenciado en la vida: “¿Y que estás haciendo TÚ para que las cosas cambien?”
Quejarse y lamentarse parece ser la manera más socorrida para ver cualquier aspecto de la vida, pero hay muchas cosas más que podrías hacer para cambiar tus circunstancias. Y sin embargo, la mayoría de la gente se queda en el mismo lugar.
Hacer algo mal siempre es mejor que no hacer nada. Significa que estás en acción, no has perdido la esperanza y que todavía tienes las riendas de tu futuro, aunque parezca que no. Claro que no hay que aventarse a lo primero que se te ocurra o a una idea que salió de una borrachera con los cuates, pero hay mil cosas, pequeñas y grandes, que todos podemos hacer para cambiar el curso de nuestra vida.
Además del dinero, hay otras cosas que pueden traerte tus acciones, como salud, amigos, reconocimiento y plenitud. Y, porque no decirlo, todas esas cosas, aparte de hacerte más feliz, te pueden abrir las puertas para ganar más dinero o avanzar en tu carrera o negocio.
Durante una temporada estuve dando clases en una escuela solo porque al director le pareció interesante una plática informal que tuvimos acerca de jardinería. Yo no estaba buscando trabajo ni le pedí que me tomara en cuenta, pero aún así me llamaron a los pocos días.
Conozco mucha gente que ha obtenido grandes cosas por jugar golf, boliche o tener un hobbie. Todas las cosa que hagas, bien o mal, tienen la oportunidad de crear algo bueno, tanto económico como en otras cosas.
El chiste es hacerlas. Cada cosa que no hagas, siempre traerá la espina de la oportunidad perdida y creo que ya tenemos bastantes espinas como para cargar otra más.
Acerca del autor:
Fuente: Artículos Gratuitos Online de Articuloz.com - http://www.articuloz.com/otros-articulos/hay-que-entrar-en-accion-1415385.html
domingo, 30 de agosto de 2009
No Sale A La Primera...
Si hay bailarines que llevan años y años entrenando y entrenando y nunca llegan a las grandes obras, campeonatos o a firmar un contrato, ¿Qué te hace pensar que tú, precisamente tú, vas a ver un video de “cómo bailar” y vas a salir bailando como profesional?
Y sin embargo, la gente sigue cayendo porque todos siguen vendiendo. Dietas que te hacen bajar de peso en una semana. Aparatos que te hacen un cuerpo perfecto con 20 minutos al mes. Sistemas mágicos que hacen que te llueva el dinero y entres al club de los millonarios sin hacer nada y en poco tiempo.
Si algo he aprendido en mis años de vida es que, si no tienes experiencia en algo, prácticamente nunca te saldrá a la primera. O a la segunda. De hecho, pueden irse muchos intentos antes de que te salga bien.
Nadie se sorprende de caerse de la bicicleta o los patines; de hecho, muchos lo esperan y hasta se ríen y lo cuentan en las reuniones. ¿Porqué entonces esperan que un negocio, una oportunidad de ganar dinero o un nuevo trabajo funcionen a la primera y sin esfuerzo?
Leer un libro de cocina no te hace un chef. Hay que cocinar muchas veces y practicar para que los pasteles realmente sepan ricos o que tus platillos no parezcan un batidillo que tus parientes se coman por lástima.
Con el tiempo y la perseverancia se logran cosas que nadie esperaba y que pueden hacer la diferencia en tu vida. Comprar un aparato de ejercicio, una nueva dieta o un libro para hacer dinero solo te darán lo necesario para empezar a hacerlo.
Hay que tomar acción y aprender haciendo. Terminar una carrera universitaria no te asegura el trabajo que esperas en la disciplina que esperas. Tienes que trabajar y demostrar lo que sabes, además de agarrar experiencia. Todo mundo sabe esto y lo acepta.
¿Porqué con lo demás no? Quién sabe. Pero bueno, tú toma acción, no te quedes solo con el conocimiento. Por ejemplo, puedes aprender como ganar dinero por Internet, pero no ganarás nada si no haces nada. Como siempre, lo importante es tomar acción y a aprender de tus errores. No esperes resultados el primer día, pero después de un tiempo te puedes sorprender de lo que puedes obtener.
lunes, 10 de agosto de 2009
Con un poco de Voluntad...
la electricidad y la energía atómica: la voluntad."
Albert Einstein
Aunque no falta quien lo dude, la voluntad del ser humano es algo que parece invencible. Aunque no tan seguido como quisiera, veo grandes logros de personas que se levantan y logran el éxito ante la adversidad, los peligros o la competencia.
Las historias de personas con voluntades “de acero” abundan en la literatura y el cine, y son utilizadas como una inspiración para los demás. Aunque no dejan de ser grandes logros y merecen muchas cosas, en esta ocasión quiero comentar acerca de las voluntades menos escandalosas, pero no por eso menos fuertes.
Con esto estoy hablando de los millones de seres humanos que todos los días, llueva, truene o relampaguee, salen a trabajar. No importa que tanta flojera tengan o que tan dura esté la cruda de la borrachera anterior, ahí van, aunque sea arrastrando los pies.
Muchos no quieren ir. Muchos preferirían quedarse en su casa o hacer otra cosa, pero ahí están al pie del cañón. No van a estar en primera plana en los periódicos, ni aparecerán en las noticias de la tarde. Los trovadores no compondrán canciones de sus hazañas y no se harán películas basadas en su vida. Muchos de ellos ni siquiera contarán con el más mínimo reconocimiento por parte de las demás personas que dependen de ellos. Y aún así, ahí están.
Puede que lo hagan por dinero, por obligación o por cualquier otra cosa, pero el chiste es que lo hacen. Ahora, ¿Que pasaría si hicieras solo un poco más? Si tomaras 10 minutos más de tu tiempo para leer unas cuantas páginas de un libro, leerías varios libros al año. Si apagaras la TV unos cuantos minutos para investigar algo, tendrías mucho más conocimiento.
Hacer un cambio en tu vida es algo relativamente simple y que puedes llevar a cabo sin grandes esfuerzos ni reporteros preguntando tu historia. Si hay gente que tiene la voluntad suficiente para subir el Everest, ¿porqué no puedes empezar a tener la voluntad de aprender más, o leer más o hacer algo mejor con tu vida?
Esto son los pequeños cambios de todos los días que hacen la gran diferencia en las vidas de los demás. No necesitas tener la voluntad de hierro; solo la voluntad de ser mejor cada día.
lunes, 3 de agosto de 2009
¿Como Enfrentas Los Problemas?
Antoine de Saint-Éxupery
Todos tenemos problemas. Sería extraño que alguien llegara y te dijera que nunca ha tenido un problema en la vida. Lo peor es que, mientras más cosas hacemos, más probabilidades de tener problemas tenemos. Esto no es algo raro y es de esperarse: si no haces nada, es probable que nunca tengas problemas, aunque tampoco esperes muchos resultados.
Las personas reaccionan distinto ante los problemas y es esta actitud ante la adversidad la que hace la diferencia entre quienes logran el éxito rotundo, quienes más o menos la van pasando y quienes fracasan miserablemente.
Hay a quienes los problemas les quitan toda la energía. Como un automóvil que se ha quedado sin gasolina, cuando alguna de estas personas tiene un problema, simplemente se detiene y abandona el asunto. Para ellos los problemas son paredes y solo queda detenerse por completo ante ellas, antes que tratar de atravesarlas. Normalmente esperan a que alguien más resuelva las cosas y les muestre el camino. Si supieran como hacerlo lo resolverían, pero no saben y no quieren analizarlo.
Existen también los bomberos: ven fuego y corren a apagarlo. El asunto es que rara vez se detienen a ver la causa. En cuanto surge un incendio utilizan toda su energía e ingenio para salir del paso y después descansan hasta que venga el siguiente incendio. Aunque estas personas logran salir de muchos aprietos y resuelven muchos problemas, rara vez pueden bajar la guardia: el siguiente incendio podría ser en cualquier momento.
Siempre será mejor que los primeros, pero, con el tiempo, viene el cansancio. Todos tenemos límites y una reserva limitada de energía. Aún los bomberos tienen que descansar de vez en cuando. Es probable que este tipo de personas termine por buscar algo más tranquilo. También es muy probable que los demás no les puedan seguir el paso; a fin de cuentas, no todos nacemos para ser bomberos. Por último, la búsqueda de acción evita que concentren su ingenio en la causa, más que ver como minimizar las consecuencias.
Por último, está el que resuelve el problema desde su causa. Puede haber incendios, pero una vez que les echa agua, investiga porqué. No importa que deje cosas sin hacer o que baje la guardia ante nuevos incendios; se pone a analizar detenidamente la razón por la que el problema se presentó.
¿Es flojo? ¿No quiere resolver nada? Nada de eso. Simplemente no quiere que el problema se presente nunca más e, irónicamente, es más fácil echar agua en un incendio que sentarse y analizar detenidamente sus causas. Esto toma tiempo. Necesita de atención al detalle. Necesita de análisis y objetividad.
Sin embargo, éste último se cansará un poco para descubrir la causa del problema, pero ya no se preocupará por él nunca más. Es la recompensa de quién decide llegar hasta el fondo del asunto, aún cuando ese asunto sea una actitud suya. Si tienes problemas con tu negocio, tu forma de ganar dinero o tu trabajo, ¿cuál de los 3 caminos sigues?
jueves, 23 de julio de 2009
Tanta Reflexión y Luego Nada...
En una ocasión, un amigo compró un curso para tocar guitarra. Como yo toco desde hace un tiempo, me dijo que nos juntáramos en alguna ocasión para tocar juntos; solo que lo dejara practicar un poco. Al paso del tiempo me olvidé del asunto. Un tiempo después le pregunté como le iba con el curso y me dijo que no había tenido tiempo y que estaba muy ocupado, de hecho, me prestó el curso mientras se desocupaba. El curso estaba entretenido y realmente te ayudaba; aunque tenía muchas cosas de principiantes, aprendí un par de trucos.
Eso fue hace dos años. Todavía sigo esperando el día que nos vamos a reunir para tocar. Cuando he sacado el tema, me dice que pronto lo hará, en cuanto “termine esto”. Un pequeño detalle, pero muy importante para esta entrada, es que es uno de los tipos más minuciosos (y molestos) para comprar. Tarda media hora en un restaurante para ordenar y se fija en cada detalle. Cuando va a comprar ropa parece modelo porque se prueba algo y se ve en todos los espejos desde todos los ángulos (yo me conformo con que no me apriete). Si va a comprar un aparato, se fija en todas las funciones, compara con otros similares y pelea las garantías y descuentos. Me imagino que tardó lo mismo en comprar el curso. Seguramente lo evaluó entre miles de cursos por Internet, en tiendas, por catálogo y clases particulares. Seguramente comparó hasta el último detalle e hizo una table de precios y beneficios.
¿Y luego? Yo todavía tengo el curso. Y todavía lo utilizo. Es bueno y no está de más practicar lo básico para seguir actualizado. No tengo interés en robarle el curso. No lo estoy ocultando. No lo estoy “haciendo de humo” para no devolverlo. Simplemente, hago honor a la promesa de devolverselo “cuando se desocupara”. Eso no ha pasado y, a como van las cosas, probablemente no pase nunca.
¿El punto de todo este rollo? Mucha gente compra cosas y servicios que, supuestamente, la sacarán del problema o problemas en los que está. Específicamente, hay quienes compran guías para hacer un negocio en línea. Aunque algunos las compran por puro impulso, muchos otros evalúan cuidadosamente lo que compran, ven sus ventajas y deciden que es para ellos.
En una ocasión me contacto una persona y me pidió mi opinión acerca de varios cursos para hacer negocios en Internet. Como ya los conocía todos, le comenté cuál era el que consideraba mejor, tomando en cuenta la situación particular de la persona. Aún así, tardo varios días en comprarlo porque quería ver otras opciones y quería una segunda opinión.
El curso me lo compró a mi y me ofrecí a ayudarle con las dudas que tuviera para empezar. Un día después, me contacto para hacerme unas preguntas. Por el contexto de las mismas, pude ver que todavía no leía el curso, por lo que le dije que lo leyera completo y que, ya que lo tuviera “masticado”, me contactara para echarlo a andar. Todavía estoy esperando. Aunque bien pudo ir a ver a alguien más, sinceramente no lo creo. Creo que el curso está “arrumbado” en su computadora y que ahí se quedará durante mucho tiempo, si no es que para siempre.
¿De que sirvió tanto empeño y tanta reflexión para comprar o decidir algo? A fin de cuentas, todos los protagonistas se quedaron donde mismo. Es bueno que te tomes tu tiempo para pensar y analizar las cosas, pero de nada sirve si no entras en acción. Razones siempre habrá muchas, todas ellas muy buenas, pero al final todo quedará igual: tuviste con que hacer algo y no lo hiciste.Es bueno que te tomes tu tiempo para pensar y analizar las cosas, pero de nada sirve si no entras en acción
Mi amigo no toca guitarra simplemente porque no quiso aprender. Tenía todo lo que necesitaba. El que compró la guía tenía todo para iniciar su negocio en Internet y tampoco lo hizo. También tenía lo necesario para empezar.
Así que no dejes de tomar acción. Pensar y analizar es importante, pero no se compara con entrar en acción. Hay quienes no piensan y se avientan a hacer algo. Hay quienes lo piensan mucho y nunca hacen nada. Lo mejor, como en la mayoría de las cosas, es tener un balance.
Puedes leer todo lo que quieras acerca de andar en bicicleta, pero no aprenderás nada hasta que muevas tu trasero y salgas a pedalear. De eso se trata todo en este mundo.
lunes, 13 de julio de 2009
Solo Le Duele Para Quejarse...
Un señor iba manejando en su automóvil, en una carretera solitaria. A los lados solo se veía desierto y habían pasado varias horas desde que había visto una casa o poblado. A la distancia apareció un letrero de “Gasolina”, junto con una pequeña tienda desvencijada. Más que gasolina, lo que deseaba era estirar los pies y hacer un poco de conversación, así que se detuvo.
En la entrada estaba un anciano sentado en una mecedora, con un perro echado a su lado. El viajero llenó su tanque y, cuando se acercó a pagar, entro en una animada conversación con el anciano. No pudo evitar notar que el perro se quejaba intermitentemente, no con mucho escándalo, pero era imposible ignorarlo.
Después de un rato y movido por la curiosidad, le preguntó porqué se quejaba el perro.
“¿Qué está enfermo?”, preguntó.
“No, es que está echado encima de un clavo”, contesto el anciano.
“Pero… ¿porqué no se mueve?”, preguntó el viajero incrédulo.
“Es que solo le duele para quejarse”, fue la respuesta.
Y es esta una de las lecciones más valiosas que he aprendido, aunque no exactamente en ese momento. El mundo está lleno de gente que está como el perro: echados arriba de un clavo que les causa dolor y los molesta, pero solo provoca quejas.
"Habiendo tantas oportunidades en este mundo, ¿porqué tantos insisten en sentarse arriba de un clavo?"¿Porqué es tan importante eso? Porque, al igual que al perro, les duele para quejarse, pero no para moverse. Habiendo tantas oportunidades distintas en este mundo, ¿porqué tantos insisten en sentarse arriba de un clavo? Es posible que haya personas que no les quede de otra, pero he conocido mucha gente en mi vida que se la pasa quejándose de su jefe, de la empresa, de cómo no les alcanza, que los explotan, que esto y que aquello… ¡y llevan 15 años trabajando ahí!
Peor aún, he conocido a varios que ha rechazado ofertas de empleo de otros lugares por quedarse en el lugar que aparentemente tanto odian. En una ocasión acepté una de estas ofertas y un compañero de trabajo no lo quiso hacer. Los dos nos quejábamos de lo mismo. Los dos nos sentíamos explotados y mal pagados. Y sin embargo, al presentarse la oportunidad, prefirió seguir ahí… y ahí sigue, varios años después. ¿Me fue mejor? Sí, durante un tiempo, hasta que la empresa empezó a hacer lo mismo que la anterior y me fui. Sin embargo, el tiempo que estuvieron bien gané más dinero, estuve más a gusto y conocí más personas, que me llevaron a otra oportunidad de empleo.
Así que, ¿te quejas de tu situación? ¿te encuentras sentada(o) encima de un clavo? Pues tal vez vaya siendo hora de que muevas tu trasero y lo pongas en otro lado. Quejarse es sano mientras estés pensando en como remediar la situación, pero si no, solamente te estarás llenando de bilis por dentro.
¿Qué estás haciendo TÚ para remediar la situación? Si no estás haciendo nada, mejor cállate. Ahorra saliva y no hagas corajes. Por desgracia, el cuerpo a todo se acostumbra, menos a no comer, así que estarás bien, aunque te pierdas de mil oportunidades de estar mejor.
¿Quieres salir de donde estás? Hay que empezar por moverse. Y eso comienza con una decisión. Deja el club de los quejosos y entra en acción. ¿Te irá mejor? No lo sé, pero quiero pensar que sí. Y si no, siempre podrás moverte… y moverte… y seguirlo haciendo hasta que encuentres tu lugar.
Aunque no lo creas, ese lugar existe y está esperando por ti. Tal vez está más cerca de lo que te imaginas. Claro que puedes quejarte de leer todo este rollo y quedarte donde estás…
Si ya decidiste dejar de quejarte, sigue el enlace e inicia tu negocio por Internet para ganar dinero y salir de donde estás. Siempre es más fácil tener algo adicional.
domingo, 12 de julio de 2009
Los Sueños, Sueños Son…
"A eso... a soñar"
Leticia Perdigón y Héctor Suarez, "Lagunilla mi barrio 2"
Dicen que los sueños, sueños son. Sin embargo, la mayoría de los grandes logros de la humanidad se deben a que hay hombres y mujeres que se dejan llevar por sus sueños. De hecho, muchas biografías e historias de éxito empiezan con la frase “Todo comenzó con un hombre y un sueño…”
¿Porqué entonces tan pocos sueños se hacen realidad? La respuesta, como de costumbre, la puedes ver en el espejo. Una cosa bonita que tienen los sueños es que no requieren esfuerzo; de hecho, llegan solos. Algunos son malos o simplemente aburridos, pero hay algunos que hasta te hacen levantarte con una sonrisa. Sin embargo, no voy a comentar acerca de los sueños que tienes cuando duermes; esos no los escogemos. ¿Cuántas veces no hubieras preferido dormir bien en vez de estar soñando tonterías?
Hablo en esta entrada de los sueños que tenemos cuando estamos despiertos. Sueños de logros, de riquezas, de salud, de amor y de mil y otras cosas más que, muy probablemente, no tenemos. Es liberador, tranquilizante, estimulante y mis cosas más a la vez el poder perder la mirada y dejar que la mente divague en lo que deseas, ya sea sacarte la lotería, conseguir la pareja ideal o quitarte la panza.
Hay quienes te dirán que dejes de estar “soñando” y te pongas a trabajar, estudiar, o lo que sea que hagas. Los sueños, sueños son y no te llevan a ningún lado. Sin embargo, mucha gente llega lejos porque tiene grandes sueños.
Soñar sin hacer nada te deja siempre en el mismo lugar
¿Cuál es la diferencia entonces? Es una y solo una: la acción. Los que se quedan soñando toda la vida, normalmente solo se quedan en sueños. Los que se la pasan trabajando toda la vida, terminan con un poco de dinero y con dolores de espalda.
Como en muchas otras cosas, el punto medio es lo mejor. Hay mucha gente que se la pasa soñando y trabaja en los intermedios. Sueña despierta cuando va camino al trabajo o negocio, pero se pone a trabajar para lograr esos sueños. Hay otros que sueñan unos días y luego se ponen a trabajar hasta lograr esos sueños. Una vez que los logran, comienzan a soñar de nuevo.
Trabajar por trabajar no es bueno. Soñar esperando que todo te caiga del cielo, tampoco. Pero combinar los sueños con las acciones puede darte grandes cosas. Si nunca dejas de soñar en tus metas y trabajas para obtenerlas, verás que las cosas cambiarán más rápido de lo que crees.
Solo necesitas acción, así que despierta y haz algo para alcanzar ese sueño. Tal vez la próxima vez que despiertes, estés trabajando para un sueño todavía mayor.
Trabaja por tus sueños, inicia un negocio en Internet y gana dinero.
jueves, 9 de julio de 2009
No Aprendas Más
Las Reglas Del Quebrado: No Aprendas Más
De: Rogelio Rodriguez"Solo hay un bien: el conocimiento. Solo hay un mal: ignorancia"
Sócrates
"Vacía tu bolsillo en tu mente y tu mente llenará tu bolsillo"
Benjamín Franklin
Así estás bien... Si ya fuiste a la escuela y te pusieron en los cursos de tu trabaja, ¿para que aprender más? ¿Que caso tiene desperdiciar tu vida con otras cosas cuando puedes ver la tele, ir al estadio o emborracharte?
Si lo demás van subiendo de puesto y de sueldo, seguramente es porque tienen amigos o andan con el jefe. Algunos te dirán que estudiaron en la noche para sacar otro título o que obtuvieron un diploma en alguna otra cosa y que por eso están ganando más, pero tú no les creas, seguramente lo dicen solo para molestarte.
Claro que, si para el puesto de tu jefe exigen algún conocimiento que no tienes, no esperes que algún día te suban nada más porque sí. Me ha tocado ver gente de 40 años que está iniciando una carrera universitaria por las noches. Amas de casa que estudian una carrera técnica los fines de semana. Miles de personas con muchas actividades y trabajos que se inscriben a cursos de inglés.
¿Quienes crees que tendrán acceso a las oportunidades que tú estás dejando pasar? Aunque sí puede ser que suban porque conocen a las personas correctas o están más caritas, la realidad es que el conocimiento siempre te dará mucho más de lo que tienes ahora.
En los tiempos de la prehistoria, quien tenía la fuerza tenía el poder. En los tiempos de la agricultura, quién tenía las tierras tenía el poder. Después quién tenía los medios de producción. Luego quien tenía los medios de distribución. Hoy en día, quien tiene la información tiene el poder. Pero, ¿de que te sirve la información si no tienes el conocimiento para interpretarla? Por ejemplo, ¿de que te sirve que te muestren un análisis de sangre si ni siquiera puedes pronunciar los nombres de lo que viene ahí?
Ahora, ¿tienes que hacerte doctor para obtener más de lo que tienes? No. Llevar un curso de contabilidad de 4 semanas te puede dar un ascenso o darte la oportunidad de cambiarte de área en tu mismo trabajo. Un diplomado de una semana en el uso de un paquete de diseño gráfico te puede poner en el camino para hacer algunos pequeños trabajos los fines de semana y poner tu propio negocio. Un curso de cocina de 6 meses puede ponerte tu propio restaurante.
Sí ya se... “es que sale bien caro...”. Que novedad... suena como a otra de las reglas del quebrado: si no es gratis, entonces no es para ti. Si piensas que sacar algo de dinero de la cerveza que te tomas los fines de semana o de tu sagrado partido de fútbol los fines de semana es demasiado, puedes pensar en todo lo que podrías hacer con tu mejor o trabajo o tu negocio propio cuando tomes la decisión.
Invertir en ti es la mejor inversión de todas, si es que vales la pena. Si sabes que te vas a preferir quedarte en la hamaca, tal vez tienes razón y no vale la pena pagar por aprender más. Pero... ¿solo pagando puedes aprender? No se si sepas que puedes obtener todos los conocimientos de un licenciado en leyes o de un contador en una biblioteca pública. Cero inversión. Gratis. ¿Mucha flojera? Toda esa información ya está en línea. Si estás leyendo esto, podrías también leer algo acerca de la ley federal del trabajo o algo así.
En fin, aprender algo nuevo te puede sacar del camino del quebrado, siempre y cuando asumas tu responsabilidad para hacer lo tuyo y te prepares para invertir tiempo y algo de dinero. Si según tú es muy caro, tal vez consideres barato seguir viviendo como estás... Aunque después de ver como viven los que han levantado la cabeza, prefiero hacer el esfuerzo.
¿Que tal tú? ¿Te gusta en donde estás?
Si ya te decidiste a invertir en ti, aprende a hacer un negocio en Internet y aplica tus conocimientos.
Acerca del autor:Fuente: Artículos Gratuitos Online de Articuloz.com - http://www.articuloz.com/negocios-articulos/las-reglas-del-quebrado-no-aprendas-mas-1026255.html
jueves, 2 de julio de 2009
Haz El Mínimo Esfuerzo
Las Reglas Del Quebrado: Haz El Mínimo Esfuerzo
De: Rogelio Rodriguezha llegado, sino por su esfuerzo por triunfar."
Booker T. Washington
Otro punto indispensable para estar quebrado es hacer siempre (SIEMPRE) el mínimo esfuerzo. ¿Trabajas de 9 a 7? Entonces SOLO de 9 a 7. De preferencia llega tarde y tómate tu tiempo para un café y platicar en el trabajo. ¿Te encargaron 8 y puedes hacer 10? ¡¡¡PARA QUÉ!!! Solamente has 8. Si ellos solo te pagan por el mínimo, es justo que hagas el mínimo.
¿Para que hacer tantos esfuerzos? Si ya llevas trabajando 10 años, es justo que te suban el sueldo y te den un ascenso por hacer lo que siempre haces, y si no lo hacen, hay que cobrárselas a la empresa haciendo cada vez menos… Tú haces como que trabajas y ellos hacen como te pagan.
Durante mi vida he conocido mucha gente que se vale del mínimo esfuerzo. La gran mayoría siguen en el mismo trabajo, aunque se quejen continuamente de él. He visto gente rechazar mejores oportunidades de empleo porque significaban un esfuerzo mayor.
Son estos los que se quejan de que nunca les suben el sueldo, que nunca los toman en cuenta para un ascenso y que los puestos altos solo los alcanzan “los compadres y los lambiscones”.
Aunque esto es cierto en muchos casos, he conocido también mucha gente y me ha pasado a mí en lo personal, que cuando haces un esfuerzo adicional y das resultados, recibes mejores recompensas. He llegado hasta a doblar mi sueldo simplemente porque le di a la empresa ese valor agregado que estaba esperando.
A mi me gusta irme temprano a mi casa. Si no tengo nada que hacer en la oficina, no me quedo solo por aparentar que estoy trabajando; sin embargo, estoy dispuesto a entrarle a las horas largas y a las desveladas cuando se necesita. Eso es solo para el trabajo.
¿Qué pasa con un negocio? ¿Te has preguntado porqué tanta gente no lo hace? ¿Te has preguntado honestamente porqué TÚ no lo haces? Por experiencia te puedo decir una razón: es mucho trabajo. Volviendo al asunto del trabajo, normalmente trabajas para una persona que inició una empresa. “El jefe” siempre puede hacer lo que quiera y sus empleados, especialmente los que ostentan la mentalidad del quebrado, tienen frases como:
“Ay sí, como es el dueño, ese no hace nada…”
“Llega a la hora que quiere y se va cuando le da la gana, como es el jefe…”
“Faltó hace días y ni quien le diga nada…”
“Claro, el sí se va de vacaciones y uno aquí fregado”
Sin embargo, ese “jefe”, normalmente inicia como muchos, posiblemente en tu puesto. ¿Porqué llegó hasta arriba? Puede ser que por se compadre o casarse con la persona correcta, pero la gran mayoría llegan porque se lo ganan. Mientras los demás se van a tomar la copa, ellos estudian un curso o aprenden a hacer algo. Mientras los demás se van a ver el fútbol, ellos adelantan trabajo o inician un pequeño negocio. Mientras los demás duermen tranquilos y quejándose del trabajo al día siguiente, ellos siguen se preparan para ser socios o ser independientes. Mientras los demás se gastan todo su dinero en placeres rápidos, ellos ahorran o lo invierten.
“El jefe” o “El dueño”, antes de pasársela “sin hacer nada”, se desvelaron y trabajaron el doble que tú. Tomaron una idea y trabajaron en ella. Ah claro, podrás decir, pero ellos tenían dinero, por eso “la hicieron”. Tal vez, pero eso significa que en vez de gastarse el dinero en un yate, se arriesgaron a perderlo en un negocio.
Si solo haces lo mínimo para irla pasando, siempre la estarás pasando. Pero que va… así es la vida. Si de todos modos te vas a morir, ¿para qué tomarse tantas molestias? Que trabajen los burros, que no les queda de otra. Tú puedes seguir en el mismo lugar, haciendo lo mismo y viendo a los otros pasar por encima de ti. Pero no es necesario que te esfuerces… mejor quéjate… es más fácil y hay muchos que piensan como tú, así que serás popular.
Si el universo busca el mínimo esfuerzo, ¿para que ir en contra de la naturaleza?
Si no tienes esa mentalidad y quieres esforzarte en algo, mejor crea un negocio en línea y gana dinero.
Fuente: Artículos Gratuitos Online de Articuloz.com - http://www.articuloz.com/negocios-articulos/las-reglas-del-quebrado-haz-el-minimo-esfuerzo-1008993.html
miércoles, 24 de junio de 2009
Termina Con El Miedo Entrando En Acción
Proverbio chino
Hace muchos años, fui con unos amigos a unas cuevas en un paraje lejano de México, D.F. Bueno, más que cuevas eran unas minas de donde habían sacado piedra y arena para construir. Aunque hoy en día me parecen unos cuantos agujeros en los cerritos (si todavía existieran, porque ya está urbanizada toda esa parte), cuando tienes 12 años y te encuentras frente a la boca oscura de una cueva donde no puedes verte ni la mano, el temor se apodera de ti de una manera increíble.
Éramos 3. Mi amigo de toda la vida, su hermano y yo. Con un par de lámparas y un palo, comenzamos a entrar. Todos teníamos miedo; cada quién lo mostraba de manera distinta: mi amigo caminaba despacio, con la cabeza agachada, estirando tanto la mano con la lámpara que parecía que quería aventarla; su hermano iba atrás de mí, agarrando mi camisa y listo para salir corriendo y yo no paraba de reírme y de hablar, que es una reacción cuando estoy nervioso.
Entramos en la cueva dando pasos tan lentos que parecía que estábamos caminando hacia atrás. Las lámparas, aunque con pilas nuevas y bastante grandes, no podían iluminar más que un par de pasos. No puedo saber lo que pasaba por sus mentes; solo lo que pasaba en la mía. No soy muy de fantasmas y gnomos, pero sí creo que maleantes, osos y perros salvajes. En cada paso que daba me imaginaba las mil y una formas de pegarle con el palo que traía, mientras volteaba y salía corriendo para luego agarrarlo a pedradas, ya que llegara a la luz.
A pesar de que se me hizo eterno el camino, envejecí 5 buenos años de mi vida por el temor. Avanzamos dando sacando fuerzas de flaqueza, muy asustados, pero cada uno de nosotros demasiado orgulloso para ser el primero en salir corriendo.
En fin, la cueva, después de que la recorrimos toda, resultó ser un túnel de cerca de 20 metros de profundidad (a mí se me hicieron 1000), con un túnel aledaño de menos de 10. Con el tiempo, seguimos visitando el lugar y explorando otras cuevas, mucho más grandes y más tenebrosas. Sin embargo, “nuestra” cueva se hizo nuestro cuartel general. Teníamos muchas cosas que dejábamos ahí (estaba bien escondida) y seguimos buscando cuevas que explorar.
Hoy han pasado casi 30 años de eso. He olvidado muchas cosas, pero nunca se me olvida la imagen de los 3 pequeños, avanzando despacio y con el miedo en el alma, pero resueltos y valientes. Ese trío que casi necesitaba llevar pañales la primera vez, pero que después hicieron de la exploración de minas su hobby y diversión.
¿Te da miedo hacer algo nuevo? ¿Crees que las cosas pueden salir mal? ¿Pues que crees? ¡Claro que pueden salir mal! Toda la vida es un riesgo. Si tienes miedo, te tengo la solución: ACCIÓN. Toma el primer paso. Muérete de miedo y tiembla a más no poder. El siguiente paso será igual o peor. Pero el número 20 será rutina y para el 100 ya no pensarás en ello.
Cuando tengas miedo de hacer algo, toma el primer paso. Si quieres hacer un negocio y ya te convenciste de que todo está bien, DA EL PRIMER PASO. Si te quedas en el mismo lugar, solo podrás pensar en el miedo; si avanzas, tendrás algo más en que ocuparte. Siempre será mejor avanzar.
Con el tiempo, pensarás que no había razón para tener miedo, pero el miedo nos mantiene alertas. Así que avanza. Total, siempre puedes decir que “nunca tuviste miedo”.
martes, 16 de junio de 2009
¿Que Tal Está Tu Carácter?
Gran parte de lo que puedes hacer en esta vida dependerá de tu carácter. ¿Has conocido gente con carácter “fuerte”? Algunos les llaman enojones, pero en sí, consideran que eso es lo que hay que hacer para lograr sus objetivos.
Aunque no es precisamente lo que significa la palabra “carácter fuerte”, es un claro ejemplo de algo que define la forma de ser de una persona y como ésta se enfrenta a lo que se le ponga enfrente.
Hay personas que no tienen lo que se conoce como un “carácter fuerte”, pero aún así logran lo que se proponen. Hay quién consigue lo que quiere por medio de la agresividad, pero hay quien lo logra con la cooperación, la amistad, lástima o cualquier otra cosa que quieras. Si no me crees, hay muchos “limosneros” que se dedican a eso porque ganan más que trabajando. Y eso no lo inventé yo; lo he visto personalmente y en investigaciones.
La cosa es, ¿tienes carácter? Y no me refiero a que te pongas a vociferar cuando alguien no haga lo que tú quieras o que pongas cara de lloriqueo a ver si te dan algo. Simplemente, ¿tienes lo que se necesita para llegar?
El carácter se puede desarrollar con las experiencias de tu vida
La gran ventaja del carácter es que se puede formar. Hay quienes lo han tenido que formar en la adversidad; otros que lo han hecho en la escuela, en el trabajo o en todos lados. Aunque no es un bonito ejemplo, sí es uno de los más ilustrativos: la guerra.
Muchos soldados van a la guerra y regresan “como hombres”. Mucho cuentan como el miedo, los combates, la lealtad y el coraje los hicieron cambiar. Muchos llegan con otra perspectiva totalmente distinta de la vida. No quiero decir que la guerra sea buena; aparte de que se muere gente, hay soldados que llegan destruidos mentalmente. Es solo que es un ejemplo muy real.
Si crees que no tienes carácter, no te preocupes; puedes tenerlo. Si trabajas en él, puedes llegar a tener lo que necesitas para lograr tus metas. Tal vez tengas que desarrollar tu agresividad, tu liderazgo o cualquiera de estas cosas. No hay problema. Muchas empresas lo hacen capacitando a sus empleados; eso quiere decir que tú también puedes aprender.
Aunque no digo que te avientes sin saber nada, tomar acción te enseñará más que solo la lectura. La escuela de la vida es muy dura para dar sus lecciones, pero no puedes negar que aprendes rápido.
lunes, 15 de junio de 2009
¿Tienes Tu Plan Para Hoy?
Planear es bueno. Tener una lista de actividades con prioridades bien establecidas y un objetivo visible es algo que debes tener para poder llegar a tus metas, pero también está la trampa de la “sobre-planeación”.
Ésta me ha tocado en muchos lugares donde he estado. Hay veces que la famosa planeación se lleva todo el tiempo y los recursos, al punto de ser solo un super plan que nunca se lleva a cabo.
A veces quieres tener el plan perfecto antes de empezar. Eso no es malo. Tener bien estructurado todo lo que vas a hacer es una buena forma de tener todo apuntando hacia el éxito. Cualquiera que se dedique a generar un buen plan tiene una buena probabilidad de salir bien. El problema es que todos los planes tienen alguna falla. No importa que tanta cabeza le metas, algo puede pasar que cambia el plan.
Planear sin tomar acción no te lleva a ningún lado.
Con el tiempo, he visto que lo mejor es hacer tu plan lo mejor que puedas y aventarte. Siempre habrá manera de salir de los obstáculos que se te aparezcan y, para que un plan sea realmente bueno, debe poder aceptar movimientos y ajustes.
No te pierdas planeando y preparando. Haciendo es como se llega a lo que buscas. Pensar, imaginar y soñar es bonito, pero no te lleva a ningún lado; es necesario actuar. Cada acción que tomes tendrá un resultado que te acercará (o alejará) de tus metas, así que mejor es hacer y luego evaluar lo que haces.
Tu plan puede ser perfecto o ser un mugrero, pero no lo sabrás hasta que no lo intentes. Las cosas que dejas sin hacer siempre se verán bonitas en papel, pero no te dicen nada. Entrar en acción te da impulso, te da valor y, sobre todo, te da resultados.
Así que no te la pases planeando tanto. Agarra vuelo y échale ganas. Todas tus acciones te darán algo, mientras que los planes no te darán nada si solo se quedan a dormir el sueño de los justos. Sin acción seguirás en el mismo lugar; solo que con muchos planes.
martes, 9 de junio de 2009
¿Sabes El Significado De Las Cosas?
Lo importante es saber realmente porqué quieres hacer o no hacer las cosas. Antes de poder avanzar, primero hay que entender que ha pasado y porqué está pasando.
Un ejemplo: cuando saludas a alguien, le das la mano derecha. De hecho, no solo es para saludar; darse la mano derecha implica un compromiso, en el que ambos dan su palabra de hacer lo que sea que hayan quedado.
¿Sabes realmente porqué se hace eso? Por allá en los tiempos de los mosqueteros, había duelos a muerte hasta porque alguien te veía feo. Era muy común que todos llevaran su espada al cinto y se mataran por cualquier sonsera. Cuando dos se encontraban para hablar de algo, se daban la mano derecha. No era un gesto de amistad. Como la mayoría de los espadachines eran derechos, el darse la mano significada algo así como “no voy a matarte… por el momento”.
Otro. Aún hoy en día, se considera que, si vas acompañando una dama, ésta no debe ir del lado de la banqueta; es deber del hombre protegerla. También se dice en algunos círculos que, si la llevas del lado de la calle, la vas “vendiendo”.
¿Sabes porqué es esto? En los años del “viejo mundo”, en Europa, no había drenaje. Los desechos de las personas, que se hacían en bacinicas, normalmente se tiraban por la ventana. La razón de que las mujeres caminaran del lado de los edificios era para evitar que los caballeros se ensuciaran.
Así que una seña de amistad y confianza viene de una velada amenaza de muerte y, lo que se considera una cortesía a las mujeres viene de una de la forma más abyecta de machismo.
¿Cuántas de las cosas que haces son realmente por convicción? ¿Puedes identificar porqué haces y crees todo lo que haces y crees? ¿Son realmente convicciones o te dejas llevar por cosas sin significado?
Así como los ejemplos que di, hay mil cosas que hacemos solo por pura inercia. Y no es siquiera inercia nuestra; viene desde nuestros más viejos antepasados. Para poder salir de muchas de las cosas que te detienen, vas a tener que dar una vuelta a tus ideas y ver cuales son realmente tuyas y cuales son rollo barato que se te ha pegado a lo largo de tu vida.
Haz la prueba; será un viaje interesante.
lunes, 8 de junio de 2009
La Actitudo Lo Es Todo... ¿O no?
Durante mi vida he conocido mucha gente que tiene la actitud más positiva que he visto y, aún así, no hacen las cosas como debieran. Por dar un ejemplo, he conocido muchas personas con una gran actitud en negocios multinivel, pero que nunca llaman a sus contactos ni buscan nuevos prospectos.
Por su actitud tú creerías que están haciendo todo lo mejor, pero la realidad es que no lo hacen. A pesar de que su actitud diga otra cosa, muy seguramente permanecerán en el mismo lugar, sin avanzar.
La actitud mental positiva es muy importante, pero también lo es tomar acción. El creer en algo no es suficiente; debes hacer los que sea que hay que hacer para lograr lo que estás buscando.
Tomar acción es, a veces, lo más difícil. Y creo que es algo que has pasado. Por ejemplo, todos sabemos que hacer ejercicio es mejor para tu vida. Puedes asegurar que hacer una cierta cantidad de ejercicio diario te dará una mejor salud, te ayudará a bajar de peso y otras cosas. Sin embargo, a pesar de que puedas creer ciegamente en esto, no significa que vas a entrar en acción.
Puedes pasarte años creyendo que hacer ejercicio es bueno, sin mover un dedo. Lo mismo para dejar de fumar, estudiar otro idioma o no emborracharte tanto. El saber, creer o confiar en algo no sirve de mucho si no entras en acción.
La actitud mental positiva te sirve para que creas en lo que vas a hacer y que esperes lo mejor de esto, pero solo las acciones te llevarán a la meta. Si estás pensando que solo con tu actitud vas a lograr todo, posiblemente te vas a decepcionar. Hay que tomar acción. Si estás en ventas, la actitud no es lo único; hay que vender. No tomar acción puede dar al traste con todos tus deseos, si lo único que tienes es buena actitud.
Son las acciones las que hacen las cosas. Los buenos deseos, solo eso son.