Mostrando entradas con la etiqueta exito. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta exito. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de marzo de 2012

La influencia de tu entorno


Aunque no nos guste aceptarlo, nuestro comportamiento, nuestras metas y hasta nuestros gustos están dictados por lo que vemos y hemos vivido toda nuestra vida.

Desde hace mucho se ha comprobado que nacemos prácticamente sin gustos. Hasta lo que comemos viene de lo que nos enseña nuestro entorno, especialmente la sociedad en la que vivimos.

¿Por qué hay quienes se vomitan con ver insectos y otros que los consideran un manjar? Y no estoy hablando de un país pobre que no tiene que comer; los franceses comen caracoles y los pagan muy bien, mientras que aquí en México solo son plaga.

Tu comportamiento, te guste o no, lo aceptes o no, está dictado por lo que has aprendido durante años y lo que ves todos los días.

Por un lado no tiene nada de malo. Cuando nos acoplamos a nuestro entorno social podemos tener nuestro lugar, pasarla bien y hasta prosperar, pero hay cosas que simplemente son obstáculos para quien quiere hacer algo diferente.

¿Te preguntas por qué hay algunas personas que logran cosas más importantes que tú? Tal vez tengas que ver qué es lo que influye en ti.

Probablemente no has pensado en qué es lo que define tu comportamiento. Por ejemplo, mucha gente quiere que su hijo sea doctor. Un doctor se asocia con nobleza, conocimiento, estatus social y mucho dinero. Como tal vez te imagines, eso no es la realidad. Hay doctores tranzas, sin muchos conocimientos, que nadie quiere y que son pobres.

Hasta en cosas tan simples como el equipo de fútbol al que le vas está dictado por el lugar en donde creciste, tu familia y los amigos con los que te juntas.

Así que si no estás ganando lo que quieres, si tu vida no va por el curso que querías y si crees que es muy difícil salir del lugar al que parece que te destinaron, fíjate en tu entorno. ¿Todos los demás son así? ¿Todos piensan igual? ¿Todos están en la misma situación?

Si es así, entonces es hora de que te muevas. Si los demás quieren quedarse donde están, bien por ellos. Te perderás de algunas fiestas o no irás al bar todos los viernes pero podrás hacer algo adicional que siempre has deseado o empezar a ganar dinero extra o aprender nuevas cosas.

Si te dejas influenciar por el entorno, terminarás pensando como el entorno y no siempre es lo mejor. Siempre tenemos la capacidad de decidir. Solo es cuestión de qué decidas.


Busca oportunidades, aprende como ganar dinero en Internet

jueves, 2 de febrero de 2012

Un trabajo de gigantes


Una frase trillada que utilizamos para referirnos a cosas grandiosas es “trabajo de gigantes”. Esta frase fue acuñada hace mucho tiempo, cuando todavía la gente andaba a caballo y la fuerza física era el motor de todo lo que se hacía en la civilización.

Esto lo dijeron más quienes llegaron a América y vieron las grandes ciudades de los Aztecas, Mayas, Incas y otros, que eran, para quienes llegaron en ese tiempo, “trabajo de gigantes”.

Y bueno, era predecible que pensaran eso ya que frente a ellos se alzaban edificios enormes, coloridos y organizados, en una sociedad donde el caballo y el metal no eran conocidos.

¿Quién más podría hacer esas cosas que un gigante?

Sin embargo, la razón de que tan colosales estructuras existan fue porque no se hicieron como un trabajo de gigantes, sino como muchos trabajos de seres humanos normales.

Las pirámides de Giza y otras grandes estructuras se hicieron paso a paso. Si ellos, con tan pocos recursos y tecnología a la mano, pudieron hacer cosas admirables aún para nuestros avances, ¿por qué todo mundo ve sus obstáculos tan grandes?

En las películas de logros y superación se ven muchas personas, con muchos problemas, triunfar a pesar de lo que tienen en contra.

Durante un par de horas te sientas a ver como el protagonista sufre de grandes desafíos y se enfrenta a obstáculos aparentemente insalvables para, en los últimos minutos, lograr el tan ansiado objetivo (puede variar dependiendo de la película) y deje a muchos (muchas, más bien…) con lágrimas en los ojos.

Desde siempre se han hecho este tipo de películas, con actores y con caricaturas, para cine o televisión, libros, novelas, musicales y mil cosas más. Que quieres… es bueno ver que alguien logra algo después de tanto lloriqueo.

Pero pocas muestran lo que normalmente sucede: gente que se da por vencida antes de siquiera hacer el intento.

No que se rindieron ante la adversidad, ni que fueron vencidas por los obstáculos sino gente que ni siquiera movió un dedo, segura de su fracaso.

Son estas las situaciones que deberían hacernos llorar, por el gran potencial desperdiciado y por la gran, gran oportunidad perdida.

Pero buscándole algo bueno al asunto, al menos hay una cosa buena: deja más espacio para quienes realmente pagan el precio del éxito.

Los trabajos de gigantes se hicieron con pequeñas cosas a la vez. Tú también puedes hacer uno. Solo es cuestión de que decidas dar ese primer paso y seguir.

Al menos suda un poco antes de tirar la toalla. ¿No?

Busca oportunidades, descubre cómo hacer dinero en Internet
 

viernes, 20 de enero de 2012

Las ventajas de lo dificil


Dicen que “si las cosas que valen la pena se hicieran fácilmente, cualquiera las haría”. Este salió hace algunos años en un comercial de brandy, si mal no recuerdo. Nada mal para celebrar lo bien hecho, ¿no?

Pero éste pequeño trozo de sabiduría muestra algo que muchos ven como un impedimento para los grandes logros, pero que en realidad es una bendición con disfraz: las cosas que valen la pena son difíciles.

Cualquiera puede iniciar un negocio, pero pocos alcanzarán el éxito y solo unos cuantos lograrán grandes fortunas y crearán imperios.

Aunque eso puede descorazonar a muchos, sobre todo a aquellos que no tienen “el talento” o “la facilidad” o cualquiera de los designios divinos a quienes achacamos los grandes logros, son buenas noticias para ti.

Se han hecho numerosos estudios, publicado innumerables libros y escrito miles de artículos que apuntan a una sola conclusión: las grandes cosas se logran con trabajo duro.

Claro que si alguien tiene la facilidad o los recursos para hacerse la vida más simple tiene más probabilidades de lograr el éxito, pero todos los grandes logros siempre han sido precedidos por trabajo duro.

Ese trabajo duro puede ser algo complicado que requiera mucho tiempo de aprendizaje o algo muy simple pero difícil de hacer.

Y la belleza de todo está en que es difícil.

Eso quiere decir que la gran mayoría se quedarán en el camino y no porque sea cosa del otro mundo, sino porque no quieren hacer el trabajo.

¿Quieres un ejemplo? Toma algún tema que te llame la atención, pero que no sepas nada de él. Pueden ser finanzas, impuestos, política o lo que quieras.

Ya que lo elijas, ve a Google e investiga. No solo leas lo que dice la Wikipedia o los primeros resultados. Visita 20 sitios web relacionados al tema y lee lo que dicen. Buscan al menos 5 videos que hablen del tema (no tendrás problema para encontrarlos en YouTube). Lee al menos 10 artículos relacionados.

Eso te tomará, dependiendo del tema, algunas horas. ¿Qué flojera? ¡Exactamente! Porque después de tomarte esas horas de trabajo sabrás más que la gran mayoría de la gente.

Esta investigación que te toma solo unas horas te pondrá al nivel de los conocedores. No llegarás a los expertos o a los prodigios, pero estarás muy por encima de todos.

Eso te dará mejores resultados que los demás y, si con eso te conformas, está bien. Seguirle te tomará más trabajo, pero siempre estarás por encima de la mayoría. Tal vez no llegues a los niveles de fama de otros pero estarás arriba de los demás.

Así que cuando veas que es difícil no te espantes: al contrario, velo como una ventaja para ti.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Un Fracaso Cocinado en Éxito



Dice Napoleón Hill que todo fracaso tiene la semilla de un éxito.

Aunque algunos dicen que esto solo es un consuelo para los que fracasan, hay muchas historias que pueden probar lo contrario, aunque de maneras algo graciosas y totalmente inesperadas.

Tal es el caso de una película que tardé mucho en ver. “Planet 9 of outer space” fue menos que un fracaso hasta que fue catalogada como “la peor película de la historia” y su director, Edward D. Wood Jr., como “el peor director.

Al igual que otros, en cuanto me enteré de que era la peor película, no podía perdérmela. La busqué por algún tiempo hasta que un amigo me dijo que la tenía.

Así que un día me prestó el DVD, me senté con la familia y vi lo que para mí es la peor película.

Pensé que las del Santo eran malas, pero esta les ganó. Al menos esas estaban más divertidas.

Pero lo importante es que la película es ahora más buscada que cuando salió y ahora, en vez de una película mala, es una película de culto.

¿Culto a las malas películas? No importa… el chiste es que así son las cosas. No importa si sabes por qué el cielo es azul... simplemente lo es.

Una película malísima se vuelve popular décadas después.

No cabe duda que cualquier acción tiene una serie de reacciones inesperadas que se burlan de los que no las vieron.

Así que si hiciste algo que no pegó, las cosas no salieron como esperabas o parece que fracasaste en tu intento, todavía te falta ver las consecuencias inesperadas.

Algunas buenas, algunas malas, pero quién sabe... Todo puede pasar.

Quién sabe, tal vez pasen menos de 50 años.



domingo, 26 de junio de 2011

Las distintas formas de felicidad (I)

“El dinero no da la felicidad”, “Nunca nadie ha dicho, en su lecho de muerte, ‘hubiera pasado más tiempo en la oficina’”, y muchos otras frases han mostrado a veces le damos mucha importancia a cosas que no la tienen.

Porque si la felicidad no la da el dinero, ¿por qué te matas trabajando y dejas de lado a tu familia?

Pero, ¿cómo estar en la casa con la familia y crear hermosos recuerdos si no tienes dinero ni para darles de comer? ¿No serían ellos los que te animarían (aunque sea a cubetazos de agua) a que te fueras a buscar trabajo?

La realidad es que, como siempre, los seres humanos somos cosas extrañas… y variadas.

Un tipo comenzó un negocio porque quería tener más dinero para su familia. En su mente estaban grandes objetivos: una casa con todas las comodidades para su esposa, colegios privados y excelentes para sus hijos y vacaciones exóticas para toda la familia.

Conforme pasaron los años se hizo cada vez más exitoso, hasta que un día vendió el negocio por una gran cantidad de dinero.

Compraron una casa enorme. Los hijos tienen fondos estudiantiles que les alcanzan para cualquier escuela que elijan. Viajaron a todo el mundo. Hasta que un día se quedó en la cama sin ninguna razón para levantarse.

Comenzó a aumentar de peso, a hacerse gruñón y a ver telenovelas… hasta que la mujer lo corrió de la casa, lo obligó a rentar una oficina y le dijo que no regresara hasta que viera que hacer con su tiempo.

Ya en la oficina y con un teléfono a la mano, comenzó a revisar ideas con algunos de sus contactos y un par de meses después comenzó una sociedad de inversiones.

Hoy cuentan con varias oficinas en varios estados, más de 100 empleados y no solo tiene algo interesante que hacer con su tiempo: gana mucho dinero.

¿Moraleja? La famosa “felicidad” a veces no es lo que crees. Puede ser cierto que la felicidad está en el camino y no en la meta.

¿De qué te sirve el éxito si ya no tienes nada que te llene por dentro?

Pero hay algunas contradicciones, que verás en la siguiente entrada.


Busca oportunidades, aprende a ganar dinero en Internet

lunes, 13 de junio de 2011

El éxito que se guardó 10 años

En 1968, el doctor Spencer Silver inventó un pegamento no permanente. ¿Qué hacer con una cosa que no pegaba? Esa fue una pregunta sin respuesta para 3M, una empresa cuyo renombre era hacer pegamentos fuertes.

Fue hasta 1980 que 3M lanzó al mercado los primeros Post-It.

Lo que fue un gran éxito estuvo en el congelador por más de 10 años, simplemente porque a nadie se le había ocurrido la idea de utilizarlo (hasta que llegó Art Fry y cambio eso).

Hoy en día es raro ver a alguien que no conozca los Post-It y la gran mayoría de nosotros los utilizamos todos los días para muchas cosas.

Cada que inicias algo nunca sabes lo que va a pasar. Puedes tener grandes éxitos, puedes tener grandes fracasos o simplemente tener “algo”.

Sin embargo, a veces el no lograr lo que estabas buscando hace que te olvides del producto de tus esfuerzos.

Así como hay oportunidades para todo aquel que las busca, también hay oportunidades para muchas cosas que nadie quiere y que parecen inútiles.

Así que si algún emprendimiento tuyo no dio los frutos, fue un fracaso o no está llevándote a ningún lado, fíjate en lo que has hecho.

Tal vez tengas el próximo gran éxito en algún mercado. Mala cosa que lo tengas esperando 10 años.

Busca oportunidades, aprende como ganar dinero en Internet

sábado, 28 de mayo de 2011

¿Realmente quieres hacer algo distinto?


"Cuando el corazón lo quiere, encontrará mil caminos.
Cuando no, encontrará mil excusas."

Arlen Price

Cuando quieres salir con la persona que te gusta, no hay poder sobre la tierra que te detenga. Puede hacer frío, calor, puedes estar muriendo de cansancio o tener mucha flojera, pero no importa.

Pero para estudiar otra carrera, aprender otro idioma, salir a un museo o ayudar a los niños sin hogar, hay que ver las grandiosas y lógicas excusas que salen inmediatamente.

En esto el ingenio parece no tener par.

Lo mismo pasa con los conciertos de tu artista favorito, los partidos de la final de fútbol (o tu deporte favorito) y las comidas y fiestas gratis.

Nunca hay dinero para cursos, libros (donde aprendas algo, no novelas, albures o chistes…), herramientas o cosas que te puedan sacar de donde estas.

Sin embargo, para un nuevo celular, ropita nueva o unos “sixes” de cerveza siempre encontrarás la manera, aunque a veces hasta tengas que trabajar más.

En esto el ingenio tampoco parece tener par.

Así que la próxima vez que estés pensando en que no puedes hacer algo, pregúntate si no es solo una excusa que estás inventado porque no quieres hacerlo.

En el mundo hay miles de personas con problemas mucho mayores que los tuyos y aún así se avientan a lograr lo que quieren.

¿Qué tanto quieres eso que estás pensando? ¿Lo suficiente para encontrar mil caminos o para inventar mil excusas?

Eso solo tú puedes responderlo y solo tú puedes hacer algo al respecto.

Busca oportunidades, aprende a ganar dinero en Internet

jueves, 26 de mayo de 2011

Cuidado con el ego

En esta vida verás muchos malos consejeros, pero del que te tienes que cuidar más es del enemigo interior: tu ego.

Durante tu vida has visto o verás a mucha gente cometer errores y hacer cosas sin sentido solo por ego.

He visto gente pelearse por ego, perder dinero por ego y hasta casarse por ego. Aceptar que estás en un error y que los demás sepan que te equivocaste puede ser una de las cosas más difíciles de hacer, pero es la que debes aprender primero, si es que quieres caminar hacia el éxito.

Cuando el ego es lo que te domina, tu cerebro deja de pensar, salta a conclusiones y a veces inventa un montón de cosas que parecen lógicas, pero que para cualquier persona en sus cinco sentidos son totalmente sin sentido.

En parte es fruto de nuestra sociedad. Estamos en un lugar en donde el error es considerado “malo” y que cualquiera que los comete debe entrar en el círculo de los tontos. Es por eso que cuando cometes un error, a veces prefieres sufrir mil veces las consecuencias que aceptarlo.

Si caes seguido en esta trampa, es probable que termines no solo gastando más de lo que tienes, sino sufriendo una crítica incluso mayor.

Cualquiera te puede reírse de tus pocas luces cuando cometes un error pero, ¿Qué crees que dirá todo mundo cuando sepa que te metiste en líos solo por no aceptar tus errores?

Errar es humano. De hecho, es parte de lo que nos lleva al progreso. No querer cometer errores puede mantenerte en el mismo lugar por siempre.

Deja que el ego pase a ser secundario. No dejes que por “quedar bien” te metas en problemas que no deberías tener en primer lugar.

Siempre evalúa tú las opciones de tomar una decisión. Deja el ego solo para cuando te aplaudan.

Busca oportunidades, aprende como ganar dinero en Internet

martes, 17 de mayo de 2011

Más de 40 horas es éxito

Desde hace algún tiempo, la gran mayoría de la gente sigue la regla 40/40: 40 horas a la semana por 40 años. Con eso, en la mayoría de los países, llegarás a jubilarte y a rascarte la panza por lo que te queda de vida.

Como muchos ya nos hemos dado cuenta, esto no funciona así. Si haces cuentas, lo más seguro es que tengas que seguir trabajando más tiempo o poner un negocio para que te alcance el dinero.

Vaya con la jubilación, ¿eh?

¿Qué hace la gente exitosa? Trabaja más. De acuerdo a Brian Tracy, trabajar 40 horas es supervivencia; todo lo que sea arriba de 40 horas es para el éxito.

La gente que trabaja más, que se queda más tarde, que llega más temprano y que sigue aprendiendo a pesar de su experiencia es la que, típicamente, gana más dinero, es más respetada por sus colegas y es tomada en consideración para aumentos, bonos y prestaciones adicionales.

Si solo estás sobreviviendo, déjame decirte que solo la lotería te podrá sacar de la lucha por la supervivencia.

Si quieres ganar más dinero, si quieres aspirar a mejores puestos y, sobre todo, si quieres lograr la independencia, hay que trabajar más.

Sé que no suena muy alentador, pero para quién quiere ser independiente, es la única solución. No te preocupes, las cosas se ponen mejor.

Para ejemplo, yo. Trabajé durante muchos años más de 40 horas. Ascendí puestos, gané más dinero y logré que me respetaran muchos. Sin embargo, la perspectiva de trabajar cada vez más no me llamaba mucho la atención.

No quería puestos altos ni grandes títulos: quería ser independiente. Vi mi boleto de salida cuando empecé a aprender como ganar dinero en Internet. Era una oportunidad digna de probarse.

¿Qué sucedió? Tuve que trabajar todavía más. Después de mi trabajo tenía que seguir dándole, aprendiendo, probando, estudiando.

Fueron varios meses de trabajo arduo en las tardes, temprano por las mañanas, fines de semana y vacaciones.

¿El resultado? Ahora soy independiente. Trabajo mis horas. Son largas porque todavía quiero ganar más dinero, pero ya no tanto como antesy son totalmente mi decisión.

Ya no trabajo para sobrevivir: trabajo para el éxito. Lo mismo puedes hacer tú. Solo es cuestión que te decidas.

martes, 26 de abril de 2011

Excusas o acciones

Cuando se trata de hacer algo hay dos tipos de personas en este mundo: los que ponen excusas y los que no.

Hay quienes tienen una habilidad impresionante para poner cualquier excusa que los saque de la responsabilidad que tienen.

Tienen la tendencia de echarle la culpa al estado del tiempo, al gobierno, sus papás, sus maestros, la TV o la falta de súper héroes.

Los otros nunca ponen excusas. Esa gente rara vez dice algo. Simplemente entran en acción. Si las cosas no se han hecho, las hacen. Si salieron mal, las arreglan.

Esta gente siempre está en acción y es la que, generalmente, consigue el éxito en todo lo que emprende y si no, no le echa la culpa a los demás.

Todas las personas nacen con una habilidad parecida para poder hacer cosas. Aunque hay algunos que tienen grandes talentos y otros con muchas limitaciones, en general todos podemos hacer lo mismo.

Lo interesante es que nadie nace con el talento para inventar excusas: ese se adquiere con la experiencia.

A veces el no poder terminar con algo o cuando las cosas salen mal hace que pienses que alguien más tiene la culpa.

Mientras ves como todo se va al caño empiezas a murmurar en contra de la competencia, de la mala educación y de los extraterrestres que hicieron que todo saliera mal.

Eso es natural. Todos lo hacemos de vez en cuando. El problema es cuando esos pensamientos se convierten en razones que hasta tú crees y de pronto todo tiene sentido: no es culpa tuya.

Todos tenemos la misma opción todos los días: entrar en acción o inventar una nueva excusa. Todos podemos hacer lo mismo que los demás, solo que algunos inventarán algo para dejarlo para después.

La bueno es que está decisión no es definitiva, la tomas todos los días. ¿Qué decidirás hoy?

Busca oportunidades, aprende a ganar dinero en Internet

jueves, 7 de abril de 2011

A ti, ¿qué te falta para triunfar?

Diariamente me llegan muchos correos que me envían amigos y amigas. Algunos son chistosos, políticos, religiosos y de otros tipos, pero muchos de ellos son de motivación.

Hay algunos muy cursis o chabacanos, pero hay otros que realmente te inspiran.

Probablemente has leído varios de ellos y tal vez te hayan puesto a pensar un poco, pero a mí me han puesto a pensar mucho, especialmente en los demás.

Afortunadamente (para mí), me ha tocado ver este tipo de historias. Personas con todo en contra, con tantos problemas que de veras parecían que los atraían, algunos con problemas físicos y, aún así, lograron el éxito y, algunos, un éxito arrollador.

Y sin embargo, cuando estaba trabajando en la oficina siempre veía a gente quejarse por problemas que parecían tan simples y hasta tontos, que me preguntaba, realmente, ¿qué les hace falta para triunfar?

Algunos decían que “si tuvieran una oportunidad de hacer un negocio” serían exitosos. Personas con un buen trabajo, con ingresos fijos pero no hacían nada más que quejarse. Y también vi personas que no tenían nada, que trabajaban doble turno y aún así hacían un negocio.

Otros diciendo que ya estaban muy “viejos” a los 40 años, mientras que un viejito de 70 lograba grandes cosas a sus años.

Dinero, tiempo, salud, conocimiento… siempre hay algo que, si lo tuvieran, todo sería perfecto y lograrían todo lo que quieren. Pero se quedan sentados, aparentemente disfrutando de unirse para quejarse en conjunto, en vez de levantarse a resolver sus problemas.

Tal vez lo único que falta es dejar de quejarse. Agarrar las oportunidades y echarle ganas en serio. En todo el mundo hay personas con problemas infinitamente mayores que los tuyos y aún así se avientan a lograr el éxito.

¿Qué te hace falta a ti para triunfar?

Busca oportunidades, aprende a ganar dinero en Internet

sábado, 26 de marzo de 2011

Esa caprichosa suerte

Si algo siempre ha querido el ser humano es suerte. La capacidad de manipular eventos al azar y juntarlos para que te favorezcan es un sueño que todo el mundo ha tenido y sigue teniendo.

A lo largo de la historia han salido muchos medios de manipular la suerte, por medio de amuletos, rituales y hasta sacrificios.

Hoy en día, aún con toda la ciencia que hay, mucha gente gasta dinero en conseguir suerte. Así es, amuletos para tener suerte en el amor, en el trabajo, en el casino… parecería que, aún con todo el conocimiento humano que hay, seguimos pensando que la suerte es, realmente, una diosa o algo así.

Supongo que se debe al deseo ferviente de todo ser humano de obtener muchos beneficios sin hacer nada. Ni modo, es nuestra naturaleza ser comodinos. Queremos ganar mucho dinero, tener mucha fama y ser perfectos, pero nadie quiere pagar el precio por lograrlo.

Así que muchos van con “el brujo”, le pagan buen dinero para que les haga un amuleto, ¡para ganar dinero!

Hay que aceptar que ese amuleto sí funcionó para una persona: el brujo.

¿Cuántas personas conoces que sus problemas se solucionaron única y exclusivamente gracias a la suerte? No muchas. De hecho, a lo largo de mi vida puedo contar con los dedos de las manos las personas que he visto obtener dinero o facilidades gracias exclusivamente a un evento al azar.

La suerte la tenemos todos y es simplemente el estar frente a la oportunidad en el momento adecuado. Y lo triste del asunto es que muchos están frente a la oportunidad pero no se animan a tomarla.

Hay riesgos, no tienen tiempo, no tienen dinero… las excusas son muchas pero, al final, la oportunidad la toman otros y son quienes tienen el éxito.

¿Qué dicen los que la dejaron pasar? “Ese tipo tuvo suerte”.

Si la suerte se basa en oportunidades, tú puedes hacer las tuyas propias. Comienza por abrir tus ojos a la oportunidad y no dejarla ir cuando se te presente.

Tal vez entonces comiences a tener “suerte”.

martes, 22 de marzo de 2011

La mayoría de la gente no te hará caso

Una de las cosas que se repiten una y otra vez en esta vida es que la mayoría de la gente te ignora. Por supuesto que nadie lo hace abiertamente; normalmente te dicen alguna mentirilla para decir que sí van a ir o a hacer lo que quieres, pero al final, consciente o inconscientemente, nada.

Si se trata de negocios, con más razón. Muchos nunca dicen abiertamente que no, solo que “no en este momento”, o “lo vemos después”.

Para un vendedor esto es el pan de todos los días y son quienes mejor actitud tienen ante esto. No cabe duda que con la práctica te acostumbras a todo.

Sin embargo, quién no sabe cómo lidiar con el rechazo puede llegar a tener problemas y muy serios. Es de esperarse… a nadie le gusta que le digan que no.

El problema es que la vida está llena de negativas y las personas te dirán que no la gran mayoría de las veces. Para salir, para cambiar de peinado, para hacer un negocio o para prestarte dinero, “no” es una palabra que escucharás a menudo.

Por eso es necesario que te acostumbres a ella y que tu actitud no cambie por el rechazo.

Piensa que mientras más “no” recibes más te acercas al “” que esperas. Ni modo, la mayoría de las personas ignorará tus propuestas y terminará haciéndole caso a alguien más.

Está bien. No hay que tomarlo como algo personal. Simplemente tendrás que buscar a alguien más. Aguantar que te ignoren y buscar quién te haga caso.

Es parte de la actitud que necesitas para ganar más dinero, tener un negocio o encontrar un mejor puesto.

Así que el siguiente “no”, recíbelo sin mucho problema. Si te sirve de consuelo, piensa que tú le haces lo mismo a mucha gente, así que solo te están devolviendo el favor.

lunes, 21 de marzo de 2011

Eres lo que haces

Independientemente de lo mucho que digan algunos, las acciones son las que realmente hacen lo que somos.

No importa tu grado de estudios, tu motivación, tu familia, genética ni nada de eso: lo que haces es lo que siempre quedará como tu legado.

Esto lo sabemos instintivamente y hasta lo manejamos en la manera en que contestamos la pregunta “¿A qué te dedicas?”.

No dices “Me dedico a la medicina”, dices “Soy Doctor”. O ingeniero o albañil o vendedor, pero siempre diciendo SOY.

Puedes mentir acerca de lo que eres y salirte con la tuya por un tiempo, pero cualquiera que tenga los ojos abiertos se dará cuenta de que no eres lo que dices ser.

Si quieres ser más, deber hacer más, de una u otra forma. Traer un uniforme, saberte todas las reglas y estadísticas y conocer a los jugadores no te hace, por ejemplo, futbolista.

Muchos de los grandes jugadores comenzaron pateando un balón, incluso descalzos y sin saber nada de torneos, reglas y clubes. Y sin embargo, son ellos los que juegan. Son ellos los que SON futbolistas.

Hay gente que hace cosas buenas aunque no les guste y esas personas son reconocidas como buenas, sin importar de donde vengan. Hay quienes hacen cosas malas, justificándoles con el “bien común”, pero siempre terminan siendo lo que sus acciones dicen.

Muchos lo han dicho con distintas palabras: hablar es barato, las acciones son las que cuentan.

Empieza a hacer lo que quieres ser. Puede que te tome algo de tiempo y práctica pero terminarás por dominarlo y, solo por eso, te convertirás en lo que elegiste.

Si no, bueno, puedes seguir hablando.


domingo, 20 de marzo de 2011

Solo un paso más

En la vida siempre hay cosas que no nos gustan. Ir a trabajar todos los días, levantarse temprano, comer verduras o sacar la basura no son cosas que hacen bailar a la gente de gusto, al menos no a todas.

Conforme vamos creciendo llegamos a un punto en que podemos acomodar las cosas que no nos gustan con las que podemos sí, con un montón de actividades intermedias que no nos afectan.

Dentro de este cúmulo de cosas hay que alcanzar el éxito en lo que sea que queremos lograr.

Al pasar el tiempo puedes ver que hay personas que logran grandes cosas y a veces te preguntas cómo es que para ellos todo funciona.

La respuesta es relativamente simple: dan un paso más.

Si hay que llegar hasta una línea de meta, ellos avanzan más allá. Si hay que subir al piso diez, ellos llegan hasta el once.

Terminan solo un reporte más, solo un producto más, solo una llamada más.

¿Cuántas veces te has quedado a nada de la meta? ¿Cuántas veces has visto que, de haber avanzado solo un poquito más hubieras logrado la diferencia?

Si eres de las personas que solo llegan hasta donde tienen que llegar, éste es el momento de dar ese paso adicional.

No te mates trabajando, no te quedes sin dormir, no dejes todo lo que haces. Solo da un paso más. Uno solo, porque si no te cansas.

Ese paso, por pequeño que sea, siempre te pondrá delante de todos los que no lo den. Y, con el tiempo, te acostumbrarás no solo a dar un paso sino dos y hasta tres.

Con esa dinámica, serás muy difícil de alcanzar, incluso por aquellos que estén dando un paso más.

Llegar al éxito requiere de muchos pasos y, por cada paso adicional que des, llegarás más rápido. Esto no es solo un simple deseo: es matemática simple.

sábado, 19 de marzo de 2011

La derrota empieza en la mente

Hace varios años escuché la historia de un karateka que estaba compitiendo en un torneo internacional. El chico era relativamente desconocido en el ambiente pero había mostrado gran arrojo, conocimiento y habilidad.

Mientras subía rápidamente de categoría para ocupar su lugar como finalista, el entrenador de su probable contrincante, que había sido el campeón el año pasado, fue a conocer a la delegación que iba con él.

Ahí se enteró que, para variar, la delegación no pensaba que fueran a llegar tan algo y no traían ni bandera ni el disco con el himno nacional.

El entrenador fue entonces con el nuevo peleador y le dijo “¿De qué te va a servir ganar? Tu delegación no trae ni bandera…”

Esto pegó en el ánimo del joven peleador tan fuerte que sufrió una dolorosa derrota. Muchos de los que vieron esa pelea se preguntaron cómo había llegado ese joven ahí si no mostraba nada que valiera la pena.

Solo uno un par de meses después, en otro torneo menos importante, el joven peleador se encontró con el campeón y le acomodó una derrota apabullante, que prácticamente no supo qué le pegó.

¿La diferencia? Físicamente ninguna. Sin embargo, el joven, que hacía unos momentos saboreaba el triunfo en un campeonato mundial, se vino abajo al saber que quienes supuestamente lo apoyaban, no le daban ninguna importancia a lo que estaba haciendo.

El joven fue vencido por un entrenador marrullero sin necesidad de un golpe. Antes del combate, estaba derrotado en su mente.

¿Cuántas veces te pasa lo mismo? ¿Cuántas veces ves al peligro a los ojos y te avientas con toda la fe del mundo, mientras que en otras te das por vencido incluso antes de empezar?

En la mayoría de las circunstancias tú eres la misma persona siempre. Tienes las mismas oportunidades y habilidades que tenías ayer y puedes lograr muchas cosas, si es que no dejas que tu mente te venza primero.

Recuerda que lo único que podemos controlar, es lo que pensamos. No pienses en la derrota. Esa déjala para después. A fin de cuentas, si pierdes siempre serás la primera persona en enterarte, así que no le digas a tu mente que vas a perder. Que sea siempre una sorpresa.


lunes, 7 de marzo de 2011

De la manera en que piensas...

“La diferencia entre el éxito y la mediocridad está en la manera en que piensas”
Dean Francis

Como he comentado mil veces en este blog, la manera en que piensas es prácticamente todo. De ahí deriva tu actitud y hasta tu salud. En cómo ves el mundo está el famoso “secreto” del éxito.

Hay mucha gente que ha tenido éxito arrollador en esta vida, algunos de la noche a la mañana y otros tras años y años de duro esfuerzo. Pueden ser de muchos orígenes y circunstancias distintas, pero todos llevan la semilla del éxito por la manera en que piensan.

Si piensas que te da flojera, que solo hay que salir del paso y que “si ellos hacen como que me pagan, yo hago como que trabajo”, es difícil que vayas a poder salir de esa rutina.

Los logros no comienzan con un trabajo que después termina en grandes cosas: empiezan en la cabeza. Nadie pone tiempo, dinero y esfuerzo “para ver qué pasa”.

Todo sale de un deseo, de un sueño o de una necesidad pero siempre hay un objetivo y éste siempre es el éxito. A menos claro, que conozcas gente que trabaje con la firme intención de fracasar.

La manera en que piensas en este momento dirá que tan buen trabajo harás, no solo para tu patrón, si es que tienes o para tu negocio.

El pensar en grande y ver la manera de conseguir grandes cosas es lo que nos puede hacer muy diferentes a todos y eso es algo que tú puedes controlar, ya que está en tu cabeza.

Así que comienza por pensar distinto. Tal vez al principio se sienta raro y hasta tonto, pero con la práctica puedes lograr controlar tu cerebrito cada vez más.

Los humanos estamos en desventaja frente a casi todos los animales en fuerza, olfato, resistencia y demás. Lo único que nos salva es la mente. Empieza a controlar al tuya.

jueves, 3 de marzo de 2011

Aceptando el fracaso

Entre las muchas cosas que no puedes predecir en este mundo, hay una que prácticamente puedes garantizar: las cosas no siempre van a salir como tú quieres.

Aunque a algunas personas parece que todo les sale como esperaban, aún estas tienen sus cosas que no les salen, no importa que tanto lo intenten.

Para lograr el éxito hay que aprender a levantarse después de caer y aprender de los errores. Eso también es casi una garantía.

Hay personas que se cansan del fracaso y dejan de intentar, pero hay otras que simplemente no aceptan su fracaso y le echan la culpa a otras cosas.

El jefe no los quiere y por eso no ganan más dinero, aunque lleguen tarde casi todos los días y no terminen su trabajo a tiempo. “Es que el mercado está bajo y por eso el negocio no da”, aunque abran a medio día y tengan un pésimo servicio al cliente.

Para poder aprender las valiosas lecciones que te da la vida, tienes que aceptar el fracaso. Las excusas tienen una función: quitarte la sensación de haber perdido y que no sea tu culpa.

Es algo así como chuparte el dedo inmediatamente después de quemarte. Proporciona un alivio inmediato aunque ilusorio.

Si tuviste la culpa de que las cosas salieran mal hay que aceptarla, no para mostrar valor ni para regodearte en el mal sabor de boca de perder, sino para lo más importante de todo: aprender.

Cuando aceptas objetivamente tus errores, ya que se te pasa la sensación (nada agradable, por cierto) de haberla regado, puedes ver que fue lo que hiciste mal y no repetirlo para la siguiente.
Solo con hacer esto estarás realmente en el camino hacia el éxito y no en el círculo vicioso en el que muchas personas viven.

Aceptar lo que hacemos es fácil cuando ganamos, pero también hay que aprender a disfrutarlo cuando perdemos y aceptar las enseñanzas que nosotros mismos nos damos.

Busca oportunidades, aprende como ganar dinero por Internet.

miércoles, 2 de marzo de 2011

A veces las cosas simplemente parecen no tener remedio. Hay recortes en las empresas, accidentes, emergencias que no puedes afrontar, tu pareja te deja y un pájaro hace su gracia sobre tu ropa nueva cuando vas a una entrevista de trabajo.

Prácticamente todos hemos tenido “uno de esos días”, aunque a veces parecen “una de esas semanas” o “uno de esos años”.

Con tantas cosas malas pasando, ¿no es normal pensar que de plano ya no hay remedio?
El problema es que esta condición puede realmente paralizarte por completo. En cierta manera es de esperarse.

En este mundo hay mucha gente que se ha esforzado mucho para lograr algo más de lo que tiene. Busca ganar más dinero, busca pareja, busca un mejor trabajo, etc., pero pasa el tiempo y no logra nada.

A veces te esfuerzas más que todos, haces hasta lo imposible y de todos modos recibes otra decepción. Con este patrón es prácticamente seguro el llegar a decir que ya no hay nada que hacer.

Sin embargo, sí hay mucho que hacer. Tal vez no has utilizado la mentalidad adecuada. Tal vez no sabías algo que ya sabes o, incluso, no tenías la tecnología que hay ahora.

Claro que si has aprendido que “ya no hay remedio”, tratar de nuevo puede ser difícil. A nadie le gusta el fracaso y a nadie le gusta batallar.

Sin embargo, siempre tienes la opción de tratar de nuevo. Si haces las cosas distintas es posible que puedas lograr el éxito o tal vez encuentres otra forma de cómo no hacer las cosas, pero al menos estarás en el camino.

Decidir que ya no hay remedio es darse por vencido. Gran parte de las cosas tienen remedio y es parte de nuestra naturaleza el seguir buscando.

Es triste que nuestra sociedad nos enseñe que el fracaso es malo y nos termine quitando las ganas de tratar. Si estás en este punto, sí hay remedio y está en ti: solo hay que tratar una vez más.

Quién sabe; a lo mejor en esta ocasión te toca ganar…

Busca oportunidades, aprende como ganar dinero por Internet.

martes, 1 de marzo de 2011

El Gran Salto Adelante

“No hay un salto gigante que lo haga todo. Son un montón de pequeños pasos.”
Peter A. Cohen

Hace muchos años leí que un país estaba a punto de dar esa “gran salto adelante” y ponerse a la par con las demás naciones. Ajá… esas frases apantallan pero difícilmente dicen algo real.

Lo malo de esto es que muchas personas están seguras de que pronto darán “su gran salto adelante” y ganarán más dinero, tendrán un mejor trabajo, comprarán un mejor carro y una gran cantidad de cosas.

Ese gran salto puede ser terminar una carrera, conseguir un préstamo, conseguir un aumento de sueldo o muchas otras cosas. Y, mientras esperan el gran momento, muchos se quedan estáticos y no dan ni un solo paso.

Ojalá todo fuera como decidirse y dar un brinco, aunque sea largo y tome mucho trabajo. La realidad es que es más fácil y a la vez más difícil.

Fácil porque todo éxito proviene de pequeños logros que, sumados, dan un gran total.

Difícil porque, irónicamente, los pequeños pasos (que son los fáciles) son los más difíciles de dar.

La razón es que, para que se sumen todos esos pasos, se requiere constancia y esto es algo con lo que los humanos tenemos problemas casi siempre.

Todo mundo puede empezar y dar sus pequeños pasos diarios durante un tiempo, pero la gran mayoría se cansa y después de un rato deja de andar, ¿para qué estar dando pasitos si después puedes dar el gran salto?

Los grandes saltos son para las olimpiadas. Para lograr tus metas de trabajo, dinero o independencia, vas a tener que sumar todos esos pequeños pasos.

Así que si no has caminado hoy, todavía tienes tiempo. Recuerda eso que quieres y no esperes el gran salto: da un paso el día de hoy. Si mañana haces lo mismo, dentro de un tiempo podrás ver la suma de todos tus pequeños logros.

Si eres constante, en poco tiempo estarás más lejos que si hubieras dado tu súper salto.

Busca oportunidades, aprende como ganar dinero por Internet.