Una de las cosas que rara vez hacemos es pensar en algo más de lo que estamos viendo en un momento dado. Leer te puede poner a pensar, hablar con alguien te puede poner a pensar… hasta la televisión te puede poner a pensar, aunque no precisamente pensamientos muy productivos.
Sin embargo, ¿Cuánto tiempo te tomas a la semana (o al mes) para realmente pensar en algo? En esta época en que todo pasa muy rápido, en que tenemos distracciones por todos lados y en que cada día es más difícil estar disponibles para nosotros mismos, pensar lo dejamos para las noches de insomnio.
¿Cuántas veces en este mes has pensado en tu futuro con tu pareja, tu trabajo, hobbies o lo que sea que tengas? Y no me refiero a los pagos que tienes que hacer o al pleito por el control remoto, esas son cosas urgentes que salen en el momento, sino a qué tienes, que quieres tener, donde estás y a donde vas.
Hoy está de moda la administración del tiempo. Cómo hacer más con menos, como dar prioridades, organizar, etc. Una persona que sabe cómo administrar su tiempo tiene muchas más posibilidades de lograr grandes cosas que una que se deja llevar por las circunstancias.
Sin embargo, ¿Cuánto de ese tiempo lo dedicas a ti? De hecho, ¿siquiera está contemplado en tu calendario un momento para no hacer nada, solo pensar en lo que quieres?
Tómate una media hora aunque sea una vez a la semana. Siéntate en un lugar oscuro y donde no haya nadie. Escucha tu propia mente empezar a girar. Dentro de poco aparecerán cosas que no se te habrían ocurrido de otra manera.
Quién sabe… a lo mejor sale algo que puede cambiar tu vida.
Busca oportunidades, aprende cómo ganar dinero en Internet. Visita www.comoganardineroxinternet.com.
Para ganar dinero es necesario tener más que herencias, loterías o suerte. Con la actitud correcta, puedes lograr grandes cosas, materiales y de otro tipo.
Mostrando entradas con la etiqueta metas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta metas. Mostrar todas las entradas
sábado, 25 de agosto de 2012
lunes, 20 de agosto de 2012
Si ves muchos obstáculos...
Una faciliadad que tenemos los humanos es la de ver obstáculos, especialmente para cumplir propósitos.
Uno de tantos propósitos de año nuevo que todavía están pendientes es el de bajar la panza.
Claro que he hecho algunas cosas y se han ido algunos centímetros (aunque algunos de ellos por 3 días de enfermedad que me tuvieron sin comer), pero no el plan estructurado que preparé en Enero.
¿La razón? Bueno, entra la flojera, el pulmón que casi se me sale después de un rato de bicicleta y el dolor de piernas después de una sesión larga, hay muchos otros obstáculos.
Uno de ellos es el tiempo. En las vacaciones no había mucho problema, pero desde que entraron a la escuela, entre llevarlos y traerlos no queda mucho espacio para sacudir un poco las piernas en la bicicleta.
Otro es el espacio. Con genta haciendo tarea y pasando a cada rato por donde está la bicicleta, las distracciones son constantes. ¿Cómo le hago para hacer mi ejercicio sin distracciones?
Bueno, podría poner más cosas pero el chiste es que, tantos obstáculos hacen que la cosa sea medio difícil.
Claro que los obstáculos son lo que hace todo mejor y que nosotros debemos brincar los obstáculos y todas esas ondas de la autoayuda, pero no vas a negar que muchos obstáculos despiertan nuestro antiguo instinto de postergación.
Pero bueno, el fin de semana queríamos asar carne y comer taquitos. Como fue una decisión espontánea, no había nada. Estaba medio mojado por la lluvia, así que tuve que limpiar y secar el asador y ponerlo bajo una lona que tenemos.
Como no había de las tortillas que nos gustan, fui temprano a la tortillería para agarrarlas todavía calientes y a comprar algunas cosas más. O sea, domingo a las 7 am… pero bueno, algún precio hay que pagar.
El carbón fue un rollo peor porque estaba medio húmedo pero después de algunas sacudidas prendió. En fin, fue una comida bastante buena… aunque no estuvo libre de obstáculos. Raro que haya utilizado ese término hasta ahora.
Durante el tiempo que estaba preparando todo, los obstáculos no eran obstáculos para mí: solo eran cosas que tenía que hacer para comer rico. En ningún momento me descorazonaron, me desanimaron ni me hicieron pensar que no valía la pena seguir adelante.
Claro que unos taquitos siempre atraen más que estar las horas en la bicicleta para bajar un poco de peso, pero creo que entiendes mi punto.
Dicen que los obstáculos son cosas que vemos cuando quitamos la vista de nuestra meta. No podría estar más de acuerdo. Si estás viendo muchos obstáculos, tal vez perdiste de vista lo que realmente quieres o ya no lo quieres tanto.
De otra manera, solo son cosas que tienes que hacer…
Busca oportunidades, aprende cómo ganar dinero en Internet. Visitanos en www.comoganardineroxinternet.com.
Uno de tantos propósitos de año nuevo que todavía están pendientes es el de bajar la panza.
Claro que he hecho algunas cosas y se han ido algunos centímetros (aunque algunos de ellos por 3 días de enfermedad que me tuvieron sin comer), pero no el plan estructurado que preparé en Enero.
¿La razón? Bueno, entra la flojera, el pulmón que casi se me sale después de un rato de bicicleta y el dolor de piernas después de una sesión larga, hay muchos otros obstáculos.
Uno de ellos es el tiempo. En las vacaciones no había mucho problema, pero desde que entraron a la escuela, entre llevarlos y traerlos no queda mucho espacio para sacudir un poco las piernas en la bicicleta.
Otro es el espacio. Con genta haciendo tarea y pasando a cada rato por donde está la bicicleta, las distracciones son constantes. ¿Cómo le hago para hacer mi ejercicio sin distracciones?
Bueno, podría poner más cosas pero el chiste es que, tantos obstáculos hacen que la cosa sea medio difícil.
Claro que los obstáculos son lo que hace todo mejor y que nosotros debemos brincar los obstáculos y todas esas ondas de la autoayuda, pero no vas a negar que muchos obstáculos despiertan nuestro antiguo instinto de postergación.
Los obstáculos son cosas que vemos cuando quitamos la vista de nuestras metas.
Pero bueno, el fin de semana queríamos asar carne y comer taquitos. Como fue una decisión espontánea, no había nada. Estaba medio mojado por la lluvia, así que tuve que limpiar y secar el asador y ponerlo bajo una lona que tenemos.
Como no había de las tortillas que nos gustan, fui temprano a la tortillería para agarrarlas todavía calientes y a comprar algunas cosas más. O sea, domingo a las 7 am… pero bueno, algún precio hay que pagar.
El carbón fue un rollo peor porque estaba medio húmedo pero después de algunas sacudidas prendió. En fin, fue una comida bastante buena… aunque no estuvo libre de obstáculos. Raro que haya utilizado ese término hasta ahora.
Durante el tiempo que estaba preparando todo, los obstáculos no eran obstáculos para mí: solo eran cosas que tenía que hacer para comer rico. En ningún momento me descorazonaron, me desanimaron ni me hicieron pensar que no valía la pena seguir adelante.
Claro que unos taquitos siempre atraen más que estar las horas en la bicicleta para bajar un poco de peso, pero creo que entiendes mi punto.
Dicen que los obstáculos son cosas que vemos cuando quitamos la vista de nuestra meta. No podría estar más de acuerdo. Si estás viendo muchos obstáculos, tal vez perdiste de vista lo que realmente quieres o ya no lo quieres tanto.
De otra manera, solo son cosas que tienes que hacer…
Busca oportunidades, aprende cómo ganar dinero en Internet. Visitanos en www.comoganardineroxinternet.com.
miércoles, 15 de febrero de 2012
También tú tienes que ganar
Algo que nos enseñan en la escuela, en la casa, en la iglesia y casi en todos lados es que debemos ser comprensivos, tolerantes y ceder para vivir en armonía.
Éste es un gran consejo porque nos permite estar mejor con los demás; vivimos en una sociedad, ¿no?
El problema con éste consejo es que, por desgracia, mucha gente se aprovecha. Durante mucho tiempo fui complaciente con muchas personas, especialmente con mujeres.
Después ya me fui cansando y llegué a la conclusión de que también yo tengo derecho a que los demás cedan y sean tolerantes. Se supone que es ganar-ganar, ¿no?
A algunos nos gusta evitar el conflicto, mientras que hay personas que parecen buscarlo. Eso ya es cuestión de carácter, pero si quieres salir adelante hay que “agarrar el toro por los cuernos” y buscar lo que queremos.
Todos podemos cooperar y ser mejores vecinos, pero también hay que darse cuenta de que hay cosas que solo se consiguen compitiendo con los demás.
Puestos de trabajo, parejas o lugares de estacionamiento, hay casos en que, nos guste o no, “el otro” tiene que perder para que tú ganes.
Ceder es bueno de vez en cuando para vivir en armonía, pero tampoco tienes por que mostrar siempre una actitud de sumisión ante los demás.
Eventualmente vas a tener que salir a pelear por lo que quieres porque alguien también lo quiere.
Tal vez algún día dejemos la avaricia, el engaño y la arrogancia, pero mientras hay que seguir con lo que tenemos. Si hay que salir raspados para conseguir lo que queremos, pues es parte del precio que hay que pagar por lograr tus metas.
A fin de cuentas, vale la pena que des pelea por ellas. Es eso o siempre bajar la cabeza…
Busca oportunidades, aprende como ganar dinero en Internet
Éste es un gran consejo porque nos permite estar mejor con los demás; vivimos en una sociedad, ¿no?
El problema con éste consejo es que, por desgracia, mucha gente se aprovecha. Durante mucho tiempo fui complaciente con muchas personas, especialmente con mujeres.
Después ya me fui cansando y llegué a la conclusión de que también yo tengo derecho a que los demás cedan y sean tolerantes. Se supone que es ganar-ganar, ¿no?
A algunos nos gusta evitar el conflicto, mientras que hay personas que parecen buscarlo. Eso ya es cuestión de carácter, pero si quieres salir adelante hay que “agarrar el toro por los cuernos” y buscar lo que queremos.
Todos podemos cooperar y ser mejores vecinos, pero también hay que darse cuenta de que hay cosas que solo se consiguen compitiendo con los demás.
Puestos de trabajo, parejas o lugares de estacionamiento, hay casos en que, nos guste o no, “el otro” tiene que perder para que tú ganes.
Ceder es bueno de vez en cuando para vivir en armonía, pero tampoco tienes por que mostrar siempre una actitud de sumisión ante los demás.
Eventualmente vas a tener que salir a pelear por lo que quieres porque alguien también lo quiere.
Tal vez algún día dejemos la avaricia, el engaño y la arrogancia, pero mientras hay que seguir con lo que tenemos. Si hay que salir raspados para conseguir lo que queremos, pues es parte del precio que hay que pagar por lograr tus metas.
A fin de cuentas, vale la pena que des pelea por ellas. Es eso o siempre bajar la cabeza…
Busca oportunidades, aprende como ganar dinero en Internet
viernes, 25 de marzo de 2011
El paso más difícil
Todo lo que quieras lograr en la vida es básicamente un camino. No importa de qué se trate el final, pero siempre se trata de avanzar hasta llegar a la meta.
Cada meta que te pongas en la vida va a requerir trabajo y perseverancia. Aunque a todos nos gusta pensar que hay cosas que se alcanzan con levantar la mano, la realidad es que son muy pocas y solo se encuentran tras buscar mucho, lo cual, irónicamente, implica trabajo y perseverancia.
Dicen los chinos que un viaje de mil años empieza con un paso. Eso es cierto para todo. Sin embargo, no dicen que ese primer paso es siempre el más difícil.
El que entra a un gimnasio empieza con dolores, cansancio y ganas de mandar todo al diablo. Sin embargo, el simple hecho de ir el primer día hace que de ese primer paso.
Tal vez no aguante y deje de ir. No pasa nada, simplemente ser guapo y tener buen cuerpo no es tan importante. Pero después de unos días dar esos pasos es fácil.
Se anima. Quiere más. La meta ya se ve más cerca, aunque haya dado solo un par de pasos.
Después de dar el primero, los demás se pueden volver hasta rutina. Es ese primer paso el que requiere más energía y más voluntad.
¿Ya diste tu primer paso? ¿Ya estás avanzando hacia tu meta? Es probable que estés como muchos y solo pienses en los grandes beneficios que ese primer paso puede significar, pero no te animas a darlo.
El problema es que el tiempo pasa y no espera a nadie. Ese primer paso se puede ver muy simple pero son la mayoría de las personas las que dicen “mañana”.
No seas una de ellas. Decide de una vez. El mejor día para dar el primer paso es hoy. Mañana no sabes que pasará y dentro de poco ese primer paso será historia.
A fin de cuentas, si la vida se acabará pronto, ¿por qué no intentar de todo? Lo peor que puede pasar es que camines un poco por la dirección equivocada y te regreses.
¿Y luego? Al menos ya sabes algo que no debes hacer. No esperes más. Da ese primer paso hacia tu meta. Lo más seguro es que, avances o no, tengas un sentido de logro en tu vida.
Además, estarás más adelante que la mayoría. ¿No es lo que todos queremos?
Cada meta que te pongas en la vida va a requerir trabajo y perseverancia. Aunque a todos nos gusta pensar que hay cosas que se alcanzan con levantar la mano, la realidad es que son muy pocas y solo se encuentran tras buscar mucho, lo cual, irónicamente, implica trabajo y perseverancia.
Dicen los chinos que un viaje de mil años empieza con un paso. Eso es cierto para todo. Sin embargo, no dicen que ese primer paso es siempre el más difícil.
El que entra a un gimnasio empieza con dolores, cansancio y ganas de mandar todo al diablo. Sin embargo, el simple hecho de ir el primer día hace que de ese primer paso.
Tal vez no aguante y deje de ir. No pasa nada, simplemente ser guapo y tener buen cuerpo no es tan importante. Pero después de unos días dar esos pasos es fácil.
Se anima. Quiere más. La meta ya se ve más cerca, aunque haya dado solo un par de pasos.
Después de dar el primero, los demás se pueden volver hasta rutina. Es ese primer paso el que requiere más energía y más voluntad.
¿Ya diste tu primer paso? ¿Ya estás avanzando hacia tu meta? Es probable que estés como muchos y solo pienses en los grandes beneficios que ese primer paso puede significar, pero no te animas a darlo.
El problema es que el tiempo pasa y no espera a nadie. Ese primer paso se puede ver muy simple pero son la mayoría de las personas las que dicen “mañana”.
No seas una de ellas. Decide de una vez. El mejor día para dar el primer paso es hoy. Mañana no sabes que pasará y dentro de poco ese primer paso será historia.
A fin de cuentas, si la vida se acabará pronto, ¿por qué no intentar de todo? Lo peor que puede pasar es que camines un poco por la dirección equivocada y te regreses.
¿Y luego? Al menos ya sabes algo que no debes hacer. No esperes más. Da ese primer paso hacia tu meta. Lo más seguro es que, avances o no, tengas un sentido de logro en tu vida.
Además, estarás más adelante que la mayoría. ¿No es lo que todos queremos?
miércoles, 23 de marzo de 2011
¿Qué es lo que te detiene?
¿Has logrado todas tus metas? ¿Has avanzado tanto como querías? ¿Has hecho todo lo que tenías en mente?
Es probable que tengas un “no” para alguna de estas preguntas y, dependiendo de qué tanto signifique para ti, ese “no” lo dirás con humor, indiferencia o rencor.
La razón de no avanzar es simple: algo te detiene. Ya sea una puerta cerrada, la falta de conocimiento, un carro averiado… las causas pueden ser muchas.
Sin embargo, ¿te has preguntado realmente que es lo que te detiene?
¿Estudios? ¿Tiempo? ¿Dinero? Más bien, ¿no serán ganas?
Cuando te preguntas a ti, sin que haya nadie cerca, ¿Qué es lo que te detiene? ¿Qué te respondes?
Sería bueno que lo apuntaras. Así podrías ver que lo que te detiene no es otra cosa que tus justificaciones, tus miedos, tus excusas favoritas y la racionalización que haces de todo.
Por ejemplo: “No he aprendido inglés porque no tengo dinero para una buena escuela; si lo tuviera, ya estaría hablándolo”. Suena lógico. Sin embargo, es probable que gastes más en cerveza, amigos, salidas, pareja y demás. Además, hay opciones para aprender inglés por correspondencia, en línea y a todos los precios.
Tal vez no estarías como hablando al 100% pero te aseguro que estarías más cerca de la meta que como estás por una razón tan buena como la anterior.
Como humanos nos pueden detener muchas cosas, a veces justificadamente y a veces no, pero es decisión tuya el quedarte en un solo lugar.
Hay muchas personas con muchos más problemas e infinitamente menos capacidad que tú y que, sin embargo, han logrado más que muchos (incluyéndote).
Empieza por ver que es lo que realmente te detiene. Si lo analizas con cuidado, es probable que, más que circunstancias, enfermedades u otra cosa, el mayor obstáculo para lograr tus sueños seas tú.
Es probable que tengas un “no” para alguna de estas preguntas y, dependiendo de qué tanto signifique para ti, ese “no” lo dirás con humor, indiferencia o rencor.
La razón de no avanzar es simple: algo te detiene. Ya sea una puerta cerrada, la falta de conocimiento, un carro averiado… las causas pueden ser muchas.
Sin embargo, ¿te has preguntado realmente que es lo que te detiene?
¿Estudios? ¿Tiempo? ¿Dinero? Más bien, ¿no serán ganas?
Cuando te preguntas a ti, sin que haya nadie cerca, ¿Qué es lo que te detiene? ¿Qué te respondes?
Sería bueno que lo apuntaras. Así podrías ver que lo que te detiene no es otra cosa que tus justificaciones, tus miedos, tus excusas favoritas y la racionalización que haces de todo.
Por ejemplo: “No he aprendido inglés porque no tengo dinero para una buena escuela; si lo tuviera, ya estaría hablándolo”. Suena lógico. Sin embargo, es probable que gastes más en cerveza, amigos, salidas, pareja y demás. Además, hay opciones para aprender inglés por correspondencia, en línea y a todos los precios.
Tal vez no estarías como hablando al 100% pero te aseguro que estarías más cerca de la meta que como estás por una razón tan buena como la anterior.
Como humanos nos pueden detener muchas cosas, a veces justificadamente y a veces no, pero es decisión tuya el quedarte en un solo lugar.
Hay muchas personas con muchos más problemas e infinitamente menos capacidad que tú y que, sin embargo, han logrado más que muchos (incluyéndote).
Empieza por ver que es lo que realmente te detiene. Si lo analizas con cuidado, es probable que, más que circunstancias, enfermedades u otra cosa, el mayor obstáculo para lograr tus sueños seas tú.
miércoles, 16 de marzo de 2011
¿Convencimiento o Inercia?
Una de las cosas que normalmente acompañan un emprendimiento es el entusiasmo. La idea de iniciar algo nuevo, un negocio, un empleo o una clase de baile, nos llena de expectativas y no podemos esperar para empezar.
Sin embargo, como ya he comentado en otras ocasiones, el entusiasmo se puede enfriar rápidamente si no obtienes resultados rápidos.
Aunque mucha gente pierde el entusiasmo y deja todo, otras personas continúan haciendo lo que tienen que hacer, perseverando en su intento de lograr la meta.
Cualquier persona que se mantenga firme y decida seguir sus objetivos es digna del éxito, pero hay una diferencia que puede significar mucho: trabajar por inercia o por convencimiento.
Quién trabaja por inercia lo hace solo por seguir. Tal vez no quiere que se le catalogue como alguien que se da por vencido o porque ya invirtió mucho o para que “no digan…”.
No es precisamente la mejor de las opciones pero bueno, tú puedes lograr el éxito si la inercia es lo suficientemente duradera como para llevarte hasta tu meta.
Por desgracia, raramente lo es. Quién trabaja por inercia lo hace sin muchas ganas y sin esperar mucho a cambio.
Así como alguien que barre la acera de su casa sabiendo que mañana estará llena de hojas otra vez pero, ¿qué se le va a hacer?
Por otro lado, quien está convencido de que lo que hace logrará su objetivo ve el mundo de forma distinta.
Todas las actividades tienen un logro y espera realmente que las cosas salgan bien. Conforme pasa el tiempo sabe que se acerca a su meta.
Un maratonista puede correr durante horas y no dudo que algún momento le den ganas de sentarse en una banca y mandar todo al diablo. Sin embargo, sabe que si con cada paso se acerca a la meta. No hay duda; de hecho es físicamente imposible ir hacia atrás cuando das un paso hacia adelante.
Las cosas pueden tardar pero si te convences de algo todo es mucho más fácil.
Así que la pregunta es: ¿trabajas por inercia o convencimiento?
Sin embargo, como ya he comentado en otras ocasiones, el entusiasmo se puede enfriar rápidamente si no obtienes resultados rápidos.
Aunque mucha gente pierde el entusiasmo y deja todo, otras personas continúan haciendo lo que tienen que hacer, perseverando en su intento de lograr la meta.
Cualquier persona que se mantenga firme y decida seguir sus objetivos es digna del éxito, pero hay una diferencia que puede significar mucho: trabajar por inercia o por convencimiento.
Quién trabaja por inercia lo hace solo por seguir. Tal vez no quiere que se le catalogue como alguien que se da por vencido o porque ya invirtió mucho o para que “no digan…”.
No es precisamente la mejor de las opciones pero bueno, tú puedes lograr el éxito si la inercia es lo suficientemente duradera como para llevarte hasta tu meta.
Por desgracia, raramente lo es. Quién trabaja por inercia lo hace sin muchas ganas y sin esperar mucho a cambio.
Así como alguien que barre la acera de su casa sabiendo que mañana estará llena de hojas otra vez pero, ¿qué se le va a hacer?
Por otro lado, quien está convencido de que lo que hace logrará su objetivo ve el mundo de forma distinta.
Todas las actividades tienen un logro y espera realmente que las cosas salgan bien. Conforme pasa el tiempo sabe que se acerca a su meta.
Un maratonista puede correr durante horas y no dudo que algún momento le den ganas de sentarse en una banca y mandar todo al diablo. Sin embargo, sabe que si con cada paso se acerca a la meta. No hay duda; de hecho es físicamente imposible ir hacia atrás cuando das un paso hacia adelante.
Las cosas pueden tardar pero si te convences de algo todo es mucho más fácil.
Así que la pregunta es: ¿trabajas por inercia o convencimiento?
martes, 2 de noviembre de 2010
¿Que Sueño Estás Persiguiendo?
Una de las cosas que haces todos los días es seguir tus metas. Cada día que vas a trabajar o a estudiar te acerca a algo que quieres lograr.
Al menos eso es lo que debería ser para todos. ¿Qué puede ser mejor motivador que el lograr un sueño o meta que siempre has querido?
Sin embargo, a veces esto solo lleva a amargura, frustración y la sensación de estar perdiendo el tiempo.
Si te sientes así, tal vez no estás siguiendo la meta correcta.
¿Y esto que quiere decir? Básicamente que no vas detrás de lo que realmente quieres. Por ejemplo, Juan M. entró a trabajar como abogado a una firma privada, a pesar de que siempre quiso participar en causas ambientales.
Aunque tuvo oportunidad de entrar a organizaciones ambientales, el dinero no era suficiente como para solo dedicarse a eso.
Así que todos los días va a trabajar a su firma privada. Gana buen dinero pero preferiría poder estar haciendo otra cosa.
Aquí las circunstancias dictan lo que vas a tener que hacer. Ni modo, a veces quisiéramos tener algo mejor, pero hay que hacerse responsable de los hijos, la casa, las deudas y otras cosas.
Otra más: Martha L, a pesar de tener grandes aptitudes para el baile y haber estudiado durante años, termina la carrera de administración de empresas y entra a trabajar para conocer el negocio de la familia, que eventualmente quedará a su cargo.
Aunque no puede quejarse de cómo le va, preferiría estar haciendo audiciones y bailando profesionalmente. Yo la he visto bailar y es realmente muy buena.
¿Qué metas estás persiguiendo? ¿Las que te dictan las circunstancias, las que los demás quieren para ti o el sueño que siempre has tenido?
Algunas de nuestras malas actitudes vienen por no estar detrás de lo que realmente quisiéramos.
Así que si no estás siguiendo tus metas, primero fíjate porqué y después traza un plan para casar tus metas con las que ya estás siguiendo. Suena difícil, pero es más simple de lo que parece.
Solo hay que tener prioridades y pensar un poco en ti. Sí, hay que considerar a los demás pero, si no nos consideramos un poco nosotros, ¿Con qué ganas vamos a hacer lo que hay que hacer?
Al menos eso es lo que debería ser para todos. ¿Qué puede ser mejor motivador que el lograr un sueño o meta que siempre has querido?
Sin embargo, a veces esto solo lleva a amargura, frustración y la sensación de estar perdiendo el tiempo.
Si te sientes así, tal vez no estás siguiendo la meta correcta.
¿Y esto que quiere decir? Básicamente que no vas detrás de lo que realmente quieres. Por ejemplo, Juan M. entró a trabajar como abogado a una firma privada, a pesar de que siempre quiso participar en causas ambientales.
Aunque tuvo oportunidad de entrar a organizaciones ambientales, el dinero no era suficiente como para solo dedicarse a eso.
Así que todos los días va a trabajar a su firma privada. Gana buen dinero pero preferiría poder estar haciendo otra cosa.
Aquí las circunstancias dictan lo que vas a tener que hacer. Ni modo, a veces quisiéramos tener algo mejor, pero hay que hacerse responsable de los hijos, la casa, las deudas y otras cosas.
Otra más: Martha L, a pesar de tener grandes aptitudes para el baile y haber estudiado durante años, termina la carrera de administración de empresas y entra a trabajar para conocer el negocio de la familia, que eventualmente quedará a su cargo.
Aunque no puede quejarse de cómo le va, preferiría estar haciendo audiciones y bailando profesionalmente. Yo la he visto bailar y es realmente muy buena.
¿Qué metas estás persiguiendo? ¿Las que te dictan las circunstancias, las que los demás quieren para ti o el sueño que siempre has tenido?
Algunas de nuestras malas actitudes vienen por no estar detrás de lo que realmente quisiéramos.
Así que si no estás siguiendo tus metas, primero fíjate porqué y después traza un plan para casar tus metas con las que ya estás siguiendo. Suena difícil, pero es más simple de lo que parece.
Solo hay que tener prioridades y pensar un poco en ti. Sí, hay que considerar a los demás pero, si no nos consideramos un poco nosotros, ¿Con qué ganas vamos a hacer lo que hay que hacer?
viernes, 19 de marzo de 2010
¿Porqué Quieres Más Dinero?
Esta pregunta a veces parece tonta… ¿Quién no va a querer más dinero? Sin embargo, también tiene una gran cantidad de respuestas. Hay quienes quieren más seguridad, que, en estos días, va muy ligada con el dinero. Hay quienes quieren entrar al “jet set”, algo que solo se logra con fama, fortuna o las dos.
El saber la razón de trabajar por dinero te dará una idea de lo que haces y porqué. Y hasta hace poco trabajé exclusivamente por dinero, para poder seguir con mi negocio de Internet. Hay quienes trabajan para comprar algo (común entre los adolescentes) y terminan de trabajar en cuanto consiguen lo que quieren.
Hacer cosas por dinero no tiene nada de malo, siempre y cuando no violes la ley o afectes negativamente a los que no se lo merecen. La meta de juntar tal cantidad o de acumular dinero por cierto tiempo te dará algo. A mí me dio gran tranquilidad y la oportunidad de dedicarme más a ganar dinero por Internet.
A un excompañero de trabajo le sirvió para irse a dos meses a Europa de mochilero. Saber porqué queremos más dinero te hará trabajar con más enfoque y efectividad. Así como un corredor se anima cuando ve cerca la línea de meta, igual te servirá para salir adelante cuando te estés cayendo.
Si no tienes ninguna meta, fuera de “irla pasando”, eventualmente estarás en problemas. Mejor saber de una vez y, si no lo sabes, empieza a descubrirlo. Te servirá mucho más que cualquier otra cosa que estés haciendo.
Así que, ¿Porqué quieres más dinero?
El saber la razón de trabajar por dinero te dará una idea de lo que haces y porqué. Y hasta hace poco trabajé exclusivamente por dinero, para poder seguir con mi negocio de Internet. Hay quienes trabajan para comprar algo (común entre los adolescentes) y terminan de trabajar en cuanto consiguen lo que quieren.
Hacer cosas por dinero no tiene nada de malo, siempre y cuando no violes la ley o afectes negativamente a los que no se lo merecen. La meta de juntar tal cantidad o de acumular dinero por cierto tiempo te dará algo. A mí me dio gran tranquilidad y la oportunidad de dedicarme más a ganar dinero por Internet.
A un excompañero de trabajo le sirvió para irse a dos meses a Europa de mochilero. Saber porqué queremos más dinero te hará trabajar con más enfoque y efectividad. Así como un corredor se anima cuando ve cerca la línea de meta, igual te servirá para salir adelante cuando te estés cayendo.
Si no tienes ninguna meta, fuera de “irla pasando”, eventualmente estarás en problemas. Mejor saber de una vez y, si no lo sabes, empieza a descubrirlo. Te servirá mucho más que cualquier otra cosa que estés haciendo.
Así que, ¿Porqué quieres más dinero?
miércoles, 24 de febrero de 2010
Porqué Estamos Aquí
Muchas veces he leído, escuchado y visto a personas decir que “estamos aquí por una razón”. Ya sea en ondas religiosas, de motivación o cualquier otra cosa, hay gente que piensa que estamos aquí en este mundo, en este negocio o en esta carrera por “algo”.
Yo no. Independientemente de lo que yo crea en cuanto a cómo se creó el universo, pensar que “estamos aquí por una razón” es una forma muy simplista de ver las cosas. De ésta manera puedo echarle la culpa a los dioses de lo que me pasa; a fin de cuentas, ellos me pusieron aquí “por una razón”.
Aquí podemos debatir durante años y no llegar a nada, así que solo pondré mi opinión. La razón por la que estamos aquí realmente no importa: importa lo que haremos a partir de ahora. Somos parte de este mundo y, en mucho o en poco, hacemos de éste lo que es. Un cambio de actitud tuya puede generar grandes cambios o solo una pequeña diferencia. El punto es que siempre será diferente.
No espero que los dioses me ayuden a hacer las cosas o que me protejan. Como se manejen ellos (que dependerá de tu religión) no está en mis manos. Lo que sí está en mis manos es que hago a partir de ahora y de qué forma.
Así que no te preguntes tanto porqué estas aquí y pregúntate a donde puedes llegar. Ya sea en negocios, estudios, dinero o lo que sea, fíjate que puedes lograr. Eso siempre será productivo que buscar la razón por la que llegaste a la línea de salida; ahora lo importante es llegar a la meta. ¿Cuál es la tuya?
Yo no. Independientemente de lo que yo crea en cuanto a cómo se creó el universo, pensar que “estamos aquí por una razón” es una forma muy simplista de ver las cosas. De ésta manera puedo echarle la culpa a los dioses de lo que me pasa; a fin de cuentas, ellos me pusieron aquí “por una razón”.
Aquí podemos debatir durante años y no llegar a nada, así que solo pondré mi opinión. La razón por la que estamos aquí realmente no importa: importa lo que haremos a partir de ahora. Somos parte de este mundo y, en mucho o en poco, hacemos de éste lo que es. Un cambio de actitud tuya puede generar grandes cambios o solo una pequeña diferencia. El punto es que siempre será diferente.
No espero que los dioses me ayuden a hacer las cosas o que me protejan. Como se manejen ellos (que dependerá de tu religión) no está en mis manos. Lo que sí está en mis manos es que hago a partir de ahora y de qué forma.
Así que no te preguntes tanto porqué estas aquí y pregúntate a donde puedes llegar. Ya sea en negocios, estudios, dinero o lo que sea, fíjate que puedes lograr. Eso siempre será productivo que buscar la razón por la que llegaste a la línea de salida; ahora lo importante es llegar a la meta. ¿Cuál es la tuya?
lunes, 4 de enero de 2010
Los Primeros Días Del Año
El inicio de año tiene su propio ambiente. Hay una actitud más optimista, todo se ve bonito y parece haber mucho tiempo para hacer todo lo que se te ocurrió durante la fiesta de fin de año. Los propósitos todavía están frescos y hay una energía positiva en casi todo lo que te rodea.
¿Porqué no puede ser así siempre? No lo sé pero la cosa es que es así. Por eso, hay que aprovechar el inicio de año dando lo mejor, especialmente cuando estás planeando salir de la famosa “carrera de ratas” y buscar tu libertad financiera.
Aprovecha estos primeros días para planear lo que vas a hacer y darle un rumbo más directo a tus metas. Es más fácil hacerlo cuando ya tienes algunas metas y tus propósitos son algo bueno con que empezar.
Quita los que se vea que solo dijiste al calor de las copas y todos aquellos que sean muy abstractos (como “voy a portarme bien”). Los que te queden dales forma de actividad para que realmente se conviertan en una.
Anótalos. Para que algo que piensas se convierta en una meta, hay que escribirlo. No estaría de más tener una hoja de papel bonito para darle seriedad al asunto. Ponla donde la veas todos los días y no la quites; así tal vez tengas la espinita de terminar algo.
Dales una medida. Si vas a bajar de peso, anota cuantos kilos; si vas a ganar dinero, anota cuanto. Mientras más descrito esté todo, mejor. Ser específico no es ser quisquilloso; es ponerte una meta.
Ponles fecha. El tiempo no espera a nadie y un año parece muy largo hasta que se está acabando. Pon fechas realistas para tus metas y mide tus progresos. Siempre habrá algo que termines más rápido o que hagas mejor, así que no pierdas de vista lo que se va quedando atrás.
Este año puede ser tu año, si tienes la actitud correcta. Mientras más ganas le eches, mejor. Hay más tiempo que vida, pero también tenemos fecha de caducidad, así que no hay que confiarse, especialmente cuando está la amenaza de que en el 2012 se acaba el mundo.
¿Porqué no puede ser así siempre? No lo sé pero la cosa es que es así. Por eso, hay que aprovechar el inicio de año dando lo mejor, especialmente cuando estás planeando salir de la famosa “carrera de ratas” y buscar tu libertad financiera.
Aprovecha estos primeros días para planear lo que vas a hacer y darle un rumbo más directo a tus metas. Es más fácil hacerlo cuando ya tienes algunas metas y tus propósitos son algo bueno con que empezar.
Quita los que se vea que solo dijiste al calor de las copas y todos aquellos que sean muy abstractos (como “voy a portarme bien”). Los que te queden dales forma de actividad para que realmente se conviertan en una.
Anótalos. Para que algo que piensas se convierta en una meta, hay que escribirlo. No estaría de más tener una hoja de papel bonito para darle seriedad al asunto. Ponla donde la veas todos los días y no la quites; así tal vez tengas la espinita de terminar algo.
Dales una medida. Si vas a bajar de peso, anota cuantos kilos; si vas a ganar dinero, anota cuanto. Mientras más descrito esté todo, mejor. Ser específico no es ser quisquilloso; es ponerte una meta.
Ponles fecha. El tiempo no espera a nadie y un año parece muy largo hasta que se está acabando. Pon fechas realistas para tus metas y mide tus progresos. Siempre habrá algo que termines más rápido o que hagas mejor, así que no pierdas de vista lo que se va quedando atrás.
Este año puede ser tu año, si tienes la actitud correcta. Mientras más ganas le eches, mejor. Hay más tiempo que vida, pero también tenemos fecha de caducidad, así que no hay que confiarse, especialmente cuando está la amenaza de que en el 2012 se acaba el mundo.
jueves, 10 de diciembre de 2009
¿Sabes En Donde Estás?
Hace tiempo hice una entrada relacionada con las metas. Sin metas, no tienes una idea de lo que quieres y es probable que no avances mucho para llegar a… no sabes…
Parte de tener metas es tener bien clara tu posición. Un ejemplo al que la mayoría nos podemos relacionar es la escuela. Cuando estás en tercero de primaria tienes muy clara tu situación:
No parece mucho, pero es una base. Si tú quieres ser doctor, primero tienes que estudiar secundaria, preparatoria, entrar a la escuela de medicina, cumplir con el plan de estudios, hacer la residencia y, por fin, eres doctor.
Si tú no supieras que estás en tercero de primaria, ¿Cómo puedes saber cuál es el siguiente paso? Lo gracioso y a veces triste de esto es que mucha gente no tiene idea de donde está parada. Estamos ya en la recta final del año y no estaría de más que vieras cuál es tu posición.
Objetivamente, sin hacerte ilusiones. Aquí no es cuestión de hacerte sentir mal ni ponerte debajo de los demás: es solo una línea de base.
Pronto estarás haciendo propósitos de año nuevo. Hazlos, pero antes descubre en donde estás y que es lo que quieres. Créeme, será una gran diferencia para cualquier cosa que quieras hacer.
Parte de tener metas es tener bien clara tu posición. Un ejemplo al que la mayoría nos podemos relacionar es la escuela. Cuando estás en tercero de primaria tienes muy clara tu situación:
- Estás en el tercer año de primaria
- Estás a la mitad de la primaria
- Tu siguiente paso es la secundaria
No parece mucho, pero es una base. Si tú quieres ser doctor, primero tienes que estudiar secundaria, preparatoria, entrar a la escuela de medicina, cumplir con el plan de estudios, hacer la residencia y, por fin, eres doctor.
Si tú no supieras que estás en tercero de primaria, ¿Cómo puedes saber cuál es el siguiente paso? Lo gracioso y a veces triste de esto es que mucha gente no tiene idea de donde está parada. Estamos ya en la recta final del año y no estaría de más que vieras cuál es tu posición.
Objetivamente, sin hacerte ilusiones. Aquí no es cuestión de hacerte sentir mal ni ponerte debajo de los demás: es solo una línea de base.
- ¿No tienes dinero? ¿Cuánto ganas? ¿Cuanto gastas?
- ¿No subes en tu trabajo? ¿En qué posición estás? ¿Cuándo van a promover gente?
Pronto estarás haciendo propósitos de año nuevo. Hazlos, pero antes descubre en donde estás y que es lo que quieres. Créeme, será una gran diferencia para cualquier cosa que quieras hacer.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


