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sábado, 25 de agosto de 2012

Tiempo para pensar en ti

Una de las cosas que rara vez hacemos es pensar en algo más de lo que estamos viendo en un momento dado. Leer te puede poner a pensar, hablar con alguien te puede poner a pensar… hasta la televisión te puede poner a pensar, aunque no precisamente pensamientos muy productivos.

Sin embargo, ¿Cuánto tiempo te tomas a la semana (o al mes) para realmente pensar en algo? En esta época en que todo pasa muy rápido, en que tenemos distracciones por todos lados y en que cada día es más difícil estar disponibles para nosotros mismos, pensar lo dejamos para las noches de insomnio.

¿Cuántas veces en este mes has pensado en tu futuro con tu pareja, tu trabajo, hobbies o lo que sea que tengas? Y no me refiero a los pagos que tienes que hacer o al pleito por el control remoto, esas son cosas urgentes que salen en el momento, sino a qué tienes, que quieres tener, donde estás y a donde vas.

Hoy está de moda la administración del tiempo. Cómo hacer más con menos, como dar prioridades, organizar, etc. Una persona que sabe cómo administrar su tiempo tiene muchas más posibilidades de lograr grandes cosas que una que se deja llevar por las circunstancias.

Sin embargo, ¿Cuánto de ese tiempo lo dedicas a ti? De hecho, ¿siquiera está contemplado en tu calendario un momento para no hacer nada, solo pensar en lo que quieres?

Tómate una media hora aunque sea una vez a la semana. Siéntate en un lugar oscuro y donde no haya nadie. Escucha tu propia mente empezar a girar. Dentro de poco aparecerán cosas que no se te habrían ocurrido de otra manera.

Quién sabe… a lo mejor sale algo que puede cambiar tu vida.

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lunes, 7 de mayo de 2012

Empieza tu día como niño

Hace tiempo vi una encuesta acerca de cómo empezar bien el día. Había muchas propuestas de muchas cosas, desde despertar con un beso del ser amado o con una vista directa a un fajo de billetes.

Cada quién ponía cosas que hasta daban risa, pero había una en particular que me llamó la atención: empezar el día como un niño.

Los niños tienen esa particularidad de hacernos pensar aunque sea lo último que tengan en mente. Lo sé porque, como padre, siempre he podido aprender cosas de mis hijos, aunque sus lecciones siempre vengan disfrazadas de travesuras o intentos de conseguir más dulces.

¿Por qué empezar como niño? Porque, aparentemente, los niños tienen la manera de olvidar lo que pasó el día de ayer y poder esperar muchas cosas del mañana. ¿Cómo se explica que mis hijos, después de pelearse con sus amigos por alguna tontería, llorar y decir que ya no son sus amigos, al otro día olviden todo, se contenten y quieran salir a jugar con ellos?

Todos los días nos levantamos con las malas sensaciones del día anterior y lo primero que nos viene a la mente son las cosas malas que nos esperan en el nuevo día. Deudas, pleitos con compañeros, vecinos, policías y parejas, mala economía, trabajo que no nos gusta… las cosas pueden ser tantas que me sorprende cómo podemos tomarlas tan a la ligera.

Los niños no. Se levantan con flojera por ir a la escuela o porque quieren salir al zoológico, pero todo parece tener miles de oportunidades. El día es largo y las posibilidades son cada vez más interesantes para quien tiene los ojos abiertos.

Es una lástima que parecemos preferir cerrar los ojos a nuestro alrededor y abrirlos a nuestros problemas pasados, presentes y futuros. ¿Qué nunca vamos a dejar descansar a nuestra mente?

Porque también necesita vacaciones…

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domingo, 22 de abril de 2012

Aferrándote al ancla en tu vida

Hace años, cuando mi hija estaba chica, se aferró a unos zapatos que le compramos. Siempre dijo que eran los más cómodos, los más bonitos y solo se los quitaba para dormir.

Como todo lo que tenía a esa edad, en un par de meses estaban raspados y rayados, además de que su pie ya estaba comenzado a ser demasiado grande para ellos.

Hicimos lo que pudimos para quitárselos “suavemente”, escondiéndolos o comprándole nuevos, pero no tuvimos éxito. Como ya nos daba pena mi hija con su ropa nueva y sus zapatos viejos, un día decidimos ponernos serios, le dijimos que ya estaba bien y que adiós a sus zapatitos.

Como muchos otros niños, en cuanto nos volteamos se fue a buscar en los botes de basura hasta que los encontró y los traía puestos de nuevo. Pero bueno, es normal en los niños aferrarse a algunas cosas hasta que crecen y las dejan.

Aunque esto puede parecer tierno para un papá, lo triste es que hay muchos de nosotros que nos aferramos a cosas que deberíamos dejar. Los niños de pronto ya no traen el oso de peluche que necesitaban para dormir, pero los adultos nos aferramos a ideas, teorías y hasta a sentimientos que solo nos impiden avanzar.

¿Por qué hay niños que le van al América, cuando nunca ha jugado fútbol ni parece interesarles? No sería sorpresa que sus papás sean americanistas de “hueso colorado”. Y todos dicen frases como que “yo le voy al campeón hasta que pierda” o “yo apoyo a mi equipo hasta la muerte”.

Y con eso celebramos el “aferre”. Decimos que mientras más nos aferremos a una cosa, por más que no sirve, más fuerza y compromiso mostramos.

La cosa es que, nos guste o no, a veces hay que aprender a soltar esas cosas y olvidarnos de ellas. Hay que dejar de aferrarnos al ancla y aprender a avanzar. Si no lo hacemos, estamos hundiéndonos para probar… ¿Qué, exactamente? ¿Qué podemos dejar todo por defender un ideal, aunque esté equivocado?

Hay que aprender a soltar las cosas. Así como de niños un día dejamos de temerle a la obscuridad, también hay que aprender a dejar ir las cosas que nos detienen.

Eso o aprender a respirar debajo del agua, cuando el ancla nos hunda…

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miércoles, 1 de junio de 2011

No existe la certeza


“La incertidumbre es una posición incómoda,
pero la certeza es una posición absurda

Voltaire

Si algo siempre queremos en este mundo es estar seguros. Y no me refiero a la seguridad física sino a tener la certeza de que va a suceder lo que creemos que va a suceder.

Es por eso que siempre tratamos de no dar un paso sin estar seguros… a menos que sea algo que nos interese mucho, no tengamos mucho tiempo disponible o no nos importen las consecuencias.

Por ejemplo, rara vez alguien se pone a pensar que si se va de fin de semana a la playa es posible que llueva o que si sale de antro un sábado en la noche le pueda caer la anti alcohólica.

Sin embargo, para otras cosas parece que todo mundo piensa demasiado. Negocios, inversiones, estudios, cambios de trabajo… todo eso siempre tiene una respuesta: “No estoy segura(o)”.

Así que pedimos y hasta exigimos “seguridades” para cualquiera de esas cosas, aunque a veces parezcan ciertamente absurdas.

Por ejemplo, no aceptar una inscripción a una escuela a menos que “te aseguren” que vas a terminar la carrera o no entrar en un negocio a menos que “te aseguren” que todo va a salir bien.

El dudar es normal y hasta es sano. Si no fuéramos escépticos, pocas cosas hubieran progresado más allá de la edad de piedra.

Sin embargo, a veces la búsqueda de certeza solo es una excusa para justificar el hecho de que no queremos hacer algo.

Las razones pueden ser muchas, pero como que se oye feo decir “no quiero hacer esto” o “no puedo hacer esto”.

Así que mejor decimos que “lo vamos a pensar” y que lo haremos cuando “estemos seguros”.

Nadie puede darte la certeza de que todo va a salir bien; solo te pueden dar probabilidades. La pregunta es, ¿vale la pena tomar el riesgo?

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lunes, 23 de mayo de 2011

¿Y si hubiera llegado el Juicio Final?

En estos días se habló mucho del día del Juicio Final y de que el fin estaba cerca. Como de costumbre, el sábado 21, el día del supuesto apocalipsis, no pasó nada especial.

Sin embargo, ¿Qué hubiera pasado si realmente viniera ese día? ¿De qué te habrías arrepentido?

Seguramente tienes algunas cosas que quisieras y tal vez hasta tengas una lista de “cosas que hacer antes de morir”, pero hay un problema con estas listas: no siempre se adaptan a ti.

En una ocasión, mientras ayudaba a un amigo a mudarse de casa, nos encontramos una caja con sus apuntes y libros de la escuela. Dentro de ella había una hoja grande de cartulina forrada con el título “15 cosas que quiero hacer antes de morir”.

Esa la había hecho para aprobar alguna de esas clases raras que luego te meten en la escuela y, como muchas otras cosas, se olvidó de ella.

Lo interesante es que no solo no había hecho la mayoría de esas cosas sino que ya no le interesaba en absoluto hacerlas.

En su momento cada una de ellas era importante para él, pero eso había cambiado con el tiempo.

Se quedó con la cartulina para llevársela de recuerdo y ver cómo no tenía ni idea de lo que quería hacer 10 años antes.

Así que en vez de tener una lista de cosas exóticas como “ir a África”, “montar una ballena” o “conocer a Shakira”, enfócate en tu presente. Tal vez “aprender inglés” no se compare con “hablarle de tú al príncipe de Gales”, pero es más útil y fácil de alcanzar la primera que la segunda, sin contar con que te servirá de más.

“El fin está cerca…” dicen muchas religiones y sectas y tal vez alguna llegue a tener razón. Por eso, mejor tratar de vivir lo mejor en este presente y el futuro inmediato. Hay muchas cosas que hacer entes de morir, pero la gran mayoría las tienes frente a ti.

Solo es cuestión de que las veas.

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miércoles, 20 de abril de 2011

¿Crees que las cosas se van a arreglar?

Si hay algo que siempre puedes encontrar son profetas del desastre. Entre los que dicen que se acabará el mundo (la nueva fecha es el 2012, así que vete preparando…), la libertad, el dinero, el trabajo y un largo etcétera.

Creer que las cosas van a mejorar parece ser algo disparatado en estos tiempos, aunque muchos de nosotros realmente pensemos que esto va a pasar.

“Siempre vendrán tiempos mejores” dice la canción y creo que puede ser así, aunque debo admitir que cada vez que he visto cambiar el mundo ha sido para empeorar.

Bueno, eso si me pongo a verlo desde el punto de vista pesimista. Sin embargo, he sido testigo de grandes cambios que significaron algo importante para todos: esperanza.

¿Cómo olvidar la caída del muro de Berlín? Una muralla que durante décadas separó a familiares, amigos y compatriotas en aras de una ideología distinta, de pronto se fue, dejando la puerta abierta para un nuevo destino.

Parecería que el ser humano se empeña en autodestruirse, ya sea por dinero, ideología o ego, pero también surgen cada vez más personas que piensan en sus compañeros de mundo.

La ecología, la conciencia social y muchas otras cosas agarran cada vez más seguidores y tienen un peso mucho mayor con cada día que pasa.

Todos tenemos la decisión de hacer de éste un mundo mejor o, al menos, dejarlo como está. Algunos tomarán la ruta de destruir para su beneficio, pero no tendrán mucho éxito si no tienen seguidores.

La opción es de cada uno. Por eso creo que éste mundo puede arreglarse. Solo es cuestión de que una persona más tome el camino de concordia. No suena tan descabellado, al menos para mí.

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domingo, 23 de enero de 2011

El Pasado Siempre Fue Mejor...

¿Cuántas veces has escuchado decir que “los tiempos pasados fueron mejores”? Esto es cierto sobre todo en la gente que ya tiene una vida hecha.

La televisión era mejor, la comida era mejor y le gente no era tan mala.

He de decir que, después de ver todas las cosas malas que pasan hoy en día, estoy de acuerdo en muchas cosas. Cuando era niño no había tantos problemas de narcotráfico, violencia y hasta clara maldad por parte de muchos.

Hoy en día las cosas son distintas y mis hijos tienen muchas más restricciones que las que tuve yo de chico. Ahora entiendo mucho a mis padres al decir que “así no eran las cosas antes”.

Aunque no puedo evitar la nostalgia de lo que fue, tampoco puedo decir que el futuro estará siempre negro. Sí, hay muchas cosas malas pero también han salido cosas buenas, tanto en la tecnología como en la gente.

Hoy podemos decir que el humano parece querer destruirse a sí mismo pero también hay más conciencia y acciones ecológicas y humanas.

Mirar el futuro pensando en el pasado es la fórmula para vivir en el pesimismo. Tenemos que aceptar que los tiempos cambiaron y que ya no podremos ver las cosas como las vivimos de más jóvenes.

Si crees que solo el pasado fue mejor, aprende a ver el presente y el futuro con otros ojos. Descubre las cosas buenas que ahora tienes y que nunca hubieras tenido antes.

Si hubiera sabido cómo ganar dinero en Internet hace 15 años lo hubiera hecho. Hoy podría estarme recriminando por no haberlo hecho y llorar porque los que empezaron hace mucho van muy avanzados.

Sin embargo, mejor me centro en lograr cosas ahora y tenerlas listas para mañana.

Me gusta recordar el pasado y tratar de que regrese, pero tampoco me obsesiono sufriendo por lo que ya fue. Hay que aprender a dejar ir y a buscar lo mejor.

Así que deja el pasado atrás y aprende a buscar lo mejor en el futuro. Aunque no lo creas, el mañana puede ser igual o mejor que el ayer.

lunes, 18 de octubre de 2010

El Pasado No Es El Futuro

Hay mucha gente que vive en el pasado. Con esto no me refiero a los que dicen que “todo tiempo pasado fue mejor” o a los que gustan de la moda “Vintage”.

Me refiero a las personas que tienen miedo de iniciar algo porque ya fallaron en el pasado. Cuando vas a iniciar algo nuevo es común tener el “miedo a lo desconocido”. A fin de cuentas no sabes que va a pasar y esa te puede detener mucho.

Sin embargo muchos temen volver a intentar algo en lo que ya fallaron y la razón es muy simple: ¡Quieren evitar el fracaso! Cualquier fracaso deja secuelas en todo mundo.

En primera es la sensación de frustración que te deja el no haber logrado tus metas, cualesquiera que fueran. También está la sensación de vergüenza o humillación por haber fallado. Esta la tenemos desde niños, donde nos enseñaron que hay ganadores y perdedores.

También, si estamos hablando de negocios, está la cosa de haber perdido dinero o de estar más endeudados de lo que estábamos. El dinero en particular es algo que extrañas bastante cuando lo pierdes y es de esperarse: estuviste trabajando para conseguirlo, a veces por años y se fue.

El pasado no quiere decir que sucederá lo mismo, pero algunas personas lo manejan así. Es probable que, tratándose de negocios, algunos te digan que en tal negocio se pierde dinero o que no funciona, porque ellos ya lo hicieron.

El pasado sirve para aprender. Los errores que cometiste en el pasado te ayudan a hacer algo mejor en el futuro. Cuando me metí a ganar dinero en Internet cometí muchos errores. Al hacer algunos sitios o blogs gastaba mucho dinero o tardaba mucho o no tenía éxito.

Gracias a esos errores hoy puedo iniciar muchas cosas con una mayor probabilidad de éxito y no solo es porque ya sé muchas cosas más; también me ayuda las malas experiencias que tuve.

Así que si ya hiciste algo y te miedito volverlo a intentar, piénsalo dos veces: lo más probable es que tengas mejores oportunidades precisamente porque ya lo hiciste. Ya sabes el camino y eso hace todo más fácil.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Dime Que Siembras

Hace algún tiempo escuché decir que cosechas lo que siembras. Eso parece aplicar en cualquier situación, independientemente del tema que se trate.

Aunque hay algunas cosas sobre las que no tienes control, normalmente te ganas lo que te pasa. Muchas de las situaciones que vives hoy son el resultado de decisiones que tal vez tomaste hace mucho tiempo.

Aunque no te guste mucho, es como funciona este mundo. Vivir con las consecuencias de nuestros actos no siempre es algo agradable, pero hay que aprender a manejarlo.

Lo bueno del pasado es que, aunque no puedes desaparecerlo, puedes opacarlo. Pocos recuerdan –o saben- lo que algunos grandes artistas, autores o personajes hicieron antes de alcanzar la notoriedad.

Muchos personajes de la talla de Einstein tuvieron un pasado desde irrelevante hasta escandaloso, pero los logros que tuvieron una vez pasada esa época hacen que solo sea una anécdota hasta graciosa o inspiradora.

No importa quién seas, cuando ganes o a qué te dediques; siempre puedes volver a empezar, aunque a veces esto implique hacer una nueva vida.

Sí con el tiempo vas a cosechar lo que sembraste hace años, hoy es un buen día para sembrar lo que será la cosecha del futuro. Si ya te diste cuenta de lo que puede pasar cuando haces algo entonces ya sabes lo que no debes hacer.

La vida es una continua lucha por aprender. Quienes aprenden de sus errores y se adaptan son los que sobreviven y no solo eso, sino que logran llegar a donde nadie.

Así que piensa en tu futuro como una parcela de tierra en donde sembrarás lo que podría ser tu independencia, tu libertad o tu misma destrucción.

Si no sabes que estás sembrando, tómate un poco de tiempo para darte cuenta. Eventualmente regresará a darte los frutos y tal vez no te guste lo que haya salido. Así que, ¿Qué estás sembrando hoy?

lunes, 4 de enero de 2010

Los Primeros Días Del Año

El inicio de año tiene su propio ambiente. Hay una actitud más optimista, todo se ve bonito y parece haber mucho tiempo para hacer todo lo que se te ocurrió durante la fiesta de fin de año. Los propósitos todavía están frescos y hay una energía positiva en casi todo lo que te rodea.

¿Porqué no puede ser así siempre? No lo sé pero la cosa es que es así. Por eso, hay que aprovechar el inicio de año dando lo mejor, especialmente cuando estás planeando salir de la famosa “carrera de ratas” y buscar tu libertad financiera.

Aprovecha estos primeros días para planear lo que vas a hacer y darle un rumbo más directo a tus metas. Es más fácil hacerlo cuando ya tienes algunas metas y tus propósitos son algo bueno con que empezar.

Quita los que se vea que solo dijiste al calor de las copas y todos aquellos que sean muy abstractos (como “voy a portarme bien”). Los que te queden dales forma de actividad para que realmente se conviertan en una.

Anótalos. Para que algo que piensas se convierta en una meta, hay que escribirlo. No estaría de más tener una hoja de papel bonito para darle seriedad al asunto. Ponla donde la veas todos los días y no la quites; así tal vez tengas la espinita de terminar algo.

Dales una medida. Si vas a bajar de peso, anota cuantos kilos; si vas a ganar dinero, anota cuanto. Mientras más descrito esté todo, mejor. Ser específico no es ser quisquilloso; es ponerte una meta.

Ponles fecha. El tiempo no espera a nadie y un año parece muy largo hasta que se está acabando. Pon fechas realistas para tus metas y mide tus progresos. Siempre habrá algo que termines más rápido o que hagas mejor, así que no pierdas de vista lo que se va quedando atrás.

Este año puede ser tu año, si tienes la actitud correcta. Mientras más ganas le eches, mejor. Hay más tiempo que vida, pero también tenemos fecha de caducidad, así que no hay que confiarse, especialmente cuando está la amenaza de que en el 2012 se acaba el mundo.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Hay Más Tiempo Que Vida

Hay algunos personajes que abundan en nuestra sociedad y son los profetas del desastre. Según muchos, el mundo se está acabando desde hace siglos y le dicen a todo mundo que “se arrepienta y haga algo con su vida”. La realidad es que el mundo ciertamente se está acabando. Además del relajo que tenemos con la tierra, gracias al afán de gana dinero sin dar nada a cambio, el sol algún día se apagará, nos caerá un meteorito o llegarán los extraterrestres para comernos de botana.

Sin embargo, la frase es cierta: “Hay más tiempo que vida”. Para cuando todo esto ocurra ya estaremos convertidos en polvo. Y sin embargo, parece que fue ayer que celebramos la llegada del 2009 y no hace mucho que el mundo se iba a acabar con la llegada del nuevo milenio.

10 años han pasado desde entonces y aquí seguimos. Parece que no hay tiempo para nada, pero la realidad es que hay mucho tiempo para quien actúa con un propósito. Es entonces cuando el tiempo parece pasar más rápido, pero también llegan los logros y se cumplen las metas.

Este nuevo año tiene muchas posibilidades, pero de nada sirve el potencial: hay que hacer algo con él. Sería interesante guardar tus propósitos de año nuevo de los últimos 5 años para ver cuántas cosas se empiezan y las pocas que se terminan.

¿Quién sabe que nos espera mañana? Seguramente no la lectora del Tarot ni el psíquico que te lee la mente por el teléfono. Todo puede pasar y pasa, si te empeñas en que realmente suceda. Atraer la felicidad es una de las pocas cosas que puedes controlar y lo puedes hacer solo con tu actitud.

Hay muchas cosas por hacer y todavía faltan unos días para el año nuevo, así que por el momento solo quédate con un propósito: tener una actitud mental positiva. Lo demás vendrá solo; nada como unas copas en la cena de fin de año para sacar propósitos. De eso se trata la cena, ¿no?

lunes, 21 de diciembre de 2009

Si Hubiera...

“Ya todo he olvidado, a todo el pasado, ya le dije adiós…”
“Ya lo pasado, pasado”, José José

Una característica que compartimos los seres humanos es preguntarnos constantemente “que hubiera pasado sí…”. Todos hemos cometido errores, a veces bastante tontos, en casi todos los aspectos de nuestra vida.

Cometer tonterías es parte de crecer y parte de ser humano. El problema es que, pensar en lo que hubiera sido o lo que debimos hacer, ocupa gran parte de nuestro tiempo. Entre lo que debiste ahorrar, la tarea que debiste hacer, el trabajo que debiste terminar y la pareja que dejaste ir, tienes poco tiempo para ver hacia adelante.

Pensar en el pasado no es malo, siempre y cuando solo sea para aprender las lecciones que tiene. Castigarte o darte de topes por lo que pudo ser es bastante estresando e inútil, por cierto. El seguir pensando en el “hubiera” es la fórmula perfecta para la amargura.

Si hubiera aprendido como ganar en Internet cuando me quedé sin trabajo la primera vez (febrero de 2001), hoy sería millonario. No había tanta competencia, los motores de búsqueda eran bastante sonsos y hasta el spam era algo gracioso y efectivo.

No hubiera pasado por tantos problemas, deudas, tarjetas de crédito subiendo de saldo, pedir dinero prestado y conversaciones con mi esposa por lo que no teníamos. Hoy en día prefiero ver hacia adelante. Sí, habrá mil cosas que todavía me harán regresar al hubiera, pero prefiero pensar en lo que será.

No importa lo que hayas hecho, ya pasó. Vivirás con eso siempre y no hay manera de cambiarlo, pero sí hay manera de llenar ese pasado de nuevas cosas que no te hagan darte un golpe en la cabeza cada que te acuerdes.

El año se está acabando y piensa en todo lo que vas a poder hacer a partir de ahora. Lo que no hayas hecho que se convierta en el incentivo para hacer algo mejor este año. Ser humano implica crecer y solo tú puedes hacerlo.

martes, 8 de diciembre de 2009

Trabajo: La Ilusión De La Seguridad

La Ilusión De La Seguridad En El Trabajo

De: Rogelio Rodriguez
“Estudiele m’ijo, para que tenga buen trabajo y gane mucho dinero…”
De padres a hijos desde siempre…

Cuando era niño siempre me dijeron que tenía que estudiar para poder trabajar. Desde entonces, siempre estaba con la cosa de conseguir un buen trabajo, sobresalir en él y lograr la “seguridad”. Lo pongo entre comillas porque, después de casi 20 años de trabajar para los demás, he visto que esa seguridad es solo una ilusión.

Lo gracioso (o triste) es que, a pesar de que la mayoría de mis problemas han salido precisamente por esta famosa “seguridad”, todo mundo insiste en que es más seguro tener un trabajo. No voy a negar que es cómodo recibir una cantidad fija de dinero cada cierto día del mes, pero de eso a seguridad hay mucha diferencia.

Y sin embargo, todo mundo planea su futuro en base a un trabajo. Y ese futuro se puede venir abajo estrepitosamente. Yo ya he pasado por ahí. Tenía un buen trabajo, estuve casi 5 años dándole lo mejor de mí a la empresa y en un cambio de gerencia me tocó irme. “No es tu culpa, solo necesitamos un cambio en el equipo de trabajo”. No mucha consolación.

Esa historia se ha venido repitiendo varias veces por varias cosas: la mala economía, el cambio en la estrategia de la empresa o, simplemente, porque le caí mal a alguien. De un día para otro me quedaba sin trabajo, sin ingresos y mi super futuro promisorio se convertía en un área tenebrosa y sin esperanza.

Desde que estoy en los negocios por Internet, ese futuro ya no me asusta. Pase lo que pase, sigo teniendo ingresos y, mientras respete las reglas, solo la competencia puede quitarme lo que tengo y créeme, no se lo voy a poner fácil.

¿Hay riesgos? Claro, como en cualquier negocio. Sin embargo, hay muchas señales que puedo ver y muchas acciones que puedo tomar para evitarlos. En un trabajo, cuando alguien te dice adiós, es poco lo que puedes hacer.

¿Porque entonces todo mundo insiste en trabajar para tener “seguridad”? Tal vez sea la costumbre. Esta crisis le mostró a muchos que tal vez no sea la mejor idea. Así que si buscas seguridad, probablemente no está en ese gran trabajo que tienes y que sacrificas todo con tal de conservarlo.

Hay que buscar opciones y, afortunadamente, hay muchas. Yo aprendí como ganar en Internet, pero hay mil negocios que puedes hacer y en todos puedes ganar. A fin de cuentas, la gran mayoría de la gente seguirá trabajando…

Acerca del autor:

Fuente: Artículos Gratuitos Online de Articuloz.com - http://www.articuloz.com/pequenos-negocios-articulos/la-ilusion-de-la-seguridad-en-el-trabajo-1555989.html

sábado, 18 de julio de 2009

Ese "Mañana" que no llega...

“...el hecho es que nadie puede saber a ciencia cierta si habrá
para el un mañana.
No contamos más que con el presente.”
Andrew Matthews, "Being Happy!"

A veces es una obsesión lo que tenemos por el mañana. “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy” dice un dicho, pero también nos dicen, desde que estamos chicos, que tenemos que pensar en el mañana y que no podemos dejar de lado nuestro futuro.

Es por esto que mucha gente deja para mañana muchas cosas, especialmente cuando se trata de intentar algo nuevo. “Lo haré cuando tenga tiempo” es una frase muy común hoy en día. Con todo lo que tenemos que hacer todos los días, realmente es difícil poder hacer un cambio. Sin embargo, somos personas que nos acostumbramos a muchas cosas.

En México se instituyó el pago de tenencia automotriz para financiar las olimpiadas de 1968. Más de 40 años después, seguimos pagando. Según el nuevo presidente, ya la va a quitar, pero no le veo muchas ganas. El punto es que nos acostumbramos. Nos quejamos, pero la seguimos pagando. En su momento supongo que fue algo difícil y requirió un esfuerzo, pero ahora ya es parte de la vida.

Si te fijas, muchas cosas pasan así. Y pensamos que “el mañana”nos traerá cosas mejores. Sin embargo, puedes estar como el del chiste:

“¿Cuando te quieres morir?” le preguntan a un estaodunidense.
“Coando teinga 100 años” contestó.
“¿Y tú?” preguntaron a un español.
“Yo cuando tenga 150 años” contestó.
“¿Y tú?”, preguntan finalmente a un mexicano.
“Mañana”.
“¿Mañana? ¿Seguro? ¿Porqué mañana?”
“Porque en México, el mañana nunca llega”

Y tristemente, para muchas personas el mañana no llegará nunca. Y no me refiero solo a que te puede llevar la calaca en cualquier momento; también pueden pasar otras cosas. Esa persona que te gusta se puede casar y perdiste la oportunidad de hablarle “cuando tenga tiempo”. La economía puede cambiar y ya no pudiste empezar el negocio que ibas a arrancar “cuando tuvieras más dinero”.

El día es hoy. Tal vez mañana o dentro de una semana. Sin embargo, no dejes para “nunca” las cosas que pueden ser importantes. “Mañana” es buen día para algunas cosas, pero no para todas. ¿Cuantos “mañanas” estás esperando que, internamente, sabes que no llegarán nunca?

Si tienes ganas de cambiar, el día es ahora. No dejes tu dieta, tu negocio propio, tu educación o llegarle a esa persona especial para cuando “pase algo”. El mañana es un buen tiempo para ver algunas cosas, pero el hoy es lo que te puede dar lo que quieres y, además, prepara el camino para ese futuro.

miércoles, 29 de abril de 2009

¡Ya Viene El FIN!

O al menos es lo que muchos profetas del desastre están manejando. Ayer estaba viendo un mono que habló de lo malo que es y será este año. Crisis económica, violencia en las calles, crimen organizado y, para acabarla de amolar, epidemia de influenza.

“Si así estamos ahora, ¿Qué nos espera para más adelante? El 2009 será un mal año…”

Cada que escucho a ese tipo de personas, no dejo de pensar en como algunas personas se unirán para quejarse de la situación, llorar por lo bajo y “rezar para que Dios nos ayude”. ¿Todavía hay gente que cree que es cuestión del destino?

Dejando de lado la religión, todas las situaciones son cuestión de cómo las veas. No estoy diciendo que no están pasando cosas malas, pero la realidad es que son un grupo de acontecimientos. Aquí puedes ponerte a filosofar acerca de cómo esto es una consecuencia de tus acciones, de la falta de moralidad o una señal de que el mundo se acaba en el 2012.

Durante décadas, al menos desde que me acuerdo, hay mucha gente que predice el fin del mundo. ¿Quién no recuerda los que estaban esperando el fin el 31 de Diciembre de 1999? Después, cuando lo peor fueron las crudas al otro día y los que quedaron en el bote por hacer mucho escándalo, dijeron que era el 2001. Y con gran seguridad. Todas las señales están ahí para “quien quiera verlas”.

¿Señales? ¿Signos? ¿Vienen los Aliens? Tu punto de vista es muy particular y, a menos que estés en algún país policiaco, tienes el derecho a pensar lo que te de la gana. Si crees que estas son señales por portarte mal y no ir a la iglesia, es tu gusto.

Sin embargo, como dicen por ahí, la explicación más simple es, típicamente, la correcta. Y la explicación es fácil. No son señales, ni signos ni está llegando la nave nodriza. Todos son un montón de cosas que pasaron. Lo único que puedes hacer es tomar el mensaje de lo que haya pasado (ya no hay que endeudarse tanto) y trabajar para las cosas que van a pasar.

Analizar el pasado y tratar de meterlo en un plan “universal” es entretenido y sirve mucho a las teorías de conspiración

El pasado es historia. Aprende lo que puedas de ella y sigue adelante. Son el presente y el futuro inmediato los que importan. Lo que vaya a pasar va a depender siempre de ti. Bueno, hay cosas que no, pero hay muchas también que puedes hacer para mejorar tu situación y tu futuro. Aprovecha para ver que estás haciendo y como. Verás que, en muchos casos, tu situación no es causa del nuevo Apocalipsis o de los Illuminati; es resultado de tus decisiones y acciones.

Así que prepara tus acciones para mejorar tu futuro. Tu actitud es lo que va a decir como vas a enfrentar todas las cosas malas o a aprovechar las buenas. Mientras mantengas tu vista en la meta y te prepares, estarás siendo lo mejor que puedes ser. Si no pasa nada, estarás mucho mejor que antes y si llegan los Aliens, seguramente te llevarán con ellos porque tienes buena actitud.